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Palabras radiantes (in-world)

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Palabras radiantes
Autor Desconocido
Idioma Protoescritura alezi
Creado en Era de la Soledad
Mundo Roshar
Universo Cosmere
Aparece en El archivo de las tormentas
Este artículo tiene contenido de propiedad intelectual reproducida con permiso
Por favor, no altere o reproduzca este contenido sin permiso del autor

Palabras radiantes es un libro roshariano que habla acerca de los Caballeros Radiantes.[1] Contiene un capítulo para cada una de sus órdenes en el que se habla de sus tradiciones, sus habilidades y sus actitudes. Fue escrito doscientos años después de la Traición en un antiguo dialecto alezi mediante la protoescritura, precursora de la escritura femenina moderna. Es la única obra literaria mencionada que está escrita en este dialecto. Según admite el autor, gran parte del contenido del libro es de oídas, incorporando hechos, tradiciones y supersticiones. La perspectiva general que aporta acerca de cada orden ha resultado ser bastante precisa; sin embargo, se desconoce la veracidad del resto de información (así como las sinopsis de ciertos eventos históricos).[1] Según Jasnah Kholin, esta obra es la mejor fuente de información sobre las diferentes órdenes que se conserva en el Roshar actual, aunque desearía que fuera más exhaustiva.[2]

Historia

Jasnah le dio una copia de Palabras radiantes a Shallan Davar, que lo perdió en el hundimiento del Placer del Viento antes de poder leerlo.[3] A medida que sus poderes de tejido de luz continuaron manifestándose, Shallan buscó otra copia del libro en los campamentos de guerra de las Llanuras Quebradas, aunque le fue difícil localizar uno.[4] Para su alegría, Gaz acabó dando con una copia para ella. Shallan disfrutó del libro y aprendió mucho de él. Sin embargo, el antiguo dialecto y la prosa (en ocasiones críptica) hicieron frustrante la lectura.[1] Más tarde mencionó a Adolin que los Tejedores de Luz solían ser artistas, hecho que descubrió en este libro.[5]

Extractos

Capítulo 2

En cuanto a Ishi’Elin, al principio la suya fue la parte más importante; él comprendió rápidamente las implicaciones de que se concedieran las potencias a los hombres y motivó que se les impusiera una organización; como tenía grandes poderes, hizo saber que destruiría a todos y cada uno, a menos que accedieran a estar limitados por leyes y preceptos.

—Capítulo 2, página 4[6]

Capítulo 5

Y así se calmaron las perturbaciones en la toparquía Revv, cuando, después de cesar de perseguir sus disensiones civiles, Nalan’Elin se dispuso a aceptar finalmente a los Rompedores del Cielo que le habían nombrado su maestro, pese a que inicialmente él había rechazado sus avances y, en su propio interés, se había negado a permitir lo que consideraba una búsqueda de la vanidad y el incordio; este fue el último de los Heraldos en admitir ese apadrinamiento.

—Capítulo 5, página 17[7]

Capítulo 6

En cuanto a las otras órdenes inferiores en esta visita del lejano reino de los spren, los Nominadores de lo Otro eran prodigiosamente benévolos y permitían que los demás intervinieran en sus visitas e interacciones, aunque nunca renunciaron a su puesto como principales contactos con los grandes de los spren. Los Tejedores de Luz y los Escultores de Voluntad mostraban afinidad con este mismo aspecto, aunque ninguno de ellos era el verdadero amo de ese reino.

—Capítulo 6, página 2[8]

Capítulo 7

Mas si había una gema sin tallar entre los Radiantes, eran los Escultores de Voluntad; pues aunque eran emprendedores, también eran erráticos, e Invia escribió de ellos: «Caprichosos, frustrantes, poco fiables», ya que daban por hecho que los demás estarían de acuerdo; puede que se tratara de una visión intolerante, como Invia expresó a menudo, pues se decía que esta orden era la más variada, de temperamento voluble salvo por un amor generalizado hacia la aventura, la novedad y la rareza.

—Capítulo 7, página 1[9]

Capítulo 8

También ellos, cuando dispusieron sus gobiernos según la naturaleza de cada vínculo, lo llamaron el vínculo Nahel, refiriéndose a su efecto sobre las almas de los que fueron capturados en su tenaza; en esta descripción, cada uno estaba relacionado con los vínculos que dirigen al propio Roshar, diez potencias, nombradas por turno y dos por cada orden: a esta luz, se observa que cada orden compartiría por necesidad una potencia con cada una de sus vecinas.

—Capítulo 8, página 6[10]

Capítulo 11

Mas, como los Vigilantes de la Verdad eran esotéricos por naturaleza, su orden estaba formada completamente por aquellos que nunca hablaban o escribían acerca de lo que hacían, y eso provocó gran frustración en aquellos que veían sus excesivos secretos desde fuera: no sentían una inclinación natural a dar explicaciones; y en el caso de los desacuerdos de Corberon, su silencio no fue signo de excesiva abundancia de desdén, sino más bien de excesiva abundancia de tacto.

—Capítulo 11, página 6[11]

Capítulo 12

Malchin se sentía frustrado, pues aunque no era inferior a nadie en las artes de la guerra, no resultaba adecuado para los Tejedores de Luz; deseaba que sus juramentos fueran elementales y sinceros, y sin embargo sus spren eran ambiguos, para nuestra comprensión, en lo referente a las definiciones de este asunto. El proceso implicaba decir verdades como medio de alcanzar un umbral de autoconsciencia que Malchin nunca podría conseguir.

—Capítulo 12, página 12[12]

Capítulo 13

Y así, dado que cada orden reflejaba la naturaleza y el temperamento del Heraldo que era su patrono, no hubo mayor arquetipo de esto que los Custodios de Piedra, que seguían a Talenelat’Elin, Tendón de Piedra, Heraldo de la Guerra: consideraban un elemento de virtud dar ejemplo de resolución, fuerza y fiabilidad. Por desgracia, tuvieron menos cuidado con la imprudente práctica de su testarudez, incluso ante los errores demostrados.

—Capítulo 13, página 1[13]

Capítulo 16

En cuanto a los Forjadores de Vínculos, sólo tenían tres miembros, un número que no era extraño en ellos. Tampoco buscaban aumentarlo con grandes obligaciones, pues durante los tiempos de Madasa, sólo uno de su orden estaba acompañado continuamente de Urithiru y sus tronos. Se entendía que sus spren eran específicos, y convencerlos de que crecieran hasta la magnitud de las otras órdenes se consideraba sedicioso.

—Capítulo 16, página 4[14]

Capítulo 17

Y cuando la gente corriente les pidió cuentas, los Liberadores dijeron que habían sido malinterpretados por la terrible naturaleza de su poder; y cuando trataron con otros, siempre se mostraron firmes al asegurar que otros epítetos, sobre todo «Portadores del Polvo», a menudo oído en el habla corriente, eran sustitutos inaceptables, en concreto por su similitud con «Portadores del Vacío». También mostraron ira por el gran prejuicio que esa confusión les causaba, aunque para muchos hablantes había poca diferencia entre ambos términos.

—Capítulo 17, página 11[15]

Capítulo 20

Cuando Simol fue informado de la llegada de los Danzantes del Filo, una oculta sensación de consternación y terror, como es común en estos casos, se abatió sobre él. Aunque no era la más exigente de las órdenes, sus movimientos ágiles y gráciles ocultaban una letalidad que para entonces había alcanzado ya cierta reputación. Además, eran los más elocuentes y refinados de los Radiantes.

—Capítulo 20, página 12[16]

Capítulo 21

Sin embargo, las órdenes no se desanimaron por tan gran derrota, pues los Tejedores de Luz proporcionaron sustento espiritual; fueron seducidos por aquellas gloriosas creaciones a aventurarse en un segundo asalto.

—Capítulo 21, página 10[17]

Estos Tejedores de Luz, y no es coincidencia, incluían a muchos que se dedicaban a las artes; es decir: escritores, artistas, músicos, pintores, escultores. Considerando la naturaleza general de la orden, las historias de sus extrañas y diversas habilidades mnemónicas pueden haber sido embellecidas.

—Capítulo 21, página 10[18]

Capítulo 28

Vinieron también dieciséis de la orden de los Corredores del Viento, y con ellos un considerable número de escuderos, y encontraron en ese lugar a los Rompedores del Cielo separando a los inocentes de los culpables, y se produjo un gran debate.

—Capítulo 28, página 3[19]

Las considerables habilidades de los Rompedores del Cielo para hacer aquello implicaban casi una habilidad divina, para lo que ninguna potencia ni ningún spren conceden capacidad. Sin embargo, la orden consiguió tal aptitud, y ese hecho fue real y reconocido incluso por sus rivales.

—Capítulo 28, página 3[20]

Capítulo 30

Entonces Melishi se retiró a su tienda y decidió destruir a los Portadores del Vacío al día siguiente, aunque esa noche presentó una estratagema diferente, relacionada con las habilidades únicas de los Forjadores de Vínculos; y como tenía prisa, no pudo hacer ninguna relación concreta de su proceso; estaba relacionado con la misma naturaleza de los Heraldos y sus deberes divinos, un atributo que solo los Forjadores de Vínculos podían abordar.

—Capítulo 30, página 18[21]

Capítulo 32

En resumen, si alguien piensa que Kazilah era inocente, que examine los hechos y los niegue por completo; decir que los Radiantes perdieron su integridad al ejecutar a uno de los suyos, alguien que había confraternizado de manera tan obvia con los elementos impuros, indica el más indolente de los razonamientos; pues la siniestra influencia del enemigo exigía vigilancia en todas las ocasiones, en la paz y en la guerra.

—Capítulo 32, página 17[22]

Capítulo 35

Veintitrés cohortes siguieron, contribuciones del rey de Makabakam, pues aunque el vínculo de unión entre hombre y spren era a veces inexplicable, la habilidad de los spren enlazados para manifestarse en nuestro mundo en vez de en el suyo se hizo más fuerte a través de los juramentos dados.

—Capítulo 35, página 9[23]

Capítulo 38

Ahora bien, mientras los Corredores del Viento intervenían, se produjo el acontecimiento que se menciona: es decir, aquel descubrimiento de una perversidad destacada, aunque Avena no sugiere si se trata de alguna vileza entre los acólitos de los Radiantes o algo de origen externo.

—Capítulo 38, página 6[24]

Que respondieron inmediatamente y con gran consternación es innegable, ya que se contaron principalmente entre aquellos que juraron y olvidaron sus votos. El término Traición no se aplicó en ese momento, pero desde entonces se ha convertido en el título popular para referirse a este acontecimiento.

—Capítulo 38, página 6[25]

Este acto de gran villanía fue más allá de la impudicia que hasta entonces se había aplicado a las órdenes; como la lucha fue particularmente intensa en esta época, muchos atribuyeron este acto a una sensación de traición inherente; y después de que se retiraran, unos dos mil los atacaron, destruyendo gran parte de sus huestes; pero fueron sólo nueve de diez, ya que uno dijo que no abandonaría sus armas para huir, y en cambio forjó un gran subterfugio a expensas de los otros nueve.

—Capítulo 38, página 20[26]

Curiosidades

  • Los epígrafes de la tercera parte de la novela Palabras radiantes son extractos del libro homónimo dentro del mundo.

Notas

  1. a b c Palabras radiantes capítulo 77#
  2. Palabras radiantes capítulo 6#
  3. Palabras radiantes capítulo 17#
  4. Palabras radiantes capítulo 47#
  5. Juramentada capítulo 77#
  6. Palabras radiantes capítulo 42 Epígrafe#
  7. Palabras radiantes capítulo 43 Epígrafe#
  8. Palabras radiantes capítulo 53 Epígrafe#
  9. Palabras radiantes capítulo 50 Epígrafe#
  10. Palabras radiantes capítulo 35 Epígrafe#
  11. Palabras radiantes capítulo 52 Epígrafe#
  12. Palabras radiantes capítulo 57 Epígrafe#
  13. Palabras radiantes capítulo 37 Epígrafe#
  14. Palabras radiantes capítulo 44 Epígrafe#
  15. Palabras radiantes capítulo 36 Epígrafe#
  16. Palabras radiantes capítulo 46 Epígrafe#
  17. Palabras radiantes capítulo 47 Epígrafe#
  18. Palabras radiantes capítulo 49 Epígrafe#
  19. Palabras radiantes capítulo 54 Epígrafe#
  20. Palabras radiantes capítulo 55 Epígrafe#
  21. Palabras radiantes capítulo 58 Epígrafe#
  22. Palabras radiantes capítulo 51 Epígrafe#
  23. Palabras radiantes capítulo 56 Epígrafe#
  24. Palabras radiantes capítulo 38 Epígrafe#
  25. Palabras radiantes capítulo 40 Epígrafe#
  26. Palabras radiantes capítulo 41 Epígrafe#
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Big Smooth (talk) 23:46, 13 April 2023 (UTC)

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