Kaladin

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Kaladin
Kaladin and Syl.jpg
Familia
Padres Lirin, Hesina
Hermanos Tien, Oroden
Nacido en Finales del año 1153[1]
Capacidades Corredor del Viento, Portador de esquirlada
Vinculado con Sylphrena
Títulos Alto mariscal, capitán de los hombres de los puentes, Caballero Radiante
Apodos Kaladin Bendito por la Tormenta, muchacho del puente
Oficio Soldado, hombre de los puentes (previamente), guardaespaldas (previamente), aprendiz de cirujano (previamente)
Grupo Caballeros Radiantes (Corredores del Viento), Puente Cuatro, Ejército de Kholin, Ejército de Amaram (previamente), Ejército de Sadeas (previamente), Escuadrón de Kaladin (previamente), Tomadores (previamente), Guardia de la Muralla de Kholinar (previamente)
Lugar de nacimiento Piedralar
Residencia Urithiru
Nacionalidad de Alezkar
Mundo Roshar
Universo Cosmere
Aparece en El archivo de las tormentas
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Yo tampoco sé lo que soy. ¿Un hombre del puente? ¿Cirujano? ¿Soldado? ¿Esclavo? Solo son etiquetas. Dentro, soy yo. Un yo muy distinto del que era hace un año, pero no puedo preocuparme por eso, así que sigo adelante y espero que mis pies me lleven adonde necesito ir.

—Kaladin a Sylphrena[2]

Kaladin, apodado Kal, conocido como Kaladin Bendito por la tormenta, es un Corredor de Viento ojos oscuros de los Caballeros Radiantes de Alezkar. A pesar de haber sido entrenado como cirujano desde una edad temprana por su padre, su profesión elegida es la de soldado. Es famoso por ser el capitán de la guardia personal del alto príncipe Dalinar Kholin, una unidad conocida como Puente Cuatro, y comandante del batallón de los hombres de los puentes.

Kaladin ha conocido la adversidad y la pérdida a lo largo de su vida. Ha sufrido repetidas opresiones y traiciones por parte de la nobleza de los ojos claros, incluyendo el ser expulsado de su hogar por el consistor de su ciudad natal cuando era adolescente y ser vendido como esclavo por el comandante de su ejército. Kaladin también ha sido incapaz de salvar de la muerte a numerosos pacientes, camaradas, subordinados e incluso a su hermano Tien.

A pesar de estos retos, o quizás a causa de ellos, Kaladin se siente impulsado a proteger a los demás. Utilizando sus habilidades como cirujano, intenta salvar tantas vidas como sea posible. Como soldado, rescató a miles de soldados durante la Batalla de la Torre, liberó a un millar de hombres del puente y defendió a Dalinar Kholin y al rey Elhokar Kholin de numerosos asesinos.

Se ha unido a la honorspren Sylphrena, más conocida como Syl. Este vínculo le permite descubrir sus poderes como Potenciador y su destino como miembro de los Caballeros Radiantes, una orden que ha estado desaparecida desde el Día de la Traición. Kaladin, junto con Shallan Davar, es uno de los primeros miembros nuevos de los Caballeros Radiantes en siglos. Su revelación pública durante la Batalla de Narak sirve de catalizador para la refundación de los Caballeros Radiantes.

Tras la refundación de los Caballeros Radiantes, Kaladin ayudó a la expansión de los Caballeros Radiantes aceptando al Puente Cuatro como escuderos, y la mayoría de ellos acabaron convirtiéndose en Caballeros.

Apariencia y personalidad

Apariencia

Kaladin es un hombre extremadamente alto incluso para los estándares alezi, midiendo casi dos metros con trece centímetros.[3] Es notablemente musculoso y tiene múltiples cicatrices en el cuerpo.[4] Tiene la piel bronceada[5] y el pelo negro ondulado hasta los hombros, típico de un alezi. Nació con ojos marrones oscuros,[6] aunque después de jurar el Tercer Ideal de los Corredores del Viento, sus ojos se vuelven de un azul pálido y brillante cada vez que invoca a Syl como hoja esquirlada, y durante unas horas más tras descartarla.[7] Como la mayoría de los rosharianos, los ojos de Kaladin tienen un pliegue epicántico[8] que aparece tenuemente coloreado de ámbar cuando retiene luz tormentosa.[9] Su cara es cuadrada y firme, con líneas fuertes y una barbilla orgullosa. Prefiere ir bien afeitado, pero durante su época de esclavo le crece una barba larga y desaliñada.[10] Tiene una marca en la frente con un glifopar sas nahn que indica su esclavitud y un glifo shash que significa "peligroso".[11] Estas marcas desaparecen después de que Kaladin jure el Cuarto Ideal.[12]

Personalidad

La autoridad no viene del rango. [Viene] de los hombres que te la dan. Es la única forma de conseguirla.

—Kaladin[2]

Kaladin es un líder natural que inspira fe y confianza en sus hombres. Los miembros de su escuadrón en el ejército de Amaram le llaman afortunado y creen que estar en su escuadrón les otorga una protección sobrenatural.[6] Kaladin también transforma el Puente Cuatro de un grupo abatido y desanimado con la peor reputación, en una fuerza de combate altamente motivada y eficaz. Dalinar Kholin comenta que sus hombres son notablemente leales y tienen un gran concepto de él.[13][14]

Desde la infancia, Kaladin ha tenido un fuerte instinto de protección, que no hace más que aumentar cuando empieza a descubrir y jurar las Palabras Inmortales. Utiliza sus habilidades médicas para salvar a la gente, primero como aprendiz de cirujano y después como médico en el campo de batalla. De joven, se alista en el ejército para poder cuidar de su hermano menor, Tien.[15] Como jefe de escuadrón en el ejército de Amaram, recluta a los miembros más jóvenes y con menos entrenamiento para su escuadrón, para poder entrenarlos y protegerlos.[16] Como capitán de la guardia personal de Dalinar, protege a éste y al rey de los asesinos en múltiples ocasiones.

Kaladin muestra un profundo sentimiento de pérdida cuando los que están bajo su protección mueren y tiene tendencia a la depresión en varias formas. Cuando se une al Puente Cuatro, ha perdido a tanta gente que ha caído en una profunda depresión. Se cree maldito porque siempre sobrevive cuando los demás no lo hacen.[11] En su punto más bajo, Kaladin cae en la desesperación apática y se vuelve suicida.[17] También es propenso a la depresión estacional, sintiendo una fuerte melancolía durante las semanas del Llanto.[18]

Kaladin tiene un profundo conflicto con el hecho de matar, ya que le resulta filosóficamente difícil de justificar y la idea de que hay que matar para proteger resulta irónica y paradójica. Aunque es un soldado, se ha formado como cirujano, cuya máxima vocación es salvar todas las vidas. Además, como miembro de la Orden de los Corredores del Viento, vive según los ideales de su orden, para los que proteger la vida es fundamental. Es una ironía más que los poderes de Kaladin para matar parezcan ser más fuertes cuando está protegiendo activamente algo o a alguien. Esta paradoja ha acosado a Kaladin y a Syl, que han sido incapaces de explicar por qué está justificado matar si la protección de la vida es importante.

Kaladin también muestra varios síntomas clásicos de depresión clínica, amplificados por la pérdida y las presiones a las que se ve sometido. Es propenso a sufrir episodios depresivos, especialmente durante el Llanto. A pesar de la confianza exterior que suele mostrar, a menudo se siente fracasado, centrándose en las numerosas muertes que cree que podría haber evitado. Durante estos momentos, se siente malhumorado y los capítulos desde su punto de vista describen que se sentía "gris" y malhumorado cayendo en una espiral de depresión.

Kaladin establece una distinción en blanco y negro entre los ojos claros y los ojos oscuros, y alberga un profundo resentimiento y desconfianza hacia prácticamente todos los ojos claros, alimentado por las traiciones de gente como Roshone, Amaram y Katarotam. Irónicamente, el propio Kaladin tiene muchas cualidades de los ojos claros. Muchos personajes comentan que Kaladin tiene el porte de un ojos claros (lo que significa un líder o un noble, ya que el término "ojos claros" engloba estas cualidades en el idioma alezi) y otros han señalado que "Kaladin" suena como un nombre de ojos claros en lugar de un nombre de ojos oscuros. Además, cuando Kaladin adquiere su verdadero poder como Caballero Radiante, se convierte en un ojos claros. Kaladin desprecia estas cualidades en sí mismo porque lo hacen más parecido a los ojos claros.[19]

Debido a sus recientes luchas, Kaladin muestra hostilidad y resentimiento, aunque a veces su ingenio, sarcasmo e inteligencia se dejan ver. Parece haber heredado su sentido del humor de su madre y se cuestiona constantemente el mundo que le rodea.

Atributos y habilidades

Potenciación

Kaladin tiene la capacidad de manipular las potencias de Adhesión y Gravitación a través de su vínculo Nahel con la honorspren Sylphrena.[20] Al inhalar luz tormentosa, obtiene fuerza, velocidad, agilidad, aguante, resistencia y curación sobrehumanas, siempre que siga teniendo acceso a dicha luz.[21] Mientras su honorspren está presente con él, sus movimientos son potenciados por ella, lo que Kaladin describe como "ser guiado por el viento". Esto da a Kaladin un talento natural superior para la lucha, aunque no sustituye a la habilidad que tenga él mismo.[22]

Kaladin suele referirse a sus poderes como los tres enlaces. El enlace completo consiste en pegar objetos con Adhesión. Es el primero de los tres enlaces que Kaladin domina, ya que es el más fácil de realizar.[23] Puede utilizar este enlace para pegar rocas a la pared de un abismo y crear una escalera[24] y, de forma similar, para utilizar cepillos como asideros portátiles para escalar.[25] También utiliza el enlace completo para desarmar a sus oponentes tirando de sus armas con la suya y neutralizarlos uniéndolos a superficies durante el combate.[26] Los enlaces completos no pueden afectar a la piel de un radiante, pero pueden afectar al pelo y a la ropa.[27][25]

Los enlaces básicos consisten en manipular la Gravitación para hacer que un objeto o persona caiga en una dirección diferente. Tras su encuentro con el Asesino de Blanco, Kaladin consigue duplicar la capacidad de realizar enlaces básicos.[28] Desde entonces ha aprendido a realizar múltiples enlaces sobre un mismo objeto, así como enlaces parciales. Es capaz de volar enlazándose en el aire,[29] y se ha vuelto bastante bueno en descartar y renovar instintivamente los enlaces en diferentes direcciones para lograr maniobras complejas como bucles y giros.[30] También puede usar esta habilidad para transportar personas a largas distancias enlazándoles a ellos y a sí mismo varias veces en una dirección. Suele hacer esto mientras está sobre la alta tormenta para evitar quedarse sin luz.[31]

El enlace inverso es el más centrado en la Intención de los tres y, como tal, es generalmente más difícil de usar. Consiste en infundir un objeto y ordenarle que atraiga a otro objeto específico.[32] Kaladin realiza inconscientemente este enlace durante las carreras de puentes en su tiempo como hombre de los puentes, infundiendo el puente que lleva para atraer las flechas parshendi que le disparan mientras se acerca a las mesetas objetivo.[4] Más tarde, en la Batalla de la Torre, infunde el escudo que lleva para atraer toda una descarga de flechas disparadas contra el Puente Cuatro.[33] También utiliza este enlace para arrancar la cabeza del Perseguidor de su cuerpo.[34]

Además de los enlaces, Kaladin es capaz de utilizar sus potencias para crear una bolsa de calma dentro de una tormenta. Esto se manifiesta como una barrera de vientospren.[35]

Resonancia

Como Caballero Radiante que tiene acceso a dos potencias, también tiene una resonancia.[36] Los Corredores del Viento, como Kaladin, tienen un mayor número de escuderos, más que cualquier otra Orden. Los escuderos también son más poderosos que los de las otras Órdenes.[37][38]

Empleando esquirlada

Después de que Kaladin jurara el Tercer Ideal de los Corredores del Viento, Sylphrena obtuvo la capacidad de convertirse en una hoja esquirlada. Kaladin puede invocarla en la forma de cualquier arma que elija, así como en la de un escudo, y transformarla de una a otra casi instantáneamente.[29] Su arma preferida para luchar es la lanza,[29] pero suele invocar a Syl en su forma de hoja por defecto cuando la muestra.[39] Más adelante, el Cuarto Ideal le permite invocar adicionalmente a los vientospren y manifestarlos en el Reino Físico como armadura esquirlada.[12] Su armadura brilla de color azul en las costuras y lleva el glifo del Puente Cuatro en el pecho. Los spren que pueden crearla están presentes en las cercanías, aunque no siempre se manifiestan; esto permite a Kaladin invocarla en cualquier momento.[40] También puede hacer que se manifieste en otras personas y protegerlas de este modo.[41]

Habilidades de combate

Durante su estancia en el ejército de Amaram, el talento natural de Kaladin lo convirtió en un maestro de la lucha con lanzas. Era el que aprendía más rápido entre los miembros de su cohorte. Su habilidad natural sorprendió a su sargento instructor, Tukks.[42] Kaladin pasó el año posterior a la muerte de su hermano esforzándose hasta la extenuación cada día en el patio de prácticas. Con el tiempo, llegó a ser conocido como el mejor lancero del ejército de Amaram.[43] Era capaz de derribar a seis lanceros él solo en segundos, incluso antes de descubrir sus habilidades como potenciador.[16] Combinado con la luz tormentosa, pudo mantener a raya a docenas de parshendi casi sin ayuda.[44]

Aunque la lanza es su arma preferida, Kaladin también ha entrenado con otras armas. A menudo lleva cuchillos arrojadizos como arma secundaria y es capaz de utilizarlos con bastante precisión.[16] En varias ocasiones ha manejado un bastón, un martillo y una alabarda.[29] Después de convertirse en el guardaespaldas de Kholin, comenzó a entrenar con el maestro de espadas Zahel, aunque todavía no es un experto con la espada.[45] Syl también ha confirmado que la habilidad preternatural de Kaladin con las armas, evidente desde la primera vez que cogió un bastón de niño, proviene de su vínculo.[22]

Kaladin también posee una mente capaz como comandante militar. Se convirtió en el líder de escuadrón más joven del ejército de Amaram cuando tenía dieciocho años. Consiguió reducir el índice de bajas de su escuadrón al más bajo de todo el ejército.[16] Fue capaz de entrenar al Puente Cuatro sin apenas recursos.[13] Es capaz de analizar rápidamente un campo de batalla y evaluar la situación táctica.[46]

Medicina

Kaladin comenzó a formarse en medicina con su padre y a asistirle en las operaciones quirúrgicas cuando tenía ocho años.[47] Su formación se centró principalmente en la cirugía, pero no se limitó a ella. Después de alistarse en el ejército, tuvo una práctica considerable como médico de campo, atendiendo a sus compañeros soldados heridos en combate.[6] Tiene cierto nivel de comprensión de la farmacología, ya que es capaz de cosechar y extraer su propio antiséptico de la savia de matopomo.[48] También tiene conocimientos básicos de trastornos neurológicos como la epilepsia.[28]

Estatus social

Kaladin ha tenido una posición social variada a lo largo de su vida. Ser hijo de Lirin, un cirujano ojos oscuros del segundo nahn, lo situó originalmente en el segundo nahn.[4] Cuando fue marcado como esclavo por Amaram, su rango cambió al décimo nahn, como el de todos los esclavos.[49][50] Cuando Dalinar lo rescató y lo nombró capitán de la guardia de Kholin, su nahn era incierto, ya que el de capitán era un rango que normalmente sólo se otorgaba a los ojos claros de bajo dahn. Durante este tiempo, fue tratado por muchos como una rareza fuera del sistema normal de castas.[51]

Una vez que Kaladin empezó a invocar a Syl como hoja esquirlada, sus ojos cambiaban temporalmente a azul, convirtiéndolo en un ojos claros, antes de volver a ser marrones, convirtiéndolo en ojos oscuros de nuevo. Dalinar decidió que su condición de portador de esquirlada lo convertía en un ojos claros del cuarto dahn, independientemente de su color de ojos actual. Como el cuarto dahn es un título de tierra, Elhokar le dio a Kaladin una pequeña parte de las Tierras de la Corona Orientales para que las gobernara. Esto convierte técnicamente a Kaladin en un señor terrateniente, a pesar de que en realidad no tiene ningún control sobre su territorio ya que fue tomado por los Portadores del Vacío poco antes de que lo obtuviera.[52]

Cuando el Puente Cuatro se convirtió en la refundada Orden de los Corredores del Viento, Kaladin fue ascendido de capitán a alto mariscal.[53] Poco antes de la ocupación de Urithiru por parte de los Fusionados, Kaladin renunció, a petición de Dalinar, y se convirtió en cirujano.[54][55] Su notoriedad como Bendito por la Tormenta[56] y el alto estatus social de los Radiantes[57] hicieron que su estatus efectivo se mantuviera alto, aunque técnicamente fuera sólo un cirujano. Fue restituido brevemente como alto mariscal durante la ocupación,[58] aunque vuelve a renunciar al mando al recuperar la torre.[59]

Historia

Vida Temprana (1153-1168)

Primera infancia

El joven Kal

Kaladin nació a finales de 1153 de Lirin y Hesina, una familia de segundo nahn, en la ciudad de Piedralar, en el principado de Torol Sadeas, en el noroeste de Alezkar. Su hermano menor, Tien, nació dos años después. Al crecer, Kaladin prefería el diminutivo Kal a su nombre completo, que le parecía que sonaba a nombre de ojos claros. A los ocho años, Kal comenzó a formarse con su padre en cirugía, aunque soñaba con ser soldado. Al principio, se ponía enfermo al ver heridas y lesiones. Durante los dos años siguientes, se acostumbró a verlas y ayudó a su padre durante las cirugías, lo que supuso que le sería útil en el campo de batalla. Sin embargo, la cantidad de tiempo que Lirin pasaba entre libros y enfermos, junto con su disparidad de clase, hacía que la gente se sintiera incómoda al estar cerca de Lirin y Kal, por asociación. Como resultado de su educación aislada, Kal se hizo muy amigo de su hermano y, animado por sus padres, de Laral Wistiow, la hija del consistor de la ciudad.[47][60]

Cirujano o soldado

En 1164, Kal ayudó a su padre a amputar uno de los dedos de una niña de quince años llamada Sani. Tras terminar, Lirin le preguntó a Kal por qué había llegado tarde. Kal admitió que era porque había ido con Tien a ver lo que Jam, un chico dos años mayor, había aprendido de su entrenamiento con la lanza. Kal estaba emocionado porque el padre de Jam era un soldado del ejército del Brillante Señor Amaram. Lirin respondió que conocía al padre de Jam, ya que le había operado la pierna tres veces, un "regalo" de su época de soldado. Kal argumentó que necesitaban soldados, pero Lirin afirmó que necesitaban más cirujanos. Lirin dudaba de que su hijo pudiera realmente herir a alguien, ya que lloraba casi siempre que les llevaban a alguien. Kal prometió que se haría más fuerte y Lirin le preguntó quién le había metido esas ideas en la cabeza. Kal replicó que se trataba del honor y que nadie contaba historias de cirujanos. Lirin le dijo que había dos tipos de personas en el mundo, los que salvan vidas y los que las quitan, que no se podía proteger matando. Lirin informó entonces a Kal de que, una vez cumplidos los dieciséis años, quería enviarle a formarse con cirujanos de verdad en Kharbranth. Lirin le dijo que tenía un don de los Heraldos y que no necesitaba desperdiciarlo en los pequeños sueños de otros hombres.[47]

Kal y Tien de pequeños

Dos años más tarde, Kal y Laral hablaban en algún lugar al este de Piedralar mientras Tien recogía piedras en las cercanías. Kal le contó los planes de su padre de enviarlo a Kharbranth para formarse como cirujano. Dolida, Laral le preguntó por qué no se lo había contado. Él mintió, diciendo que no creía que su padre hablara en serio. Laral le preguntó sobre sus anteriores planes de ser soldado. Su expresión se volvió sombría al estar en conflicto sobre qué camino elegir, cirujano o soldado. Al sentir su angustia, Tien corrió hacia Kal con una piedra que encontró, dándosela para animarle. Kal se sintió mejor y fue con Tien a buscar un lurg. Laral se reunió con ellos, comentando que Tien había cambiado a Kal para bien. Laral continuó animandole a convertirse en soldado, y que no debía dejar que su padre le obligara a hacer algo que no quería. Incluso le insinuó que podría casarse con ella si ganaba una hoja esquirlada. Kal contestó que aún tenía tiempo para decidirlo, ya que no lo aceptarían hasta los dieciséis años.[60]

Más tarde, se encontraron con un grupo de chicos mayores, uno de los cuales afirmó que su padre había ganado una hoja esquirlada en las escaramuzas de las tierras asoladas. A instancias de Laral, Kal le contradijo, lo que llevó al chico, Jost, a retarle un combate con lanza. Aunque era la primera vez que empuñaba un arma, su talento natural para el combate se manifestó. Sin embargo, al ver que había herido a Jost, se abstuvo de seguir luchando. Jost, al no tener una inhibición similar, golpeó a Kal hasta dejarlo en el suelo. Este pidió entonces a Jost que le enseñara, pero el chico mayor se negó, diciéndole que " fuese lo que era". Acompañado por Tien, Kal se dirigió a su casa, donde Lirin le informó de que el consistor Wistiow había muerto y le había legado una copa llena de esferas para que pudiera estudiar en Kharbranth.[60]

Dos meses después, Kal, de trece años, intentó tratar por su cuenta a una niña de cinco años llamada Miasal. Kal empezó a curarla, pero fue demasiado tarde, ya que Miasal murió por la pérdida de sangre debida a las múltiples y graves heridas. Una hora más tarde, su padre encontró a Kal delante de la sala de operaciones llorando para sí mismo. Lirin le dijo que estaba orgulloso del trabajo de Kal y que no había podido hacer nada para evitar la muerte de Miasal. Kal le confesó a Lirin que no quería ser cirujano, pero Lirin se limitó a contestarle que tendría que aprender cuándo preocuparse.[61]

Kal y Tien de jóvenes

Tienes que aprender cuándo preocuparte, hijo. Y cuándo dejarlo correr.

—Lirin a Kal tras la muerte de Miasal[61]

Casi a finales de 1166, Kal caminaba por la ciudad de Piedralar cuando escuchó a dos mujeres afirmando que Lirin había robado las esferas del consistor Wistiow al morir. Apretando los dientes y sabiendo que se trataba de su padre, Kal salió del callejón y lanzó una mirada mordaz a una de las mujeres, haciendo que ambas huyeran al interior de la panadería. Su satisfacción duró poco, ya que no entendía por qué la gente decía esas cosas de su padre. Todavía estaba reflexionando cuando dobló unas cuantas esquinas, caminando hacia donde su madre estaba de pie en una escalera de mano. Cuando Hesina le preguntó por sus lecciones, soltó que todos odiaban a su padre y que creían que había robado las esferas de Wistiow. También se lamentó de no tener amigos y se preguntó qué pasaría si quisiera convertirse en otra cosa que no fuera cirujano. Hesina le recordó que tenía a Tien y que no debía descartar tan rápido sus estudios por querer ser como los demás. También le dijo que no odiara a los habitantes de la ciudad, ya que sólo repetían lo que habían oído. Al ver su mirada hacia la mansión del consistor, Kal se debatió si debía o no intentar ver a Laral de nuevo. Cada vez que lo había intentado, había sido rechazado por su ama. Se preguntó cómo sería casarse con Laral y, de hacerlo, si se sentiría siempre inferior a ella. Todavía estaba considerando este hecho y debatiendo si ser o no cirujano o soldado cuando Lirin entró corriendo declarando que el nuevo consistor había llegado.[62]

Tiempos desesperados

Kaladin fue con sus padres a la plaza de la ciudad para esperar la llegada del consistor Roshone. Tien ya estaba allí, habiendo elegido ya un lugar. Cuando Tien pasó corriendo, unos chicos mayores hicieron un comentario ininteligible sobre él que puso a Kal furioso, queriendo enfrentarse a ellos, pero sabiendo que no era un buen momento. Kal se unió a su hermano para ver la procesión de una docena de carros y un carruaje. El carruaje se detuvo y un hombre de mediana edad se bajó. El hombre ojos claros observó a la multitud con una mirada de desagrado antes de volver a subirse a su carruaje sin dirigirse a la multitud. Antes de que pudiera hacerlo, Lirin lo llamó, tratando de darle la bienvenida a Piedralar y presentándose como el cirujano de la ciudad. Roshone respondió culpando a Lirin como la razón por la que había acabado en "este miserable rincón del reino.”[62]

La llegada del consistor Roshone trajo consigo una gran desgracia para la familia de Kaladin. Creyendo que Lirin había robado las esferas de Wistiow, obligó a los habitantes del pueblo a dejar de hacer donaciones por el trabajo de Lirin, que era la principal fuente de ingresos de la familia. Aunque los habitantes del pueblo aceptaron, siguieron proporcionando provisiones en secreto a Lirin y Hesina. Una noche, mientras estaba borracho, Lirin le dijo a su hijo que no cometiera los mismos errores que él y se dejara arrastrar por este “pueblucho atrasado y necio”. Kal argumentó que Lirin siempre le había dicho que volviera, pero Lirin admitió que había sido un idiota cuando dijo eso, y añadió que la gente del pueblo no lo quería allí. Kal le preguntó por qué no podían gastar las esferas, pero su padre dijo que las esferas eran para su educación. Además, si las gastaban, estarían haciendo exactamente lo que Roshone quería que hicieran. En cambio, hicieron lo mejor que pudieron con lo que tenían: Kal continuó sus estudios, Hesina aceptó trabajos aleatorios y Tien se convirtió en aprendiz de Ral, un carpintero de la ciudad. Al mismo tiempo, Kal seguía intentando decidir en secreto qué camino tomaría en los próximos meses, el de cirujano o el de lancero. Una serie de golpes interrumpió los pensamientos de Kal, haciéndole saltar de la silla. Su padre abrió la puerta revelando no un monstruo, sino tres hombres enmascarados que exigían las esferas. Sin embargo, no eran bandidos, como Kaladin pensó en un principio, sino Luten, Horl y Balsas, hombres normales del pueblo presumiblemente contratados por Roshone. Avergonzados y con la guardia baja, los hombres se marcharon sin llevarse nada.[63][64]

Si vas a enfrentarte a él, tendrías que tener a alguien que te apoyara.

—Kala su padre antes de la cena con Roshone[64]

Medio año después, Roshone invitó a Lirin a cenar a la mansión. Aunque Lirin y Hesina intentaron ocultarle la reunión, Kal se enteró y asistió, pues quería apoyar a su padre si se enfrentaba al consistor de la ciudad. Mientras atravesaban la ciudad, le preguntó a su padre por qué habían intentado ocultar la reunión. Lirin admitió que ni siquiera estaba seguro de querer asistir, ya que una parte de él sólo quería coger a la familia y huir a Kharbranth o a otra ciudad alezi. Lirin confesó que había intentado marcharse una vez, pero había un vínculo entre el corazón de un hombre y su hogar y no se atrevía a marcharse. Después de haber cuidado de la gente del pueblo durante tanto tiempo, no podía dejarla en manos de Roshone. Una vez que llegaron, fueron conducidos a un comedor donde Roshone ya estaba comiendo. Un sirviente les indicó una mesa lateral dispuesta en una sala apartada del comedor principal, pero Lirin se sentó en la mesa de Roshone insistiendo en que él era de segundo nahn y seguramente podría tener un lugar en su mesa. Sin perder tiempo, Roshone discutió su situación actual y les pidió que devolvieran las esferas, poniendo fin a su desafío. Cuando Kal respondió con un estallido, Lirin lo envió a las cocinas. Allí, el hijo de Roshone, Rillir, entró con Laral, y confundiendo a Kaladin con un sirviente, le ordenó que les trajera la cena. Kal, protestando porque no era un sirviente, perdió una discusión sobre su llamada con Rillir, dejándolo humillado. Cuando Lirin y Kal abandonaron la mansión, este último admitió a su padre que había estado considerando la posibilidad de alistarse en el ejército. Sin embargo, había decidido convertirse en cirujano para tener la educación necesaria para enfrentarse a los ojos claros. Durante su conversación, Kal vio algo desconocido en los ojos de su padre, culpabilidad. Entonces se dio cuenta de que, efectivamente, Lirin había robado las esferas a Wistiow, cambiándolo todo, pero a la vez sin cambiar nada. Resolvió utilizar las esferas para su educación, pero finalmente se las devolvería a Laral.[64]

Alguien tiene que empezar

Alguien tiene que empezar. Alguien tiene que dar un paso al frente y hacer lo que es justo, porque es justo. Si nadie empieza, los demás no pueden seguirlo. (...) Porque no, hijo. Tenemos que ser mejores que ellos.

—Lirin a Kaladin[65]

Durante una jornada de caza, Roshone y Rillir resultaron gravemente heridos por un espinablanca y fueron llevados a la sala de operaciones de Lirin. Kaladin y Lirin determinaron que las heridas de Rillir ya eran mortales y atendieron a Roshone a pesar de sus protestas. Anestesiaron a ambos pacientes, a Roshone para la cirugía y a Rillir por piedad. Durante el procedimiento, Lirin dudó cuando descubrió un trozo de colmillo del espina blanca cerca de la arteria femoral de Roshone. Kaladin consideró lo fácil que sería fingir un accidente, pero siguieron adelante para salvar la vida de Roshone mientras Rillir moría. Cuando Kaladin le preguntó a su padre por qué no dejó morir a Roshone, Lirin le respondió que tenían que ser mejores hombres que los ojos claros.[65]

Una decisión tomada

En el Llanto de 1168, Kaladin se descubrió esperando con cada vez más ansia el sol y el viento de nuevo, ya que el clima le dificultaba hacer cosas. Un día, cuando estaba tumbado en el tejado durante la lluvia después de reparar una gotera, Tien le llamó, queriendo unirse a él. Aunque Kaladin no creía que nadie más pudiera animarle, sabía que Tien podía hacerlo porque, de alguna manera, siempre sabía lo que había que hacer. Al principio, sólo estaban los dos sentados en silencio. Entonces, Tien le entregó un regalo, un caballo intrincadamente tallado que había hecho en la tienda de Ral. Kaladin le preguntó si le había enseñado el hermoso caballo a Ral, pero Tien le confesó que lo había metido en problemas porque no era útil. Sin desanimarse ni un poco, Tien dijo que al día siguiente le haría sentir orgulloso terminando una silla. Kaladin se sorprendió de la capacidad de su hermano para sonreír incluso en los momentos más oscuros, y juraría que las cosas se iluminaban a su alrededor en ese momento.[15]

Sin embargo, duró poco, ya que Kaladin admitió su preocupación por el hecho de que su padre tuviera que gastar las esferas no sólo a Tien, sino también a su madre. Hesina le prometió que habría suficientes esferas para ir a Kharbranth en dos meses. Kaladin sugirió que tal vez toda la familia debería ir con él, pues no quería dejarlos atrás, especialmente con Roshone "estrangulándolos". Hesina informó a Kaladin de que sólo habían gastado las esferas para hacer creer a Roshone que estaba ganando, no porque lo necesitaran. Una vez que Kaladin se fuera, las esferas estarían a salvo en manos de los fervorosos mientras él estudiaba para convertirse en cirujano. Sin embargo, Hesina le recordó que su vida era suya y que no tenía que convertirse en cirujano para enorgullecerles. Estuvieron sentados un rato, Kaladin considerando sus palabras y lo que podría gustarle a Tien de la lluvia, cuando Lirin llegó con la noticia de que había una reunión en la plaza.[15]

Dentro de cuatro años, lo traeré sano y salvo a casa. Lo prometo por las tormentas y el décimo nombre del mismísimo Todopoderoso. Lo traeré de vuelta.

—La promesa de Kaladin a sus padres[15]

Roshone reunió a la gente del pueblo cuando Meridas Amaram, un general del alto príncipe Sadeas, llegó a Piedralar para reclutar soldados para el ejército. Allí, Kaladin y su familia se sorprendieron al saber que Laral se había comprometido con el propio Roshone tras la muerte de Rillir. Mientras tanto, como sólo se habían presentado seis hombres como voluntarios, Amaram pidió a Roshone que anunciara la lista de reclutas. Como consistor de la ciudad, Roshone no podía incluir a Lirin ni a Kaladin en la lista de reclutas porque cumplían una función vital para la ciudad. Sin embargo, Roshone incluyó el nombre de Tien en la lista. Cuando Kaladin trató de ocupar el lugar de su hermano, le fue denegado porque la ley dejaba la elección en manos de Roshone. Sin otra opción,se alistó en el ejército para proteger a Tien y prometió a sus devastados padres que traería a su hermano de vuelta sano y salvo en cuatro años. Amaram también prometió a Lirin que convertiría a Tien en mensajero durante un tiempo.[15]

Ejército de Amaram (1168-1172)

Talento natural

Kaladin recibió su entrenamiento inicial bajo las órdenes de Tukks, quien le enseñó la importancia de la pasión controlada (ser apasionado y preocuparse sin perder el control de sus emociones), una lección que al principio no comprendió. Durante su entrenamiento, demostró una aptitud natural para ser un soldado, aprendiendo a usar la lanza más rápido que cualquier otro de su compañía, sin apenas necesitar instrucción, para sorpresa de Tukks.[42][66] Tras quedarse paralizado en el campo de batalla la primera vez, Kaladin fue asignado por Tukks a tareas de limpieza. No para castigarlo, sino para ayudarlo a encajar más. Tukks le explicó cómo muchos soldados luchan contra la necesidad de herir al enemigo. Sin embargo, Kaladin no creía que le hubiera paralizado el miedo de herir a alguien, sino el darse cuenta de que podía matar si era necesario.[67]

Es bueno preocuparse cuando luchas, mientras no dejes que te consuma. No intentes impedir tener sentimientos. Odiarás en lo que te convertirías entonces.

—Tukks a Kaladin en su primer día de entrenamiento[42]
Kaladin abrazando el cuerpo muerto de Tien

Muerte de Tien

No te preocupes. Te llevaré a casa. Te protegeré, Tien. Te llevaré...

—Kaladin llorando sobre el cuerpo de Tien[33]

A pesar de la promesa de Amaram a Lirin, los mensajeros más mayores, incluido Tien, pronto fueron organizados en varios escuadrones de unidades de reserva para compensar la falta de reclutamiento. Dalar aseguró a Kaladin que estos escuadrones no verían el combate a menos que el ejército estuviera en grave peligro. Menos de cuatro meses después de su alistamiento, Kaladin participó en su tercera batalla real. El ejército de Amaram intentaba mantener la cima de una colina, pero a medida que la batalla empeoraba, los mensajeros fueron asignados a la compañía de Sheler. Al oír que el escuadrón de mensajeros había sido enviado al frente, Kaladin corrió temerariamente por el campo de batalla en un intento de alcanzar a su hermano. En el lado sureste de la colina, el jefe de pelotón Varth colocó a Tien y a otros dos chicos en el frente, utilizándolos con éxito como cebo. Kaladin, matando a un hombre por primera vez durante su carrera, alcanzó a Tien sólo después de que éste hubiera muerto. Llorando y sangrando por las heridas recibidas durante su carrera, abrazó el cadáver de Tien hasta mucho después del final de la batalla.[33]

Bendito por la tormenta

Kaladin envió una carta a sus padres informándoles de la muerte de Tien y de su decisión de no volver a Piedralar. Pasó el año siguiente agotándose cada día en el patio de prácticas, jurando venganza y sin dejar que otra persona muriera por su falta de habilidad. Se convirtió en el mejor lancero de su compañía y se rumoreaba que era el mejor de todo el ejército.[16][43] Finalmente, conoció a Tarah, la hija de un ayudante de intendencia, que le convenció para que dejara de ser tan obstinado, alegando que eso lo agotaría. Los dos se involucraron románticamente, pero se separaron poco después de que ella fuera transferida a un trabajo de escriba en la Cripta de la Pena. Kaladin se culpó del fracaso de su relación, sabiendo que había sido un estúpido al no responder a las cartas que ella le enviaba.[68][69] Más tarde se unió a los Tomadores bajo el liderazgo de Tukks. Allí, Kaladin conoció a Durk, que se convirtió en su mentor. Durk quedó impresionado con las habilidades de Kaladin, considerándolo un soldado nato, un artista con la lanza.[10] Desgraciadamente, todos los miembros de los Tomadores fueron finalmente asesinados, siendo Kaladin el único superviviente. A los dieciocho años, Kaladin fue ascendido a jefe de escuadrón, lo que le convirtió en el más joven del ejército; pasó a ser conocido como Kaladin Bendito por la Tormenta.[11]

Luchando contra Helaran

Luchando contra el Portador de Esquirlada

Un año después de convertirse en líder de escuadrón, en Ishi 1172, Kaladin libró su última batalla en el ejército de Amaram. Antes de la batalla, Kaladin se reunió con el jefe de escuadrón, Gare, y dos de sus sargentos. Sobornó a Gare para que transfiriera a Cenn, un joven e inexperto soldado, al propio escuadrón de Kaladin, al que confió a su sargento Dallet. También sobornó a los cirujanos para que dieran prioridad a sus hombres. Mientras sobornaba a los cirujanos, la bolsa de dinero se le pegó en la mano por lo que Kaladin supuso que era un vientospren, aunque en realidad era su primer encuentro con Sylphrena. Tras consultar con Dallet, Kaladin se dirigió al frente para prepararse para la batalla.[16]

Una vez dada la señal de marcha, el bien disciplinado escuadrón de Kaladin utilizó tácticas no habituales para evitar sufrir bajas. Sin embargo, la batalla a mayor escala no fue tan bien. Cuando el cuerpo mayor de las fuerzas de Amaram se rompió, el escuadrón de Kaladin quedó en medio del enemigo. Durante el caos, Kaladin derrotó sin ayuda a seis hombres para salvar a Cenn, que se había quedado solo sin el resto del escuadrón.[6] Después de tratar a Cenn, Kaladin vio a un jefe de batallón enemigo y decidió matarlo con la esperanza de que tal hazaña le permitiera ser trasladado a las Llanuras Quebradas, donde creía que se podían encontrar la verdadera lucha y hombres honorables. Kaladin y dos de sus subescuadrones ejecutaron su plan a la perfección, y el propio Kaladin asestó el golpe de gracia al jefe de batallón enemigo.[16]

Inmediatamente después, un enemigo desconocido, un portador de esquirlada completo que más tarde se reveló como Helaran Davar,[22][70] apareció y atravesó el ejército de Amaram, matando a Cenn, Dallet y dos más de los hombres de Kaladin. Helaran continuó atacando a Amaram, cuya guardia de honor le abandonó. Enfurecido, Kaladin y sus veinte hombres restantes persiguieron a Helaran. Helaran mató a dieciséis de los hombres del escuadrón antes de que Kaladin consiguiera finalmente matarlo, salvando la vida de Amaram. Este y Coreb, uno de los hombres de Kaladin, le instaron a reclamar las esquirlas de Helaran, ya que tenía derecho a hacerlo por antigua tradición. Sin embargo, a Kaladin le repugnaba la idea de empuñar la misma hoja que se había cobrado la vida de tantos de sus amigos. En su lugar, cedió las esquirlas a Coreb y se marchó.[16]

Traición

Marcando a Kaladin

¡No es por Alezkar! ¡Es por ti! ¡Tormentas, se supone que eres mejor que los demás!

—Kaladin a Amaram[49]

Unas horas más tarde, fue llamado al centro de operaciones de Amaram, donde se encontró con Amaram y un grupo de sus hombres junto con los cuatro miembros supervivientes de su escuadrón. Tras una breve conversación, Amaram y sus hombres les tendieron una emboscada, matando a los miembros supervivientes del escuadrón de Kaladin mientras éste era retenido. Amaram se disculpó, pero dijo que era la única manera de asegurar el secreto. Informó a Kaladin de que lo había pensado durante horas antes de que Restares le convenciera de que los intereses de Alezkar se verían beneficiados si él mismo empuñaba las Esquirlas. Como acto de piedad y gratitud, Amaram perdonó la vida a Kaladin y le marcó con el glifoparsas nahn” para marcarlo como esclavo que sería vendido.[49]

Esclavitud (1172-1173)

Desafío

Kaladin pasó los siguientes ocho meses bajo las órdenes de al menos seis esclavistas diferentes, incluido un hombre llamado Katarotam,[71] sufriendo unas condiciones de vida miserables y continuas. Al principio, se mostró desafiante y realizó diez intentos de fuga. Aunque varios de ellos tuvieron éxito, siempre acababa siendo recapturado. En su décimo intento de fuga, dirigió un grupo de veinte esclavos armados, entre los que se encontraba un hombre llamado Goshel. Sin embargo, todos murieron, dejando a Kaladin la creencia de que les había fallado. Al octavo mes, Kaladin cayó en la desesperación y dejó de hacer intentos de fuga.[11][18]

Aunque debería haber sido asesinado por su décimo intento de fuga, su amo lo encontró "intrigante" y le marcó la frente con el glifo shash, que significa "peligroso", y lo vendió. Finalmente, fue comprado por Tvlakv y fue durante esta época cuando Kaladin tocó su punto más bajo. Encontró y escondió unas hojas venenosas de ruinaoscura, sin saber si quería usarlas para suicidarse, matar a su amo o alguna otra cosa. En cualquier caso, le reconfortaba tener opciones. Sin embargo, cuando un compañero esclavo enfermó, el instinto de protección y curación de Kaladin resurgió y le intentó salvar la vida. Sus intentos fracasaron, ya que Tvlakv mandó matar al esclavo para evitar la propagación de la infección.[11][72]

Sylphrena conociendo a Kaladin en la carreta de esclavos

Sylphrena

Fue durante este tiempo cuando Kaladin se fijó por primera vez en Sylphrena. Aunque llevaba varios meses siguiéndole, él creía que no era más que una típica, aunque traviesa, vientospren. Mientras Kaladin frotaba las hojas de ruinaoscura entre sus dedos, Syl le preguntó qué tenía. Al principio, él la ignoró, pero no sin notar algunas rarezas en ella, como el período excepcionalmente largo que llevaba siguiéndolo. Cuando le llamó por su nombre, se sorprendió, ya que no creía que los spren pudieran utilizar los nombres de las personas. Hasta donde él sabía, los spren podían imitar voces o expresiones, pero no tenían inteligencia o memoria reales. Pensó que estaba loco al principio, pero finalmente empezó a conversar con Syl. Durante su primera conversación, la spren le preguntó por qué ya no luchaba como antes. Kaladin siguió preguntando cómo sabía ella tanto su nombre como lo que había hecho semanas atrás. Finalmente le confesó que había fracasado, recordando las muertes de Tien, Cenn, Dallet, Tukks y los Tomadores. Después de que el esclavo enfermara y Tvlakv lo hiciera matar, Syl le preguntó a Kaladin por qué no lloraba. Él le respondió que eso no cambiaría nada y que tal vez debería preguntarle al Todopoderoso por qué lloran los hombres. Durante una tormenta, Syl fue tras ella, pero finalmente regresó. Kaladin se preguntó por qué no se había ido con los otros vientospren, pero ella le dijo que le gustaba estar allí con él.[11][72]

Encontrando el camino a pesar de todo

Pasaron los días y las carretas siguieron rodando hasta que un día en particular no se detuvieron a la hora habitual, haciendo que Kaladin se preguntara por qué no se habían detenido a merendar. Pasado el mediodía, finalmente se detuvieron y Bluth y Tag se unieron a Tvlakv. Los tres empezaron a discutir rápidamente mientras sostenían un trozo de papel. Kaladin les llamó, preguntó a Tvlakv si estaba perdido y le aconsejó que buscara orientación en el Todopoderoso, que tenía un "apego" especial por los esclavistas. Tvlakv se acercó y le preguntó si sabía algo de la zona. Kaladin pidió el mapa y, sin siquiera leerlo, lo hizo pedazos, para horror del esclavista. Tvlakv llamó a los mercenarios, pero tanto Bluth como Tag se negaron a intervenir. Al darse cuenta de que Kaladin era probablemente de gran valor en ese momento, Tvlakv preguntó qué quería a cambio de guiar a la caravana. Kaladin sugirió un acantilado, no como punto de observación, como suponía Tvlakv, sino para arrojar al esclavista.[72]

Molesto, Tvlakv le dijo que era bueno que estuviera alimentado por el odio porque lo haría fuerte, pero le advirtió que eso podría impedirle obtener venganza. Kaladin replicó diciendo que no quería venganza, ya que había aprendido hace mucho tiempo que no funcionaba. Tvlakv argumentó que Kaladin aún era joven y que podía escapar de su destino y dar caza al hombre que lo vendió como esclavo, el alto señor Amaram. Sorprendido, Kaladin preguntó cómo sabía Tvlakv lo de Amaram, pero el esclavista se limitó a decir que los hombres hablan. Aunque Tvlakv sabía la verdad sobre las marcas de Kaladin, le dijo al joven que ambos debían seguir las reglas del juego por ahora para evitar un destino aún peor. Sin embargo, se encontraban en una encrucijada porque Kaladin había dejado el mapa hecho trizas. Kaladin admitió que nunca había estado por allí, así que no sabía a dónde ir. Mientras Tvlakv se alejaba, Kaladin maldijo, dándose cuenta de que casi le caía bien el esclavista.[72]

Los vagones siguieron rodando después de su intercambio, incluso a través de altas tormentas. Bastante antes del final de una de ellas, Bluth bajó los laterales del vagón, permitiendo que la lluvia empapara a los esclavos. Kaladin argumentó que era demasiado pronto para bajar los laterales, pero Bluth afirmó que Tvlakv los quería limpios hoy. Al darse cuenta de que probablemente se acercaban a su destino, Kaladin escudriñó el paisaje preguntándose a dónde irían. Syl regresó para decirle a Kaladin que había muchos otros como él cerca. Cuando ella señaló hacia el este, Kaladin se sorprendió al ver el enorme campamento del ejército del que había oído historias, el lugar al que Tien quería llegar, el ejército en el que pasó años intentando entrar: las Llanuras Quebradas.[72]

La primera carrera del puente de Kaladin

Hombre del puente (1173)

Puente Cuatro

En 1173, Tvlakv vendió a Kaladin y a los demás esclavos a Hashal, la esposa del oficial ojos claros que estaba a cargo de los esclavos en el ejército del alto príncipe Sadeas. Aunque no se mostró impresionada por los esclavos, Kaladin destacaba por ser mucho más musculoso que los demás. Al preguntarle, Kaladin confirmó que había sido lancero en el ejército de Amaram. Tras inspeccionar sus marcas, y comentar que un glifo "shash" significaba muerte, Hashal le preguntó cómo había llegado hasta aquí. Kaladin respondió que había matado a alguien mientras estaba borracho, le habló de sus talentos con la lanza y le pidió que le diera una oportunidad de volver a luchar en el ejército de su brillante señor. Sin embargo, Tvlakv le dijo a Hashal que no lo escuchara, ya que era un desertor y no se podía confiar en él, que había liderado rebeliones anteriormente. Los esclavos que pudo haber corrompido fueron asignados a ser hombres de los puentes, mientras que Kaladin fue asignado específicamente al Puente Cuatro, la cuadrilla de puente con la peor reputación y tasa de bajas.[4]

Kaladin fue puesto bajo el mando del sargento de puente Gaz y fue obligado inmediatamente a ir a una carrera del puente completamente desprevenido y sin equipamiento. El Puente Cuatro fue enviado para llevar un gran puente que permitiera a los soldados de Sadeas cruzar las mesetas de las Llanuras Quebradas y asaltar a los parshendi. Gaz corrió junto al Puente Cuatro, dando órdenes durante la carrera debido a que su más reciente líder de puente se había arrojado por el Abismo de Honor. Envió a Kaladin a un hueco libre en la cola del puente. Sin chaleco, los soportes de madera se clavaron en la piel de Kaladin haciéndole sangrar los hombros. Mientras corrían, un hombre del puente cercano ofrecía consejos a Kaladin. Finalmente, Gaz los llamó para que se detuvieran y posicionaran el puente en su lugar, permitiendo el paso del ejército entre mesetas. Repitieron este proceso, y Kaladin acabó preguntando por qué no daban la vuelta. Uno de los otros hombres del puente se rió y le dijo que aún no habían llegado y que se alegrara de que no lo hicieran. Después de más de una docena de veces, Gaz le ordenó a Kaladin que se pusiera al frente para el último empujón, declarando que los recién llegados debían ir primero. Kaladin no tardó en darse cuenta de que llegar era la peor parte. Las flechas parshendi fueron disparadas, matando a los hombres que le rodeaban. Al final consiguieron posicionar el puente a costa de muchos de los hombres que lo cargaban, lo que provocó muchas bajas. Kaladin se desplomó, sabiendo que debía moverse o al menos vendar sus heridas, pero no pudo, cayendo inconsciente en su lugar. Estaba a punto de ser dado por muerto por los miembros del puente que se retiraban, hasta que Syl gritó su nombre y le instó a moverse. Se obligó a ponerse en pie y le preguntó a la vientospren si tenía un nombre. Mientras cojeaba entre las víctimas, encontró el cuerpo del hombre de rostro curtido que había sido amable con él. Recogió su chaleco y sus botas, atándoselas mientras la vientospren se presentaba como Sylphrena.[4]

El Abismo de Honor

Durante las siguientes semanas, Kaladin se deprimió cada vez más. De los veinticinco hombres que habían sobrevivido a su primer despliegue en el puente, veintitrés habían muerto dejando sólo a Kaladin y a otro hombre. El Puente Cuatro seguía reponiéndose, y muchos de esos hombres morían para ser sustituidos. Pasaron por innumerables jefes de puente, que normalmente era una posición favorecida en una cuadrilla, siempre consiguiendo correr en los mejores lugares. Sin embargo, en el Puente Cuatro, eso no importaba. Kaladin no se molestó en aprender los nombres de los jefes de puente, ya que le parecía inútil. Un día, mientras trabajaban en el aserradero, trajeron nuevos reclutas para asignarlos a las cuadrillas de los puentes. Kaladin levantó la vista y un joven de apenas catorce o quince años le llamó la atención, recordándole a Tien. Tenía los mismos ojos asustados, lo que hizo que el instinto de protección de Kaladin se activara de inmediato. Sin embargo, lo único en lo que podía pensar era en cómo todos los que había tratado de proteger habían acabado muertos. Syl, incapaz de soportar ver a Kaladin en un estado tan desesperado, decidió marcharse, temerosa de lo que le ocurriría si se quedaba. En el siguiente recorrido del puente, el joven y el último hombre que había sobrevivido al recorrido inicial de Kaladin murieron, dejando a Kaladin como el miembro más veterano del Puente Cuatro. Ante la pérdida de Syl, su única amiga, y su incapacidad para proteger al muchacho, Kaladin contempló seriamente el suicidio. Esa noche, se dirigió al Abismo de Honor con la intención de saltar al vacío.[73]

Antes de que pudiera saltar al vacío, Syl regresó, emocionada, llevando consigo una hoja de ruinaoscura. Syl, en su ingenuidad, al haber visto que Kaladin se animaba al tener las hojas venenosas con él, supuso que harían que se sintiera mejor. Syl recordó cómo todo parecía ir mal desde que perdió las hojas, cómo solía luchar y hacer que sus soldados se sintieran como en una familia. Admitió que eso fue una de las primeras cosas que la atrajo a él. Kaladin se limitó a lamentar su fracaso, que todo lo que tocaba se marchitaba y moría. Syl le suplicó que lo intentara una vez más, recordándole que no podía hacer que las vidas de los hombres del puente empeoraran. Abriendo los ojos, salió del abismo y decidió convertirse en líder del puente. Se acercó a Gaz y lo agarró por el cuello, levantándolo del suelo. A continuación, Kaladin intimidó y sobornó al hombre para que le diera el cargo junto con la autonomía para dirigir el Puente Cuatro. Al entrar en el barracón del Puente Cuatro esa noche, Kaladin encontró a todos los hombres apiñados en el interior tal y como los había dejado. Visitó a cada uno de los hombres, presentándose como jefe de puente y aprendiendo los nombres de cada uno de ellos. Más tarde, Kaladin se fue a dormir con el nuevo propósito de proteger a aquellos hombres.[17]

Kaladin en una carrera del puente

La reforma del Puente Cuatro

A la mañana siguiente, Kaladin decidió hacer algunos cambios en el Puente Cuatro. El primero de ellos incluía entrenar temprano por las mañanas, poniendo fin a que el grupo durmiera hasta tarde. Cuando Moash protestó, Kaladin le dio un puñetazo en las tripas y se lo cargó al hombro, sacándolo fuera. Los demás, sorprendidos y sin querer correr la misma suerte, salieron a la luz del sol. Cuando expuso su plan se encontró inmediatamente con la resistencia de sus compañeros de puente, que consideraban que las tareas y las carreras por el puente eran más que suficientes para aumentar su resistencia. Kaladin argumentó que su deber principal era mantenerlos con vida y, puesto que no podía hacer nada contra las flechas parshendi, tenía que hacerlos más fuertes. Moash llamó a Gaz y le preguntó si tenían que escuchar a Kaladin, a lo que Gaz respondió que el líder del puente sólo tenía autoridad en el campo. Moash volvió a mirar a Kaladin y le dijo que se marchara, provocando que el resto de los hombres se marcharan también. Kaladin, sin inmutarse por la resistencia de los hombres, se fue al aserradero a entrenar solo. Finalmente atrajo a una multitud que incluía a Teft, Roca, Dunny y algunos de los otros miembros del Puente Cuatro.[2]

Antes de la siguiente carrera del puente, Kaladin visitó a un boticario para comprar algunos suministros y poder atender a los heridos. Sin embargo, pronto descubrió que el antiséptico era caro, a pesar de que los juncos de matopomo crecían a las afueras del campamento. Kaladin se conformó con una aguja y una tripa, así como con algunas vendas, gastando los cuatro marcos que le quedaban de pagar a Gaz. Al regresar al campamento justo cuando sonaron las campanas, Kaladin gritó a los hombres que se alinearan para el siguiente recorrido del puente. Cuando los hombres se acercaron a las líneas parshendi, Kaladin exigió cambiar con Roca, ocupando el lugar más peligroso del centro del puente para sí mismo, una rareza para un jefe de puente. Durante el asalto, Kaladin se empeñó en rescatar a los seis que cayeron. Arrastró a Hobber y a Dabbid a un lugar seguro con la ayuda de Roca. Cuando se dio la vuelta para volver al campo, Teft y Roca lo detuvieron, volviendo a comprobar cómo estaban los otros tres. Volvieron con Leyten, el único otro superviviente. Kaladin se puso rápidamente manos a la obra, atendiendo a los heridos. Tras la larga batalla, regresaron al campamento con sus tres heridos a cuestas, ante las protestas de Gaz.[74]

Kaladin en los abismos

Como se suponía que los hombres del puente eran prescindibles, se le dijo a Kaladin que podía seguir atendiendo a los hombres heridos, pero que no se les pagaría ni alimentaría mientras no pudieran trabajar. Como no quería ceder ante el brillante señor Sadeas, el líder del puente pidió a los demás miembros del Puente Cuatro que aportaran dinero y comida para atender a los hombres. Sin embargo, todos se negaron excepto Roca. Se ofreció a compartir su comida con Hobber, que era el menos herido de los tres. Sabiendo que sólo sería cuestión de tiempo que los putrispren se sintieran atraídos por los heridos, a Kaladin se le ocurrió la idea de recoger tallos de matopomo durante la recolección de piedras. Con los tallos, podría crear el antiséptico que los hombres necesitaban desesperadamente e incluso vender algunos para conseguir más suministros y comida. Al ganarse la confianza de Roca y Teft, Kaladin les pidió ayuda para encontrar y recolectar los matopomos durante su siguiente servicio. Syl también ayudó, encontrando parcelas de matopomo y guiando a Roca (que misteriosamente era capaz de verla) hasta ellas. Mientras trabajaba en la extracción de la savia esa noche, Kaladin empezó a establecer una relación de camaradería con los dos hombres, consiguiendo incluso que Roca se abriera y compartiera parte de la historia de su vida.[75][48]

Kaladin volvió al boticario e hizo un trato para que su cuadrilla de los puentes recogiera savia de matopomo a cambio de un marcocielo por frasco de savia y algunas vendas. Al volver de vender la savia, Gaz envió al Puente Cuatro a realizar tareas en los abismos, recuperando objetos de valor de los muertos de la guerra que habían caído en ellos. En los abismos, Kaladin continuó estableciendo una relación con los hombres incorporando a Dunny, que cantaba para los hombres mientras otros se quedaban atrás. En su trabajo, Kaladin encontró una lanza en los abismos. Al recogerla y sostenerla atrajo la ira de Moash, Sigzil y Desorejado Jaks, que comenzaron a burlarse del líder del puente. Ignorando sus burlas, Kaladin cerró los ojos y entró en trance. Realizó una kata de práctica avanzada con la lanza, revelando a los hombres su talento como lancero experto y dejándolos sin palabras. Durante la exhibición, Teft, junto con algunos de los otros hombres, se dio cuenta de que un spren desconocido (en realidad, Syl) se movía alrededor de Kaladin. Durante el resto de su servicio en el abismo y en el camino de vuelta, más hombres empezaron a abrirse. La noche culminó cuando Kaladin utilizó el dinero que había ganado para comprar comida y encargó a Roca que cocinara un guiso. Ni una sola persona se negó a participar en la comida alrededor del fuego. Al día siguiente, la mayoría de los hombres siguieron sus órdenes de levantarse de la cama y practicar.[42]

Carga lateral

Kaladin consiguió que todos los hombres se sometieran a su autoridad y participaran en el entrenamiento. Esto redujo sus pérdidas, pero Kaladin seguía insatisfecho. Al darse cuenta de que el propio puente podía actuar como escudo, Kaladin empezó a entrenar a los hombres para que desplazaran el puente y lo llevaran de lado. La práctica fue lenta, lo que hizo que Gaz se sintiera satisfecho ante la posibilidad de que el Puente Cuatro perdiera más miembros. Antes de la siguiente carrera del puente, Kaladin consiguió a Lopen como miembro de una nueva hornada de reclutas. Inmediatamente se les envió a la siguiente carrera. Al darse cuenta de que iba a ser una aproximación difícil, Kaladin ordenó al Puente Cuatro que realizara la carga lateral mientras se acercaban a los parshendi. La carga lateral fue un éxito, ya que protegió completamente a los hombres de Kaladin. Sin embargo, otras cuadrillas de los puentes intentaron imitar la carga lateral. Al no haberse entrenado en la maniobra fracasaron. Al carecer de un número suficiente de puentes para cruzar los abismos y al desincronizarse el momento del asalto, la batalla se sumió en el caos y Sadeas perdió. Al comprender que había socavado la estrategia del ejército, Kaladin ordenó a Roca y a Teft que se retiraran y Kaladin se acercó a Gaz y a Lamaril para aceptar su destino.[46]

El juicio del Padre Tormenta

Kaladin siendo abatido por la tormenta

Quiero que volváis al barracón y le digáis a los hombres que salgan después de la tormenta. Decidles que vengan a verme atado aquí. Decidles que abriré los ojos y los miraré, y así sabrán que sobreviví.

—Kaladin a Roca, Teft, y Moash antes de la alta tormenta[76]

Como castigo por el error, el alto príncipe Sadeas degradó a varios oficiales y ejecutó a Lamaril, el oficial ojos claros que estaba a cargo directamente de los hombres de los puentes. Sadeas se negó a ejecutar a Kaladin directamente, pero en su lugar decidió dejar que el Padre Tormenta lo juzgara. Kaladin sería liberado si lograba sobrevivir a ser atado al lado del barracón del Puente Cuatro durante la tormenta. Antes de esta, Roca, Teft y Moash fueron a ver a Kaladin y le prometieron que le recordarían. Kaladin les pidió que dijeran a los hombres que salieran después de la tormenta y que verían que había sobrevivido. Teft le dio a Kaladin una esfera opaca para que le diera buena suerte y los hombres se retiraron a los barracones mientras se acercaba la tormenta.[77] Mientras esta se desataba y golpeaba a Kaladin, Syl le dijo que se agarrara al techo y luego a la anilla a la que estaba atada su cuerda. Él hizo lo que ella le dijo sabiendo que si se soltaba, volvería a estar colgado en el aire. Sin embargo, la lluvia le entumeció los dedos y le hizo resbalar, agitándose de nuevo en el aire. Al chocar contra el techo, todo se volvió negro y silencioso. Durante la oscuridad, Kaladin se encontró con el Padre Tormenta en forma de una gigantesca e inhumana cara. Inmediatamente después, se manifestaron las habilidades de potenciación de Kaladin y extrajo la luz tormentosa de la esfera azul resplandeciente antes de caer inconsciente.[76]

Kaladin Bendito por la Tormenta

Después de la tormenta, los hombres del puente siguieron a Roca y a Teft para ir a ver a Kaladin. El líder del puente colgaba de los tobillos, con la piel rebanada en cien lugares. Justo cuando los hombres se reunieron a su alrededor horrorizados, los ojos de Kaladin se abrieron de golpe. Su mano dejó caer la esfera que se le había entregado, ahora opaca, sorprendiendo a Teft, que sabía que la esfera debía estar infundida. Queriendo respuestas, le dijo a Kaladin que era mejor que sobreviviera y los hombres se apresuraron a cortar la cuerda de la que pendía para bajarlo. Le cuidaron y pusieron a un guardia constante junto a su cama. Sus heridas eran graves, e incluso atraían a los muertespren. Mientras se recuperaba, Teft trajo tres esferas infusas diciéndole a Kaladin que no podía abandonarlos. Observó cómo Kaladin absorbía inconscientemente la luz tormentosa, lo que hizo que Teft sospechara que podía ser un miembro de los Caballeros Radiantes. Diez días después, Kaladin se recuperó milagrosamente y sus hombres, que nunca supieron de su anterior servicio en el ejército, revivieron el nombre de Kaladin Bendito por la Tormenta.[9][78]

Kaladin realizando una kata en los abismos

Transformando al Puente Cuatro en lanceros

Tras su recuperación, Kaladin acompañó al Puente Cuatro en su siguiente recorrido. Una vez que bajaron el puente, Kaladin observó la batalla que se libraba en la siguiente meseta junto a Roca y Sigzil. Este último preguntó por qué no se permitía a los hombres del puente usar escudos durante los recorridos. Roca sugirió que los escudos los ralentizarían, pero Kaladin se dio cuenta de que era porque eran un cebo.[78] Cayó en la desesperación al darse cuenta de que no había esperanza para sus hombres. Las cosas se agravaron al día siguiente cuando conoció a Matal, su nuevo comandante, y se encontró de nuevo con su esposa, Hashal. Ella informó a Kaladin de que su marido no dirigiría las cuadrillas del puente con la misma laxitud que su predecesor. Hashal asignó entonces de forma permanente al Puente Cuatro al servicio de los abismos. Dadas las nuevas órdenes y conociendo su lugar como cebo, Kaladin se dio cuenta de que seguir entrenando a los hombres del puente sería un esfuerzo inútil. En su lugar, propuso entrenar a los hombres para que se convirtieran en lanceros para poder escapar, lo que sus hombres aceptaron.[18]

Durante una alta tormenta, Kaladin soñó que era la tormenta, viajando de este a oeste, viendo la tierra desde la perspectiva de la propia tormenta. Pasó por encima de las Llanuras Quebradas, el Mar de las Lanzas, Kholinar, los Picos Comecuernos e innumerables ciudades y pueblos. Su camino se cruzó con el de Szeth en medio de un asesinato. Finalmente, se encontró de nuevo con el Padre Tormenta, que le dejó un enigmático mensaje sobre la ruptura del Juramento y el reinado de Odium. Kaladin se despertó con un jadeo y se encontró con que lo habían sujetado. Atacó a sus "asaltantes", pero rápidamente se dio cuenta de que sólo eran miembros del Puente Cuatro. Le dijeron que había estado en un sueño febril y que había intentado salir a la tormenta. Sacudiéndose su visión, Kaladin fue a limpiarse, dejando incluso que Roca le afeitara. Más tarde, ese mismo día, el Puente Cuatro recibió un nuevo recluta, un parshmenio al que Kaladin llamó Shen. Kaladin se encontró deambulando por el campamento de guerra de Sadeas una hora después, todavía preocupado por su sueño. Le preguntó a Syl si sabía algo sobre Odium, lo que hizo que ella siseara y huyera inmediatamente a un edificio cercano. Antes de que pudiera preguntarle por qué la palabra la hizo estallar, escuchó una serie de maldiciones detrás de él. Al volverse, vio cómo Adolin Kholin salvaba a una prostituta de ser golpeada por un oficial ojos claros. Optando por escoltar a la prostituta hasta la frontera, Adolin le lanzó un chip de esmeralda a Kaladin y le dijo que entregara un mensaje de que no podría llegar a su reunión y que la reprogramaría. Kaladin aceptó el dinero pero no entregó el mensaje debido a su desprecio por la actitud de Adolin y los ojos claros en general. Syl regresó, pero se sintió angustiada por la actitud cada vez más oscura de Kaladin con respecto a los ojos claros y su incumplimiento del acuerdo implícito de hacer lo que Adolin le había pedido.[10]

Durante su servicio en los abismos, comenzó a entrenar en secreto al Puente Cuatro, que ahora se había reducido a veinticuatro miembros, como lanceros. Para ayudar en el entrenamiento, engañó a Teft para que revelara que había sido un soldado y lo designó a supervisar a los hombres. Para mantener su tapadera de trabajar en los abismos, asignó a Lopen, Roca, Dabbid y Shen para que hicieran el verdadero trabajo de recuperación con la ayuda de Syl. Kaladin quedó impresionado por el progreso de los hombres después de sólo unas horas y comentó que, gracias a sus condiciones adversas, eran irónicamente los reclutas más motivados y en mejor forma que había visto nunca.[66]

En una de las siguientes carreras del puente, Dunny fue asesinado. Frustrado, Kaladin comenzó a rescatar a miembros de otras cuadrillas de los puentes, ordenando a sus hombres que los llevaran de vuelta al cuartel a pesar de que apenas tenía recursos suficientes para cuidar de sus propios hombres. Las acciones de Kaladin, junto con el hecho de que las flechas parecían esquivarlo cuando corría, aumentaron aún más las sospechas de Teft de que el líder del puente era un Caballero Radiante.[79] Durante el servicio en el abismo una semana después del fallecimiento de Dunny, el Puente Cuatro encontró esferas por valor de más de un broam de esmeralda, incluyendo un broam de esmeralda real. Con este, se dieron cuenta de que no sólo podrían alimentar y cuidar a los hombres de los puentes heridos, sino que también podrían avanzar en su plan de huida. Kaladin decidió entregar el broam (una cantidad de dinero que ningún hombre del puente podría gastar con seguridad), pero se quedó con el resto. Roca, aunque era un pacifista declarado, tomó un arco y fijó la bolsa a la parte inferior de uno de los puentes permanentes con una flecha. Lopen recuperó disimuladamente el dinero durante sus siguientes recorridos por los puentes y se lo entregó a Kaladin.[80][20]

Descubrimiento de los poderes de potenciación

Sagaz contándole a Kaladin la historia del Vela Errante

En una de las siguientes carreras, el Puente Cuatro se redujo a sólo veintiséis miembros cuando murieron tanto Maps como Arik. Kaladin se esforzó en lidiar con sus muertes, preocupado porque pronto sería el único que quedaría. El resto del Puente Cuatro también parecía ansioso mientras se desanimaban junto a su líder. Al volver al campamento, Kaladin despidió a los hombres, que a su vez le hicieron un saludo que les enseñó Teft. Este último se demoró, permitiendo que el jefe de puente le mirara el brazo. Con una artimaña, Teft dio un puñetazo a Kaladin, obligándole a utilizar inconscientemente sus poderes para defenderse. Kaladin exigió saber qué estaba haciendo Teft, que se limitó a responder que estaba probando algo. Antes de que ninguno de los dos pudiera seguir discutiendo, Lopen señaló que Kaladin estaba brillando. Agarrando a Teft, Kaladin exigió saber qué le había hecho. Él negó haber hecho nada, señalando que Kaladin se había estado alimentando de luz tormentosa desde que estuvo enfermo. Al ver a Syl por el rabillo del ojo, Kaladin encaró al spren acerca de sus poderes. Al darse cuenta de que procedían de los Caballeros Radiantes, Kaladin se asustó y quiso deshacerse de ellos. Syl le preguntó por qué querría deshacerse de algo de los Corredores del Viento. Se preguntó si estaba maldito, lo que hizo que Syl huyera. Cuando Lopen y Teft lo encontraron, Kaladin huyó, abrumado por su nuevo descubrimiento.[20]

Esa noche, Kaladin se encontró con Hoid, que le contó la historia de Derethil y el Vela Errante, una historia que Kaladin interpretó como una sobre la aceptación de responsabilidades. Antes de marcharse, Hoid le dio a Kaladin una flauta de caminante y le encargó que cuidara de su aprendiz, Sigzil, al que ahora graduaba como cantamundos pleno. Syl, que estaba presente en la historia, volvió a Kaladin y le explicó que ella estaba detrás de lo que le estaba ocurriendo. Syl se ofreció a cortar su vínculo, pero eso los dejaría a ambos lisiados. Sin embargo, Kaladin decidió aceptar la responsabilidad que representaba la potenciación y utilizar el poder para ayudar a los demás.[20]

Kaladin pasó la semana siguiente tratando de aprender a usar sus poderes de potenciación, ayudado por Teft, con casi ningún éxito mientras el Puente Cuatro seguía entrenando bajo el mando de Roca. Mientras intentaba aprender sobre potenciación, Teft le contó a Kaladin lo que sabía de los Caballeros Radiantes, enseñándole el Primer Ideal de las Palabras Inmortales.[24]

Vida antes que muerte, fuerza antes que debilidad, viaje antes que destino.

—Primer Ideal de los Caballeros Radiantes

Su entrenamiento se interrumpió cuando Hashal vino de visita. Informó a Kaladin de que el Puente Cuatro iría ahora a todas las carreras de los puentes alegando que eran un "modelo" para las demás cuadrillas. Ya no tendrían el descanso normal entre carreras, una represalia más por el incidente de la carga lateral, y ahora harían el servicio de abismo por la noche. En respuesta al peligro añadido que suponía este cambio, Kaladin ideó un plan para utilizar como armadura las pieles de los parshendi muertos encontrados en los abismos. Para sacar la armadura de los abismos, Kaladin consiguió utilizar sus poderes para subir una pared y fijarla a la parte inferior del puente permanente que utilizaban originalmente para ocultar las esferas.[24]

Durante una de las siguientes carreras con el puente, se puso la armadura de caparazón y corrió por delante de las cuadrillas de los puentes, llamando la atención de los parshendi. La profanación de un cadáver parshendi enfureció a los guerreros, que centraron todos sus esfuerzos en Kaladin, ignorando a todos los demás en el campo de batalla. Haciendo uso de la luz tormentosa, Kaladin esquivó las flechas y sus músculos reaccionaron con rapidez. Cuando el Puente Cuatro se puso a tiro, una flecha abrió un corte el brazo de Kaladin, pero, para su sorpresa, empezó a cerrarse en lugar de sangrar. Mientras seguía sirviendo de distracción, las habilidades de potenciación de Kaladin lo protegieron a él y a los miembros del puente de cualquier daño, lo que marcó su plan como un éxito rotundo. Mientras el Puente Cuatro descansaba y observaba cómo Kaladin atendía a un hombre de Thaylenah, un grupo de soldados parshendi intentó tenderles una emboscada. Sin embargo, Dalinar Kholin acudió en su ayuda y los saludó al marcharse. Dado el éxito de la armadura de caparazón, Matal dio permiso a Kaladin para equipar a todo el Puente Cuatro con la armadura, y su esposa Hashal afirmó que fue su idea todo el tiempo. Puso a Leyten, un aprendiz de armero, a trabajar en la fabricación de los conjuntos de armaduras de caparazón con la ayuda de los hombres heridos. Mientras tanto, el entrenamiento de los lanceros avanzó rápidamente, siendo Moash y Cikatriz los más hábiles.[21][43]

Syl convenciendo a Kaladin de que ayude a Dalinar y sus hombres

Batalla de la Torre

Diez días más tarde, en Tanatashev 1173, el Puente Cuatro participó en la Batalla de la Torre, donde los ejércitos combinados de los altos príncipes Sadeas y Dalinar asaltaron la Torre. Para entonces, no sólo habían perfeccionado el uso de la armadura de caparazón y los grandes escudos de madera, sino que habían fabricado suficientes conjuntos para equipar a toda la unidad. Kaladin lideró la carga, manteniéndose al frente de los otros señuelos, tratando de distraer a las fuerzas parshendi lo mejor que podía. Sin embargo, sus esfuerzos no tuvieron tanto éxito como la primera vez que se puso la armadura. Cinco cuadrillas de los puentes cayeron, masacradas justo donde corrían. Aunque el Puente Cuatro salió mejor parado, no llegaron ilesos. Cikatriz y Teft sufrieron heridas, que él atendió cuando llegaron a la Torre. Una vez que Kaladin terminó, observó el campo de batalla y descubrió, para su sorpresa, que Sadeas se estaba retirando. Al principio, pensó que algo debía de ir mal, pero enseguida se dio cuenta de que Sadeas había tendido una trampa, abandonando a Dalinar y sus hombres en la Torre sin posibilidad de escapar.[81][82][83]

El Puente Cuatro se retiró con el resto del ejército de Sadeas, quedándose atrás para poder cargar con sus heridos. Mientras Kaladin llevaba el puente se le ocurrió aprovechar la batalla para escapar, permitiendo que el ejército pensara que sus hombres habían muerto. Una vez que Matal aceptó dejarlos atrás, Kaladin les explicó los detalles de la huida y se ofreció a quedarse con los heridos. El Puente Cuatro protestó, pero Kaladin les ordenó que siguieran el plan. Sin embargo, había algo más, aparte de los hombres heridos, que lo atormentaba. Mirando hacia la Torre, observó cómo Dalinar y sus hombres seguían luchando. Los hombres del Puente Cuatro preguntaron si había algo que pudieran hacer, pero Kaladin se negó alegando que sería un suicidio. Syl, que había adoptado la forma de una persona de tamaño normal, habló y reveló que recordaba haber sido una honorspren, un espíritu de juramentos, promesas y nobleza. Tras un momento de conflicto interno, Kaladin ordenó a sus hombres que dieran la vuelta y regresaran hacia el ejército de Dalinar.[33]

Kaladin saltando sobre un abismo y hacia la Torre para salvar a Dalinar y a su ejército

Kaladin lideró al Puente Cuatro mientras cargaba contra la meseta con la esperanza de dar al ejército de Dalinar una oportunidad de escapar. Sólo tenía un propósito, el de proteger. Corrió adelante, esquivando flechas, pero rápidamente se dio cuenta de que algo iba mal. Syl volvió a dirigir su atención al Puente Cuatro y a las numerosas flechas que apuntaban a su flanco sin escudo. Les ordenó que se pusieran en posición de carga lateral para desviar las flechas, algo que no habían hecho en semanas. Al llegar a su cuadrilla, se giró justo a tiempo para ver a más arqueros detrás de ellos preparando una gran andanada. Gritó y arrojó toda la luz tormentosa que pudo a su escudo, atrayendo más de cien flechas hacia él. Al ver lo que había hecho Kaladin, los dos grupos de parshendi que habían lanzado descargas de flechas se dieron la vuelta y huyeron. Sabiendo que Kaladin no estaba en condiciones de llevar el puente, Moash dirigió al resto de los hombres para ayudar a Dalinar. Kaladin se arrastró hasta el borde del abismo y le preguntó a Syl si podía ayudarle a fortalecerse, pero ella negó con la cabeza. Mientras escuchaba los sonidos de la guerra y la muerte a su alrededor, se vio transportado al más horrible de los días, el día en que Tien murió. Cuando salió de su trance, Syl le preguntó si conocía las Palabras. Queriendo salvar a sus hombres, Kaladin tomó una lanza y pronunció el Segundo Ideal de los Corredores del Viento, progresando en su camino para convertirse en miembro de los Caballeros Radiantes.[33]

Yo protegeré a aquellos que no puedan protegerse.

—Segundo Ideal de los Corredores del Viento
Dalinar dando a Juramentada a cambio de las vidas de Kaladin y el resto de hombres de los puentes

Kaladin luchó con una destreza asombrosa, con sus talentos naturales aumentados a niveles sobrenaturales por la luz tormentosa. Se enfrentó y derrotó sin ayuda a docenas de parshendi. Él y sus hombres mantuvieron el puente hasta que los soldados de Dalinar pudieron abrirse paso hasta ellos. Durante un breve respiro, el líder del puente comprobó cómo estaban sus hombres y se enteró de que habían sufrido tres bajas y varios heridos. Kaladin organizó la retirada, poniendo a Teft a cargo de los hombres del puente y manteniendo a Moash a su lado. Al inspeccionar más de cerca a los soldados alezi, Kaladin se dio cuenta de que ni el alto príncipe Dalinar ni Adolin estaban con ellos. Volviendo al frente, Kaladin encontró a la Guardia de Cobalto, el grupo que había jurado proteger a Adolin, todavía luchando. Sabiendo que no se irían sin su alto príncipe, Kaladin buscó a Adolin y le ordenó que se retirara. Sin embargo, Adolin se negó a irse sin su padre. Kaladin lo convenció de que se fuera con Moash mientras él iba a recuperar a Dalinar. Saltó por encima del abismo hasta llegar a donde Dalinar estaba luchando contra Eshonai, ambos utilizando un conjunto completo de esquirladas. Luchando contra un portador de esquirlada por segunda vez, Kaladin rescató a Dalinar y se retiró con lo que quedaba de su ejército. Dalinar le elogió por sus acciones y le prometió que garantizaría su seguridad frente a Sadeas.[44]

Una promesa cumplida

Cuando llegaron de nuevo a los campamentos de guerra, Kaladin y el resto del Puente Cuatro acompañaron a Dalinar para enfrentarse a Sadeas. Este ofreció pagar una exorbitante suma de dinero, sesenta broams de esmeralda cada uno, por la libertad de cada hombre del puente, pero Sadeas se negó. Finalmente, Dalinar ofreció su hoja esquirlada Juramentada a cambio de ellos, lo que resultó ser una oferta que Sadeas no pudo rechazar. Una vez hecho el trato, Dalinar se acercó a un sorprendido Kaladin y le indicó que reuniera a los hombres que había dejado atrás y se dirigiera a su campamento de guerra. Más tarde, esa misma noche, Dalinar se ofreció a convertir a los hombres del puente en soldados de su ejército, y el Puente Cuatro pasaría a ser su guardia personal. Kaladin aceptó un nombramiento con el rango de capitán, accediendo después de que Dalinar le prometiera una extraordinaria cantidad de autoridad y autonomía inusual para un ojos oscuros.[84][13]

Guardaespaldas de los Kholin (1173-1174)

Kaladin entrenando a sus nuevos hombres en los abismos

Reconstruyendo el ejército

Tras las enormes bajas sufridas en la Batalla de la Torre, a Kaladin se le encomendó la tarea de convertir a los guardias restantes en un ejército permanente. Ascendió a Teft, Moash, Cikatriz, Roca y Sigzil a tenientes, un rango entre capitán y sargento, para formar una estructura de mando para mil hombres. Más concretamente, Kaladin nombró a Roca intendente, con Lopen como segundo, y designó a Sigzil para que fuera su secretario ya que era el único que podía leer glifos. Puso a Teft a cargo del entrenamiento, sugiriéndole que combinara a los hombres de puente restantes en veinte cuadrillas y entrenara a dos miembros en cada una para que pudieran entrenar a los demás. Kaladin prometió que unos cuantos hombres ayudarían a Teft, pero explicó que tendría que ser así, ya que la mayor parte del Puente Cuatro, incluidos Moash y Cikatriz, serían necesarios para mantener a Dalinar con vida. Sin el alto príncipe, Kaladin temía que los hombres del puente fueran vendidos de nuevo a Torol Sadeas por su sucesor. Cuando se corrió la voz de que el emperador de Azir había muerto a manos del Asesino de Blanco, Kaladin le recordó a Teft que el asesino ya había matado a Gavilar y que sólo tenían que confiar en que hubiera terminado. En cualquier caso, debían proteger a Dalinar a toda costa.[85]

Libertad, Puente Cuatro

Una vez se hubieron puesto de acuerdo, reunieron al resto de los hombres del Puente Cuatro y fueron a cubrir sus marcas de esclavos con tatuajes. Hobber se sentó primero y cada hombre le siguió, recibiendo tatuajes que decían "Libertad, Puente Cuatro". Kaladin se sentó el último, cerró los ojos y esperó a que la tatuadora terminara. Esta maldijo, revelando que la tinta del tatuaje no se fijaba. Kaladin suspiró, dándose cuenta de que estaba reteniendo inconscientemente luz tormentosa en sus venas. Expulsó la luz tormentosa y volvió a intentarlo, y esta vez la tinta se mantuvo. Al mirarse en el espejo vio sus marcas de esclavo cubiertas por un momento. Syl se posó en su hombro e inconscientemente Kaladin aspiró luz tormentosa que derritió el tatuaje. La tatuadora volvió a maldecir y recogió su trapo, preparándose para volver a intentarlo. Sin embargo, él insistió en que estaba bien y lanzó una pequeña bolsa de esferas a la tatuadora.[85]

Parece que las cicatrices no han acabado conmigo. Lo intentaré de nuevo en otra ocasión.

—Kaladin al resto del Puente Cuatro cuando su tatuaje se derritió[85]

A la vuelta del Puente Cuatro al barracón, Rind les esperaba con sus nuevos uniformes de la Guardia de Cobalto. Mientras los hombres se los probaban entusiasmados, Teft dudaba, inseguro de si merecía volver a llevar algo así. Kaladin se opuso, diciendo que el uniforme era lo que él era y que no debía dejar que su parte de esclavo lo gobernara. Teft contraatacó, preguntando a Kaladin cuándo iba a admitir que estaba haciendo lo mismo. Teft trató de convencerle de que tenía que admitir a Dalinar que era un potenciador y un ojos claros. Sin embargo, Kaladin le confesó que los ojos claros se lo habían quitado todo y que, por ahora, no podía dejar que le quitaran esto también. Dejando el tema, Teft se puso el uniforme y se unió a los demás. Con los uniformes bien arreglados, los hombres cortaron la insignia de la Guardia de Cobalto, declarándose Puente Cuatro.[85]

Practicando en los abismos

Convirtiéndose en lo que Dalinar necesita

Kaladin estableció rotaciones para proteger a Dalinar, asignándose siempre a sí mismo, a Moash o a Cikatriz para el Espina Negra. Tras un pequeño consejo, Dalinar deseó que Kaladin y sus mejores hombres asumieran más funciones, extendiéndose la protección a Navani, sus hijos y, finalmente, el propio rey Elhokar. Dalinar confesó que quizá ya se había atentado contra la vida del rey cuando las gemas de su armadura esquirlada parecían haber sido saboteadas. Inseguro de en quién confiar, Dalinar pidió a Kaladin que se familiarizara con el funcionamiento de la Guardia del Rey y que aprendiera de ellos. Una vez completado su entrenamiento, Kaladin estaría a cargo de un nuevo grupo de Guardia del Rey formado por algunos de los antiguos miembros de esta y los propios hombres de Kaladin. Le preocupaba que sus hombres estuvieran desbordados, pero Dalinar le dijo que no era el único con ese problema.[86][51]

Durante un viaje a los abismos, Kaladin le preguntó a Syl qué pensaba del plan de Dalinar de reformar a los Caballeros Radiantes. Ella exclamó que no sólo era una idea maravillosa, sino que estaba celosa de que se le hubiera ocurrido antes que a ella. Luego le preguntó si un spren podría estar escribiendo los glifos en la pared. Aunque no lo sabía, Syl admitió que había visto un spren como un rayo rojo, un spren peligroso. Kaladin le preguntó a Syl si había más como él. Aunque ella esperaba la pregunta, al principio no le respondió. Finalmente le dijo que había otros como él, ya que los spren, los que ella no conocía, intentaban recuperar lo perdido. Syl continuó diciendo que Kaladin tenía que convertirse en lo que Dalinar buscaba y no hacerle buscar en vano.[87]

Mientras estaban en los abismos, Sigzil llevó a cabo algunas pruebas básicas de las habilidades de potenciación de Kaladin con la ayuda de Roca y Lopen. Tuvieron que basarse en el conteo, ya que Sigzil no tenía un reloj adecuado para cronometrar a Kaladin, ni tampoco sabía cómo medir la luz tormentosa. Kaladin sugirió que utilizaran chips, ya que se pesaban antes de ser encapsulados en vidrio. Sin embargo, a Sigzil le preocupaba estar haciendo perder el tiempo a Kaladin, ya que todavía había muchas cosas sobre la luz tormentosa que desconocían. Lopen le aseguró que no era en vano y le preguntó a Kaladin si podía pegarlo a la pared. Al demostrar que podía, Roca comentó que esta habilidad podría ser muy útil en batalla. Siguieron experimentando con sus nuevas habilidades, y los demás cogieron las lanzas para ponerlo a prueba. Al igual que con su lanza, Kaladin sabía que estas nuevas habilidades requerirían mucha práctica. Esto significaba que Kaladin tendría que encontrar a alguien como él para entrenar. Dando por terminado el día, los hombres regresaron al campamento de guerra y a la noticia de que un héroe había llegado a las Llanuras Quebradas. El corazón de Kaladin se convirtió en hielo cuando escuchó que este no era otro que el alto señor Amaram, el hombre que robó la espada esquirlada de Kaladin y lo marcó como esclavo.[26]

Preparándose para el Asesino de Blanco

Kaladin lideró una patrulla junto a Moash y Drehy en los terrenos de entrenamiento de los ojos claros para proteger a Adolin y Renarin. Syl lo alentó para que le dijera a Dalinar la verdad sobre Amaram, pero Kaladin se negó, convencido de que no le creería. Entabló conversación con Zahel, un fervoroso ex soldado que le dejó solo poco después. Kaladin le preguntó a Syl si le había parecido raro Zahel, a lo que ella contestó diciendo que todos los humanos, a excepción de Roca, se lo parecían.[45] Más tarde, Kaladin contempló a Zahel entrenando a Renarin. El fervoroso hizo que el joven príncipe saltara del tejado a los terrenos para que se acostumbrara a la fuerza de la armadura esquirlada. Kaladin se mofó de la torpeza de Renarin, pero Zahel argumentó que tenía una buena actitud para aprender. Cuando le ofreció entrenarlo también a él, Kaladin lo rechazó. Sí que accedió a participar en un duelo de prueba con el fervoroso, que empleó una hoja esquirlada roma. A pesar de perder el duelo, el maestro creía que Kaladin podría haber dado tiempo suficiente para que alguien escapara de haberse tratado de una lucha real. Adolin, que había estado practicando algo más lejos, provocó a Kaladin y logró enfurecerlo. En un arrebato de ira, Kaladin cargó contra él y fue derrotado rápidamente debido a que el príncipe llevaba su armadura esquirlada. Zahel reprendió a Adolin por su imprudencia. Tras usar luz tormentosa para curarse, Kaladin corrió hacia Adolin de nuevo pero acabó perdiendo las fuerzas y se derrumbó. Zahel elogió su rapidez mental, aunque aseguró que no sería suficiente por sí sola contra un portador real. Kaladin le preguntó a Syl por qué había desaparecido su energía tan repentinamente y ella respondió que porque no estaba protegiendo a nadie mientras atacaba a Adolin.[88]

Durante las altas tormentas, Kaladin reunía a todos los que estaban bajo su protección en un solo lugar para que fuera más fácil mantenerlos a salvo. Sin embargo, se culpaba a sí mismo al descubrir que la cuenta atrás a la tormenta eterna seguía apareciendo. Tras una en particular, el rey Elhokar estuvo a punto de morir después de que el balcón en el que se encontraba se desprendiera. Kaladin y Dalinar llegaron a la conclusión de que el soporte había sido cortado con una hoja esquirlada y que se trataba de un intento de asesinato.[89][90]

Más tarde, Kaladin se acercó a Dalinar para hablarle de la traición de Amaram y el origen de su marca de esclavo. Dalinar se mostró dubitativo, ya que creía que Amaram era un hombre honorable, pero accedió a investigarlo. Esto enfureció a Kaladin, dejándolo insatisfecho con la promesa de Dalinar. Al asumir que tendría que tomarse la justicia por su mano, Syl le llevó la contraria argumentando que él no era un Rompedor del Cielo y le dijo que la estaba preocupando.[89]

Poco después, Dalinar pidió que Kaladin y sus hombres aprendieran a montar a caballo, ya que podrían ser útiles en el futuro. El mozo de cuadra pensó que era absurdo que los ojos oscuros aprendieran a montar a caballo, pero les enseñó de todos modos. Kaladin se mostró reacio al principio, pero acabó accediendo a la petición de Dalinar. Al principio, montó en un caballo viejo y manso llamado Spray, pero Adolin se acercó y se burló de él por no montar un caballo rápido. De broma, le insinuó que debería intentar montar a Sueño de Tormenta, un caballo salvaje y violento. Kaladin decidió hacerlo. Mientras la bestia lo sacudía tempestuosamente, Kaladin se vio obligado a pegarse a la silla mediante la Adhesión, no fuera a ser que saliera despedido. Fue azotado de un lado a otro hasta quedarse sin luz tormentosa, momento que el caballo aprovechó para descabalgarlo. Salió volando varios metros en el aire y aterrizó en el establo. El intento impresionó a Adolin, que se disculpó por provocarlo. Kaladin habló con Natam sobre el intento de asesinato, así como quién se encontraba en el balcón. Antes de alejarse al trote, Natam le contó a Kaladin que la única persona que estuvo en el balcón tras la tormenta fue Moash.[27]

Enfrentándose a Szeth.

En la siguiente alta tormenta, Kaladin tuvo un sueño en el que le visitaba el Padre Tormenta para decirle que pronto traicionaría y mataría a Syl. Cuando se despertó, Syl le dijo que algo iba mal y que El que Odia venía. Creyendo en la palabra de Syl, Kaladin entró en la habitación de Dalinar y le advirtió del peligro inminente. El alto príncipe confió en su instinto, así que fueron a por el rey y todos juntos huyeron del palacio. Hobber y Beld se adelantaron mientras Moash y Elinor se quedaban con Elhokar. Mientras corrían, dieron con un pasillo oscuro con la luz de las esferas drenada y cuya pared presentaba un largo corte. Szeth apareció de entre la oscuridad poco después. Kaladin, Adolin y Dalinar se enfrentaron a él mientras Renarin y otros miembros del Puente Cuatro escoltaban al rey fuera de palacio. Adolin terminó siendo derrotado y el brazo de Kaladin fue traspasado por la hoja de Honor de Szeth. Esto dejó solo a Dalinar frente al asesino. Mientras ellos dos luchaban, Kaladin llegó y empujó a Szeth por el hueco en la pared, cayendo con él al suelo.[91] Durante la caída, Kaladin absorbió luz tormentosa de las reservas de Szeth, lo que le permitió curarse tras el impacto. Szeth se mostró estupefacto al ver que Kaladin había sobrevivido y negó el retorno de los Caballeros Radiantes. Huyó tras contemplar al soldado curándose el brazo, y entonces Kaladin se desmayó del agotamiento.[92]

Cuando despertó, Kaladin volvió a palacio en busca de muertos y heridos. Encontró a Dalinar y los demás descansando y atendiendo a los heridos. El alto príncipe expresó su sorpresa ante el hecho de que Kaladin hubiera sobrevivido, y el capitán mintió, afirmando que lo había logrado gracias a las habilidades del asesino. Acto seguido, se marchó para buscar a sus hombres y dio con el cadáver de Beld junto a Hobber, que había perdido las piernas debido a la hoja de Szeth. Al comprobar que apenas podía defenderse de un portador de esquirlada, visitó a Zahel y le preguntó si podía entrenarle.[92][93]

El entrenamiento continúa

Kaladin continuó liderando el entrenamiento de las cuadrillas de los puentes y asignó a Teft al Puente Diecisiete para que los entrenara en los abismos. Kaladin quería derrotar a Szeth ahora que los hombres de los puentes estaban mayoritariamente a salvo. Mientras supervisaba las prácticas, se reunió con Sigzil, Roca y Lopen para seguir comentando sus habilidades. Tras varios intentos, Kaladin por fin logró enlazarse a la pared del abismo y siguió experimentando un poco más hasta que decidieron volver a los barracones. Fueron recibidos en la cena con tensión; Renarin Kholin se encontraba junto a la hoguera y había ido a pedirle a Kaladin que lo dejara unirse al Puente Cuatro. El capitán lo permitió, aunque le incomodaba que un ojos claros se uniera a sus filas. Moash, Teft y algunos otros hombres del puente trataron de convencer a Kaladin de que saliera con ellos para beber algo y divertirse, pero rechazó la oferta y fue a por un cuenco de guiso.[28]

Tras aceptar la oferta de Zahel de entrenarlo, Kaladin, Teft, Moash y Yake visitaron los terrenos de entrenamiento. El fervoroso hizo que practicaran unos con otros con una de las hojas esquirladas del rey para que se acostumbraran a verlas. También practicaron las posiciones básicas de duelo, las cuales les permitirían atacar y defender mejor contra un portador de esquirlada. En mitad de un descanso, Kaladin se percató de la llegada de Shallan, que estaba allí para actualizar el registro de armaduras y hojas esquirladas. Se dirigió con Adolin hacia ella y los tres mantuvieron una conversación cargada de burlas amistosas. Kaladin volvió al barril de agua y Moash se le unió poco después. Conversaron acerca de los motivos por los que Moash odiaba al rey, y Kaladin accedió a un encuentro con sus cómplices. Tuvo una charla con Syl acerca de qué era lo correcto y mencionó a Zahel la maniobra que empleó Dalinar en la pelea contra Szeth, la palmada, antes de seguir entrenando con el resto.[94]

Kaladin estaba supervisando algunas de las otras cuadrillas de los puentes una noche cuando Syl le convenció de que fuera a relajarse un poco y a por algo de estofado. De vuelta en los barracones del Puente Cuatro, se cruzó con tres herdazianos: los "primos" de Lopen. Kaladin encontró a Shen apilando sacos de arroz en la sala de almacenamiento, y aprovechó para disculparse por dudar sobre si darle armas o no. Tras entregarle una lanza a Shen, Moash lo llamó. Ante su insistencia, Kaladin accedió a acompañarlos a él y algunos otros hombres de los puentes a beber. Al llegar, Peet les consiguió una mesa y Roca contó la historia de su gente. Poco después, Moash se llevó a Kaladin aparte y se reunieron con Graves y algunos otros, incluyendo a Danlan, una mujer a la que Adolin había cortejado previamente. Graves pidió a Kaladin que considerara ayudarlos en su misión de asesinar a Elhokar, a lo que el capitán accedió, aunque reacio, para disgusto de Syl. Mientras se marchaban, Kaladin prohibió a Moash que hablara o se reuniera con Graves y los otros de nuevo.[95]

¿Cuánto tiempo había pasado desde que se sintió así de bien, así de triunfante, así de vivo?

—Kaladin reflexionando sobre su vuelo[22]

Una noche, Kaladin se paseó por las Llanuras Quebradas buscando el lugar en el que se encontró con Sagaz hacía meses. Al llegar al sitio, Kaladin saltó al abismo. Tras absorber luz tormentosa para aterrizar con cuidado, echó a correr y practicó enlazándose a sí mismo a las paredes. Pasado un rato, era capaz de hacerlo sin tropezarse; en breve logró enlazarse más rápido y con más precisión. Dejando de lado la cautela, se enlazó hacia arriba, hacia el cielo, y experimentó una libertad y un triunfo reales por primera vez desde la muerte de Tien. Pronto, sobrevoló abismos y mesetas a velocidades increíbles. Kaladin se enlazó cada vez más alto antes de volver al suelo con reticencia, temiendo agotar su luz tormentosa. Charló con Syl un rato antes de regresar a los campamentos de guerra. En lugar de ir hacia el de Dalinar, viajó hasta el de Sadeas y cayó en la cuenta de que podría matar a Amaram ahí mismo, esa misma noche. Syl le suplicó que no lo hiciera y le recordó la experiencia que acababa de vivir. Decidido a no empañar ese recuerdo, Kaladin volvió al campamento de Dalinar. A su regreso se cruzó con Shen, que dijo que necesitaba marcharse, y le confesó a Kaladin su verdadero nombre: Rlain. Entonces, se fue.[22]

Adolin tenía asignado a Kaladin como guardaespaldas el día que se suponía que iba a salir con Shallan. A medida que avanzaban hacia el carruaje, Kaladin se percató de que el conductor no era otro que Sagaz. Ambos conversaron mientras el carruaje circulaba, y Sagaz reveló que sabía de las habilidades de Kaladin. Al llegar al campamento de Sebarial, Shallan, para sorpresa de todos, abrazó a Sagaz. Kaladin acompañó a la pareja a una casa de fieras en el Mercado Exterior. De camino, fue dentro del carruaje con Adolin y Shallan porque sospechaba de ella. Al llegar a su destino, Kaladin se dio cuenta de que Sagaz ya no estaba, habiendo sido reemplazado por uno de los sirvientes de Adolin. Kaladin habló con Syl y paseó con la pareja mientras estos contemplaban a los animales. Poco después, Dalinar llegó acompañado de Amaram, que vestía una extraña capa. El alto príncipe anunció entonces que los Caballeros Radiantes habían sido restaurados con Amaram a la cabeza.[96]

El duelo

El duelo de Adolin

El honor ha muerto. Pero veré qué puedo hacer. Si sale mal, cuida de mis hombres.

—Kaladin a Dalinar antes de lanzarse a la arena.[97]

Durante el duelo de Adolin contra Relis Ruthar, Elit Ruthar, Abrobadar y Jakamav, Kaladin se encontraba escoltando a Dalinar y a Elhokar mientras contemplaban la lucha. Tras ver a Renarin saltando a la arena y siendo inmediatamente desarmado, Kaladin proclamó que el honor había muerto antes de pedirle a Dalinar que cuidara de sus hombres si las cosas salían mal. Entonces, saltó a la arena para ayudar a Adolin.[97]

Al entrar en el coso, Syl prometió que la situación sería diferente a cuando Kaladin defendió a Amaram. Relis ignoró al capitán al principio, pero pronto se percató de la habilidad de su contrincante. Kaladin se reagrupó con Adolin y le dijo que se centrara en romper las armaduras esquirladas de sus enemigos. Por su parte, Adolin le pidió que vigilara a Renarin, que era muy vulnerable. Kaladin atrajo la atención de Relis mientras Adolin luchaba contra Elit y Jakamav. Relis peleó contra Kaladin durante un corto periodo de tiempo, pero luego retomó la lucha con Adolin. Kaladin utilizó una patada potenciada mediante un enlace para derribar a Relis y rompiendo sus propias piernas en el proceso, aunque es capaz de curárselas empleando luz tormentosa. Kaladin advirtió que su patada había roto algunas de las piezas de la armadura de Relis. La propia armadura de Adolin estaba en su mayor parte agrietada, pero este logró asestarle un fuerte golpe a Elit y le rompió la coraza, ralentizando al portador lo suficiente como para darle a Kaladin la oportunidad de forzarle a rendirse.[98]

Los tres oponentes restantes se reunieron para enfrentarse a Adolin mientras Renarin permanecía solo sentado en la arena. Kaladin reclamó el yelmo de Elit, que se lo dio, y lo utilizó a modo de guantelete antes de seguir ayudando a Adolin. Relis y Jakamav intentaron atacar a Kaladin, pero el capitán fue capaz de esquivar sus hojas esquirladas o bloquearlas con el yelmo hasta que se quedó sin luz tormentosa. En este punto, cae en la cuenta de que se la había estado dando al yelmo para evitar que se quebrara. Kaladin se vio arrinconado contra una pared hasta que apareció Adolin y agarró a Jakamav para tirarlo al suelo. Kaladin se percató de que Abrobadar también había sido derrotado por el príncipe. Relis, el último que quedaba en pie, se precipitó hacia Renarin aprovechando su vulnerabilidad. Kaladin lo persiguió mientras gritaba a Renarin que se rindiese, pero éste se limitó a descartar su espada y no hacer nada. Relis alzó su espada sobre Renarin pero terminó por blandirla en dirección a Kaladin, quien la atrapó con una palmada. Relis oyó el grito que se produjo cuando Kaladin agarró la hoja esquirlada y abandonó la arena, renunciando al duelo. Jakamav le ordenó a Adolin que luchara contra él mientras este lo mantenía reducido en el suelo. En lugar de seguir peleando, Kaladin colocó su cuchillo en una grieta de su armadura y le dijo que se rindiese. Jakamav aceptó la derrota y Adolin fue declarado vencedor. Incrédulo, Adolin se rio alegremente del botín ganado y le pidió a Kaladin que lo ayudase a quitarse la armadura agotada.[98]

Elhokar anunció lo impresionado que estaba por el duelo y le ofreció un premio a Adolin. Kaladin se dio cuenta de que Sadeas intentaba abandonar la arena. Antes de que llegara a hacerlo, Adolin exigió el derecho a batirse en duelo con Sadeas allí mismo. Kaladin, percatándose de su oportunidad para combatir contra Amaram, también exigió el derecho a desafiar al ojos claros por sus delitos de asesinato y obstrucción a la justicia, lo que acobardó a Amaram. A su lado, Adolin gimió y la multitud guardó silencio. Elhokar ordenó entonces que Kaladin fuera arrestado.[98]

Tras el duelo, Dalinar, Elhokar y Kaladin mantuvieron una conversación en los aposentos del alto príncipe. Kaladin permaneció encadenado a su asiento mientras Dalinar y el rey discutían. Elhokar consideraba que Kaladin debía ser castigado, Dalinar difería. Acabaron llegando al acuerdo de encarcelarlo. Elhokar se fue y Dalinar reprendió a Kaladin por sus acciones. Poco después, unos soldados fueron a llevar a Kaladin a prisión, todos ellos mostrándose respetuosos con él. Mientras era conducido por el campamento, los ojos de soldados y escribas lo siguieron. Al llegar a la celda, Kaladin prometió no confiar nunca más en un ojos claros.[99]

Kaladin en prisión

En prisión

La celda de Kaladin era bastante agradable, pero aun así la odiaba. Habló con Syl acerca de Dalinar y afirmó que había resultado ser igual que el resto de ojos claros, aunque enseguida se retractó. Intentó absorber luz tormentosa de una gema cercana pero fracasó. Pronto, Sagaz llegó sin previo aviso y se sentó en un banco. Llevaba un instrumento de cuerda que estaba afinando. A pesar de la reticencia de Kaladin, Sagaz comenzó su historia, una acerca de un hombre llamado Fugaz. En ella, competía contra una alta tormenta por todo Roshar. Finalmente, Fugaz logró alcanzar Shinovar pero se desmayó y murió del agotamiento, pasando su espíritu a vivir en las tormentas. A medida que Sagaz le contaba el cuento, Kaladin iba haciendo añadidos para que la historia avanzase. El prisionero fue capaz de ver con claridad a Fugaz y su historia desarrollándose en su cabeza mientras mantenía los ojos cerrados. Cuando el cuento llegó a su fin, Sagaz y Kaladin comentaron el origen de las historias antes de que Sagaz se marchara.[100]

La vida continuó en la celda de Kaladin, aunque el calabozo era cómodo. Cuando Dalinar entró, Kaladin se levantó y saludó. Conversaron acerca de Elhokar y los intentos de Dalinar de liberar a Kaladin. El alto príncipe reveló lo que sabía de Roshone y de cómo había acabado en Piedralar, para sorpresa de Kaladin. Dalinar animó a Kaladin a actuar mejor, no fuera a ser que arruinara la reputación que él mismo había estado construyendo para los ojos oscuros. Tras la marcha del alto príncipe, Kaladin sopesó lo que hacer y terminó decantándose por admitir que Elhokar tenía que morir.[101]

A medida que la libertad parecía cada vez más lejana, el pesimismo empezó a calar. Kaladin consiguió alcanzar la gema cercana y absorber una pequeña cantidad de luz tormentosa. Syl se preocupó por él y empezó a mostrarse distante.[102] Finalmente, fue puesto en libertad. Tras dejar su celda, Kaladin se enteró de que Adolin se había encerrado a sí mismo a modo de protesta por su encarcelamiento. Cuando ambos salieron de su prisión, el Puente Cuatro los recibió con saludos y vítores. Adolin le ofreció a Kaladin un set completo de esquirladas, aunque el capitán las rechazó para ofrecérselas en su lugar a Moash. Mientras éste se ponía la armadura con entusiasmo, Roca exclamó que debían celebrar la ocasión con un banquete y el Puente Cuatro regresó a sus barracones. Kaladin ayudó a terminar de ponerle la armadura a Moash y le dijo que colaboraría con él para "conseguir su objetivo". Moash corrió a los terrenos de entrenamiento para practicar con su armadura esquirlada, y Kaladin se unió de nuevo al Puente Cuatro.[103]

Capeando la alta tormenta

En los abismos

Kaladin acompañó a Dalinar, Adolin y Shallan a una expedición de reconocimiento por las Llanuras Quebradas. Mientras cruzaban las mesetas, Kaladin notó tanto la ausencia de Syl como su incapacidad de absorber luz tormentosa. Dalinar habló con él acerca de Renarin uniéndose al Puente Cuatro y cómo eso le estaba afectando. Tras eso, Kaladin y Adolin hablaron acerca de un posible nuevo ataque de Szeth y sobre cómo se defenderían de él. Pasadas las horas alcanzaron la última meseta, sobre la cual se hallaba un abismoide muerto. Adolin, Shallan y Dalinar se encontraban sobre el puente mecánico cuando Kaladin se dio cuenta del peligro inminente. Corrió hacia el puente y Adolin lo imitó al percatarse de la amenaza. Mientras que el príncipe logró alcanzar a Dalinar y salvarlo, un carpintero del campamento de Sadeas tiró de una palanca de emergencia, provocando que el puente se desplomara a los abismos y, con él, Kaladin y Shallan.[68] Durante la caída, Kaladin consiguió absorber una pequeña cantidad de luz tormentosa, lo cual le salvó la vida. Shallan se valió de lo mismo para sobrevivir, aunque ninguno interpretó que el otro pudiera ser un Radiante. Tras un rato vagando por los abismos, comenzaron a discutir. Pronto, escucharon un sonido como de caparazón arañando roca: un abismoide.[104] Shallan se acercó a él para bocetarlo, para desgracia de Kaladin. Más tarde, continuaron la marcha de vuelta a los campamentos de guerra. Conversaron mientras tanto, y Kaladin asumió que la vida de Shallan había sido cómoda y entre algodones. Ella le acabó contando más adelante que su padre era abusivo y que su vida estaba lejos de haber sido fácil. Syl siguió sin aparecer y no respondió a ninguna de las súplicas de Kaladin.[105]

Pronto volvieron a oír un abismoide cerca y se escondieron en una pequeña fisura en la pared para escapar de él. El abismoide intentó alcanzarlos con una garra, pero fue incapaz. Kaladin planeaba luchar contra él; Shallan, buscando desesperada una manera de escapar, le prestó su hoja esquirlada para el enfrentamiento.[105] De un salto, Kaladin emergió de la fisura y ambos distrajeron a la bestia, Shallan con sus tejidos de luz y Kaladin con la hoja esquirlada. El abismoide se las arregló para morder al soldado en la pierna, debilitándolo considerablemente. Al lanzarse en un nuevo ataque, Kaladin lo apuñaló en el techo de la boca con la hoja esquirlada, matándolo por fin. A medida que se acercaba la alta tormenta, el dúo fue invadido por el pesimismo de una muerte inminente. Kaladin cayó en la cuenta de que podrían usar la hoja de Shallan para cortar un cubículo en la pared del abismo, lo cual los cobijaría de la alta tormenta. Escalando por la espalda del abismoide muerto, Shallan empezó a cortar asideros en la piedra hacia arriba, sobre la línea de agua. Cuando terminó, tuvo que ayudar a Kaladin a subir debido al estado de su pierna. Apenas había alcanzado el cubículo para cuando la muralla de la tormenta los alcanzó.[106] Kaladin tuvo una visión del Padre Tormenta en la cual éste lo acusaba de haber traicionado a Syl, matándola.[107] Cuando escampó, ambos consiguieron volver a los campamentos de guerra y fueron recibidos por el Puente Cuatro. Dalinar no tardó en llegar, y Kaladin se levantó para saludarle a pesar de su pierna herida. El alto príncipe ordenó que todas las necesidades de Kaladin fueran atendidas como el héroe que era por haber traído de vuelta a Shallan.[14]

El Tercer Ideal (1174)

Salvando a Elhokar

Kaladin defendiendo a Elhokar

Tras su regreso de los abismos, Kaladin permaneció en los campamentos de guerra mientras se curaba, ya que Syl había desaparecido. Fue a la primera meseta a despedir al Puente Cuatro antes de que partieran en la expedición al centro de las Llanuras Quebradas. Al verlo allí, Dalinar pidió a Amaram que se acercara. El alto príncipe confrontó a Amaram acerca de los rumores sobre él, que se vio obligado a confesar cuando Dalinar le amenazó con su hoja esquirlada. Tras pedirle que devolviese la capa de Radiante, Dalinar dejó ir a Amaram a pesar de las protestas de Kaladin. Aun así, Kaladin se lo agradeció antes de marcharse a descansar.[108]

Durante el transcurso del Llanto, Kaladin sintió que la oscuridad regresaba. Moash lo visitó y revisó con él su plan para asesinar a Elhokar.[109] Kaladin recorría a diario el campamento vacío, tratando de no ceder terreno a la melancolía. Un día, al volver a los barracones se encontró con Elhokar esperándole y mantuvieron una conversación acerca de las inseguridades del rey sobre su desempeño. Elhokar mencionó que Kaladin parecía especial, y que las sombras que lo acosaban se desvanecían cuando el soldado andaba cerca. Tras disculparse por encarcelar a Kaladin, se marchó.[110] Más tarde, Kaladin se paseó por los terrenos de práctica de los ojos claros y habló con Zahel. Le preguntó por Sagaz e intentó entrenar con una lanza, aunque su pierna debilitada lo dificultó. Fue entonces cuando Kaladin cayó en la cuenta de que Elhokar era el Tien de Dalinar, lo que hizo que se dirigiera a palacio apresuradamente.[111]

Al llegar a palacio no se encontró con ningún guardia, lo cual acentuó su preocupación. Encontró a Elhokar inmóvil en un sofá de sus aposentos. Kaladin se percató de que el rey estaba borracho, no incapacitado. Le advirtió de que venían asesinos a por él y necesitaban huir. Estaban en ello cuando uno de los hombres de Graves apareció y apuñaló a Elhokar en el costado antes de ser herido por la lanza de Kaladin. Mientras escapaban, Moash y Graves aparecieron enfundados en armaduras esquirladas.[112] Kaladin discutió con Moash acerca de qué era lo correcto, y Moash se preparó para luchar.[113] Su ataque derribó a Kaladin y lo dejó en el suelo. Graves y Moash intentaron hacer que pareciera que el culpable de todo había sido Szeth; al mismo tiempo, Kaladin escuchó a Syl y al Padre Tormenta discutiendo. Kaladin se puso en pie, no sin una tremenda dificultad, y se situó delante de Elhokar. En ese momento y haciendo caso a Syl, juró el Tercer Ideal de los Corredores del Viento.

Protegeré incluso a quienes odie mientras sea lo justo.

—Tercer Ideal de los Corredores del Viento

Syl finalmente volvió a Kaladin en forma de hoja esquirlada. Tras absorber luz tormentosa y curarse, Kaladin explotó de poder, lo cual hizo que Graves y Moash huyeran. No obstante, antes de retirarse del todo, Graves lamentó haberse obcecado tanto con separar a Kaladin de Dalinar. Syl alertó a Kaladin de que algo iba terriblemente mal.

Combatiendo a Szeth

El cielo y los vientos son míos. Los reclamo, como reclamo ahora tu vida.

—Kaladin a Szeth

Mientras Dalinar y los demás se enfrentaban a los parshendi, Kaladin cayó en picado a las Llanuras Quebradas, revitalizado por el poder. Szeth, que había ido a matar a Dalinar, reaccionó con horror a la llegada de Kaladin. El Puente Cuatro le proporcionó gemas infusas para que pudiera atacar al Asesino de Blanco, buscando así venganza por los compañeros caídos.

Luchando contra Szeth en la alta tormenta

Kaladin y Szeth se enfrentaron en los cielos, las dos tormentas bramando más abajo. Kaladin se preguntó por qué había llegado una alta tormenta, y Syl le contestó que los parshendi la habían invocado. La honorspren se transformó en lanza para ayudar a Kaladin a esquivar mejor los golpes de Szeth, el cual persistió en negar el retorno de los Radiantes. Kaladin luchó con pericia contra el asesino, blandiendo a Syl en diferentes formas para defenderse y atacar. Debido a la alta tormenta de abajo, las gemas de Kaladin continuaron siendo renovadas con luz tormentosa. Tras un rato de pelea, Szeth bajó de nuevo para ir a por Dalinar y Kaladin lo siguió. Al aterrizar, ambos se encontraron en mitad de una meseta vacía sin signo alguno de actividad. El asesino comprendió que los ejércitos habían empleado la Puerta Jurada para viajar a Urithiru y voló hacia el oeste, de nuevo perseguido por Kaladin. El Radiante logró apuñalar a Szeth en el pie para luego golpearle el hombro. Finalmente, Szeth reconoció la verdad, entendiendo que nunca fue un Sinverdad. El shin se detuvo, y Kaladin fue a darle el golpe de gracia pero en el último momento desvió la hoja hacia su muñeca, causando que Szeth soltara su hoja de Honor. Sin ella, el asesino cayó en picado hacia las tormentas y los abismos. Kaladin atrapó la hoja de Honor en el cielo y elogió a Syl. Tras volver al suelo y encontrar a algunos de sus hombres del Puente Cuatro, usaron la Puerta Jurada para transportarse a Urithiru.

Kaladin se reunió con Dalinar, Shallan y Renarin, y este último reveló ser un Vigilante de la Verdad mientras su padre confirmaba ser un Forjador de Vínculos vinculado al Padre Tormenta. Kaladin decidió que regresaría a Piedralar para reencontrarse con sus padres y salvarlos de Roshone.

Regreso a Alezkar (1174)

Volviendo a Piedralar

El camino a Piedralar

Kaladin viajó a Piedralar para advertir a sus padres sobre la inminente tormenta eterna, haciendo lo posible por preparar a otras aldeas y ciudades por las que pasaba de camino allí. Sin embargo, llegó demasiado tarde, ya que la tormenta eterna ya había golpeado. Caminando a través de la destrucción, Kaladin se sorprendió al encontrar la luz que emanaba de la mansión del consistor. Al entrar en la casa, Kaladin fue detenido por uno de los soldados de Roshone.[7]

El guardia condujo a Kaladin a través de la mansión, donde los sonidos de los heridos lo llevaron a una sala de triaje improvisada. Allí encontró a su padre, Lirin, y a su madre, Hesina, atendiendo a los heridos. Tras un emotivo reencuentro, los soldados insistieron en que Kaladin fuera llevado a Roshone. Lirin se ofreció a comprar sus papeles de esclavitud, insistiendo en que no se llevaran a su hijo, no fuera que tuvieran que buscarse otro cirujano. Kaladin observó a los heridos y determinó que no eran signos de batalla, sino de un desastre natural. Los soldados mandaron llamar a Roshone, que se sorprendió al ver a Kaladin vivo e insistió en ver sus marcas. Antes de que la conversación fuera mucho más allá, Kaladin golpeó a Roshone por su amigo Moash.[114]

Kaladin se disculpó por sus acciones y prometió no volver a golpear al brillante señor, ya que tenían que hablar. Roshone se opuso al principio e insistió en que sus soldados atacaran a Kaladin, pero estos se negaron después de que Kaladin invocara a Syl. El brillante señor le dijo a Kaladin que los parshmenios habían escapado, pero huyeron en lugar de atacar la ciudad. Kaladin preguntó en qué dirección se habían ido, pero los soldados de Roshone no lo sabían. Kaladin prometió hablar con Elhokar sobre la destrucción del suministro de alimentos de la ciudad. A cambio, pidió un caballo para ir a cazar a los parshmenios y le dijo a Roshone que no podía quedarse. Le advirtió al brillante señor que debía alzarse y liderar a su pueblo. Laral le prometió que lo haría y se encargó de que Kaladin utilizara una vinculacañas. Kaladin cuestionó si ella realmente era feliz y se sorprendió al ver que estaba contenta con su vida en Piedralar. Kaladin dejó la discusión y volvió a ver a su padre. Lirin se alegraba de que hubiera vuelto y de que estuviera bien, pero le preocupaba que estuviera atrapado en la guerra. Kaladin le dijo que era un "vigilante en el perímetro" y que debía hacer lo que pudiera para proteger a los demás. Su padre lo entendió y le pidió que fuera a ver a su madre antes de partir. De camino, se encontró con Laral, que tenía la vinculacañas preparada para él. Puso al corriente a Dalinar, que le animó a averiguar qué estaba haciendo el enemigo sin correr riesgos innecesarios. Tras su conversación, Kaladin fue a ver a Hesina, que le presentó a su nuevo hermano, Oroden. Antes de marcharse, Kaladin prometió que volvería a por ellos, pero su padre insistió en que debía quedarse si la Desolación estaba sobre ellos. Les aseguró que volvería y que Dalinar había refundado los Caballeros Radiantes que, esta vez, no les fallarían.[39]

Encuentro con los parshmenios (1174)

Cuernohueco

Al salir de Piedralar, Kaladin persiguió a los Portadores del Vacío. Después de dos días, llegó al pueblo de Cuernohueco. Allí, la gente del pueblo se había congregado para una reunión municipal. Syl se transformó en hoja esquirlada y Kaladin fue bienvenido por la multitud. Un hombre ojos claros le preguntó si prefería descansar y comer o atacar a los parshmenios huidos. Kaladin ordenó al hombre que le llevara hasta ellos.[115]

Un fervoroso le informó de que los parshmenios, unos cincuenta y presumiblemente en forma de guerra, buscaban el grano expresamente. Dos hombres resultaron heridos durante el ataque, Khem y otro hombre. Kaladin buscó entonces al consistor de la ciudad, que le dijo que sus exploradores sabían en qué dirección habían ido los parshmenios, hacia Kholinar. Se ofreció a que sus hombres escoltaran a Kaladin, pero éste partió solo, diciendo que sólo lo retrasarían.[115]

Viajando con los parshmenios

Cuando Kaladin finalmente alcanzó a los Portadores del Vacío, se sorprendió al ver que no sólo estaban jugando a las cartas, sino que su aspecto era muy diferente al que esperaba. En lugar de ser de color rojo y negro jaspeado como Rlain, la piel de los parshmenios era blanca y roja jaspeada. No llevaban formas de guerra ni tenían los ojos rojos. Kaladin los observó durante un rato y le dijo a Syl que se había equivocado. Estos parshmenios no eran los destructores de los que les habían hablado. Uno de ellos se fijó en él y dio la alarma. Cuando tomaron sus garrotes, Kaladin dudó. Aunque sabía que podía derrotarlos fácilmente, no le pareció bien, así que se rindió.[116]

Los parshmenios ataron a Kaladin a un árbol mientras debatían qué hacer con él. En contra de los deseos de Khen, no lo mataron, sino que tiraron de él con una cuerda mientras viajaban. Kaladin habló con Sah, su captor, explicándole las estrategias del juego de cartas. Mientras caminaban, Kaladin se dio cuenta de que los parshmenios no eran monstruos, sólo esclavos como él. Sah argumentó que Kaladin no podía entender por lo que habían pasado, pero Kaladin sintió que sí lo entendía un poco. Continuando, Syl entró en pánico, preocupada porque los parshmenios, o al menos los spren, pudieran verla . Syl explicó que el spren que guiaba a los parshmenios debía ser de Él, un vaciospren. Syl se mantuvo cerca de Kaladin, por si necesitaba invocarla.[117]

Kaladin acabó hablando, felicitando a los parshmenios y ofreciéndoles ayuda en sus viajes. Sah se negó y continuaron su camino hasta que se detuvieron para descansar. La niña de Sah, Vai, le trajo a Kaladin un poco de agua y le preguntó por qué su pueblo no les dejaba en paz. Él se esforzó por intentar explicar la guerra y sus antepasados a una niña de siete años. Ella se retiró mientras los parshmenios acampaban y Kaladin le pidió a Syl que le ayudase a cortar su cuerda. En lugar de invocarla como cuchilla, dejó caer una piedra que alertó a los parshmenios de su libertad. Pidió su cuchillo para poder encender un fuego y, tras una breve deliberación, le permitieron hacerlo.[117]

Durante los días siguientes, Kaladin se dedicó a enseñar a los parshmenios a cocinar, curar heridas y construir utensilios. Sin embargo, Sah se sentía frustrado por necesitar la ayuda de Kaladin, por haber huido de un amo sólo para tener que escucharle explicar cosas que ya debería saber. Kaladin le explicó que "libertad" era una palabra extraña y que, a pesar de servir a otro brillante señor, se sentía más libre entonces que nunca. Una vez que Sah terminó el hacha de guerra, le preguntó a Kaladin por qué no tenía miedo de mostrarles estas cosas. Kaladin le respondió que tenía más opciones y que no tenía por qué desembocar en una guerra. A pesar de sus propias palabras, Kaladin temió que la guerra fuera inevitable, por lo que Syl le animó a encontrar el término medio.[118]

Desviando la tormenta para proteger a un niño
Revolar

Kaladin consiguió un búnker para tormentas privado para el creciente grupo de parshmenios en la ciudad de Vamah, Revolar, después de que Syl le advirtiera de que se acercaba una alta tormenta. Khen se mostró satisfecho con el trabajo de Kaladin y el grupo se preparó para la tormenta. Mientras arreciaba en el exterior y Kaladin se debatía sobre cuánto tiempo más podía retrasar su regreso a Urithiru, la vaciospren amarilla apareció a su lado. Kaladin le dijo que podía verla y ella le respondió que quería que lo hiciera. Ella le preguntó a Kaladin por qué seguía allí y, tras una mentira, él admitió que el mundo estaba cambiando y que quería ver qué rumbo tomaba. Ella le preguntó a Kaladin si lucharía con ellos y él cuestionó si se lo permitirían. Ella admitió que la decisión final no la tenía ella, ya que era sólo una mensajera, pero que él lo averiguaría una vez que llegasen a su destino. Finalmente le preguntó a Kaladin cómo sabía que se acercaba la tormenta. Él dijo que lo sentía en los huesos y ella dijo que los humanos no podían sentir las tormentas. La vaciospren le dedicó una sonrisa de complicidad y luego desapareció.[119]

Durante su estancia en Revolar, el número de parshmenios que acampaban en los alrededores de la ciudad seguía creciendo exponencialmente hasta alcanzar al menos 40.000 o 50.000 personas. Sah le dijo a Kaladin que el número era asombroso, que siempre había imaginado que los parshmenios tendrían su propia ciudad y ahora la tenían. Mientras caminaban por ella, Kaladin vio no sólo señales de la tormenta eterna, sino también de saqueos. Le preguntó a Sah si era esto lo que quería, conquistar un reino y destruir a la humanidad. Sah confesó que no lo sabía, pero que no podía volver a ser un esclavo. Kaladin replicó que eran su gente y que una guerra para exterminar a uno u otro bando no podía ser la respuesta. Sah le propuso que tal vez no tuviera que ser así, que podría luchar junto a ellos en algo más grande, los oprimidos contra los opresores. Al pasar por donde estaba Syl, ella le dijo que había muchos spren amarillos alrededor y que se avecinaba otra alta tormenta. Cuando el grupo de Khen se acercó a los líderes parshendi del pequeño pueblo, el escriba los evaluó y preguntó por la presencia de Kaladin. Yixli habló muy bien de él, pero el escriba dijo que los Fusionados tendrían que marcarlo como libre. Kaladin salió de la fila y vio a una mujer parshmenia alta con ojos rojos, como los de las Llanuras Quebradas. Al ver a la Fusionada, Kaladin supo que era hora de irse. Aspiró la luz tormentosa de la bolsa de Khen y le quitó la bolsa. Agradeció a Khen su amabilidad, le advirtió de la inminente tormenta y le dijo que, independientemente de lo que le dijeran, no deseaba ser su enemigo.[35]

Marchándose de Revolar

Se enlanzó al cielo mientras la Fusionada empezaba a gritar. Una vez en el aire, Kaladin observó a las decenas de parshmenios y le dijo a Syl que no podía evitar sentir cierta afinidad con ellos. Ella argumentó que se trataba de Portadores del Vacío y que conquistaron la ciudad, pero Kaladin le explicó que son personas que estaban enfadadas y tenían buenos motivos para estarlo. Le recordó lo que solía sentir por Elhokar, pero ella le replicó que había cambiado de opinión. Siguieron discutiendo y Kaladin le confesó que sólo quería un bien absoluto sobre esto, no un código moral con excepciones. Kaladin miró la ciudad una vez más y ambos se dieron cuenta de que los parshmenios que custodiaban a los humanos no habían hecho ninguna preparación para la inminente tormenta. Kaladin se enlazó hacia ellos y gritó advirtiéndoles de la alta tormenta. Se limitaron a mirarle, así que Kaladin invocó su espada y advirtió a la gente que se refugiara dondequiera que lo hiciera durante las últimas tormentas. Encargó a los guardias parshmenios que lo hicieran mejor y que, si querían reclamar la superioridad moral sobre los humanos, debían tratarlos mejor de lo que los habían tratado a ellos.[35]

Durante el encuentro con los guardias, algo se estrelló contra Kaladin, lanzándolo hacia atrás. Mientras se agarraban a su garganta, Kaladin les dio una patada y se lanzó al aire. El parshmenio de ojos rojos que había atacado a Kaladin brillaba con lo que parecía luz tormentosa oscura. Apareció otra criatura y Kaladin se lanzó directamente hacia el muro de la tormenta. Suplicó al Padre Tormenta que tuviera piedad y perdonara a la gente de abajo. El Padre Tormenta pareció considerar su petición, pero dijo que era algo que no podía hacerse. Kaladin se acercó al suelo con la esperanza de encontrar a la gente a salvo, pero todo fue en vano. Cayó al suelo y dejó caer a Syl, agarrando a un joven padre, a su hijo y a otra mujer. Los condujo hasta un grupo de dos docenas de personas y caminó con ellos. Consumido por el dolor, Kaladin aspiró luz tormentosa y desvió la tormenta mientras la gente abatida se apiñaba detrás de él. Les proporcionó cobertura, desviando la tormenta el tiempo suficiente para que llegaran al búnker. Syl estaba impresionada con lo que había hecho, pero Kaladin estaba insatisfecho porque no era suficiente. Kaladin se impulsó fuera del muro de la tormenta y luego cabalgó al frente de la misma durante una hora larga. Syl le indicó a Kaladin que considerase el empuje del viento como una forma del Padre Tormenta de disculparse. Dejó que los vientos lo guiaran durante horas y, cuando la tormenta pasó, se encontró fuera de Urithiru.[35]

Asedio de Kholinar (1174)

Entrenando y reclutando escuderos del Puente Cuatro

A la mañana siguiente de su regreso, Sigzil acudió a Kaladin con una lista de tareas y decisiones que debía tomar. Tenía que ocuparse de muchos detalles de la gestión del ejército. Juntos fueron a la intendencia para comprobar la reserva real de esmeraldas que se utilizaría para el entrenamiento.[120] Más tarde, el Puente Cuatro fue a entrenar y a realizar pruebas en las Llanuras Quebradas, con Roca proporcionando comida y bebida. El rey Elhokar se acercó a ver el entrenamiento para pedirle a Kaladin que se uniera a la misión de Kholinar. Kaladin ayudó a Hobber a absorber luz tormentosa por primera vez y este empezó a curarse las piernas. El grupo divisó humo en la distancia, encontraron una caravana que fue atacada por Portadores del Vacío. Entre los restos estaba la familia de Roca, que fue presentada al Puente Cuatro.[121]

Kaladin asistió a una conferencia de los Radiantes y líderes. Discutió con Jasnah sobre las motivaciones de los Portadores del Vacío, argumentando que los parshmenios comunes sólo querían un lugar en el que vivir. También discrepó con vehemencia de la sugerencia de Jasnah de encontrar y matar a los Heraldos.[122] Más tarde, el Puente Cuatro continuó su entrenamiento, y casi todos los miembros del Puente Cuatro son ahora capaces de inhalar luz tormentosa. Kaladin estaba preocupado porque ninguno de los nuevos reclutas había conseguido hacerlo, pero al final de la sesión Lyn fue la primera recluta en lograrlo.[123] Después de un entrenamiento posterior, el Puente Cuatro se reunió alrededor del tonel de bebida de Roca, como una vez hicieran en torno a la hoguera,[NdT 1] para hablar sobre cómo encajar, pertenecer a un sitio, las expectativas y cómo a veces les hacía sentir solos. Después, Kaladin se dio cuenta de que Rlain estaba sentado solo y le pidió que le explicara cómo se sentía.[124]

Llegada a Kholinar

Kaladin sobre la alta tormenta

Tras su regreso, Elhokar pidió a Kaladin que se uniera a su misión de abrir la Puerta Jurada de Kholinar y transportara al equipo volando con enlaces por encima de la tormenta, lo que renovaría constantemente su luz tormentosa. Antes de hacerlo, Kaladin practicó el transporte de un grupo numeroso de esta manera volando con Dalinar, Navani y otros desde la Puerta Jurada de Sedetormenta hasta los campamentos de guerra,[125] y volando con Shallan para desbloquear la Puerta Jurada de Ciudad Thaylen después de que la reina Fen Rnamdi finalmente accediera a abrirla. Después, Dalinar apartó a Kaladin para informarle de que, como portador de esquirlada, era un ojos claros apto para tener un título que llevaba asociadas tierras. Como tal, se le concedió un área de tierra en el río Curva de la Muerte.[52]

Después de viajar a Ciudad Thaylen, Kaladin, junto con Elhokar, Adolin, Shallan, Cikatriz, Drehy, Ishnah y Vathah, emprendió un viaje sobre la siguiente alta tormenta, utilizándola como combustible para viajar desde las Llanuras Quebradas hasta Kholinar. Durante el trayecto, observó que, aunque no podía reproducir su capacidad de influir en la fuerza de los vientos, creó una especie de "canal" que mantuvo al grupo unido mientras volaban. Durante el viaje, también mantuvo una breve conversación con Syl sobre su interés en Shallan, después de que él reflexionara sobre cómo ella parecía abrazar el vuelo por encima de las tormentas. Una vez que el grupo llegó, discutieron sobre la belleza de la tormenta, y Kaladin se separó del grupo para explorar por debajo de las nubes. Sobre Kholinar, identificó los estandartes de los gobernantes humanos, y observó la construcción de los refugios para tormentas de los cantores. Kaladin finalmente cedió a su deseo de mirar, pero se alarmó por el aura oscura que rodeaba el palacio. Volviendo al grupo, les consultó y el grupo decidió colarse en Kholinar, independientemente de que siguiera en manos humanas.[31]

El grupo se acercó a la ciudad con disfraces hechos por Shallan. La ilusión de Kaladin era particularmente horrible. El rey ordenó a Kaladin que tuviera éxito, creyendo que él mismo fallaría. La Guardia de la Muralla les negó la entrada, pero el grupo entró rápidamente cuando se distrajeron con un ataque de los Fusionados. Kaladin quería ayudar a los guardias, pero Adolin le convenció de que lo ignorara.[126] Se refugiaron en la casa de la sastra de Adolin e hicieron planes.[127] Kaladin llevó una carta de Elhokar a Shallan para que la entregara en palacio. Mientras tanto, vigiló el palacio y ayudó a Shallan a volver a la casa de la sastra después de escapar.[128]

Matando a un Celestial con Syl

Infiltración en la Guardia de la Muralla

Durante la siguiente sesión de planificación, Elhokar encargó a Kaladin que se infiltrara en la Guardia de la Muralla.[129] Adolin y Elhokar asistieron a una fiesta de ojos claros para conseguir contactos, y Kaladin acudió como jefe de sus guardias. Antes de incorporarse a la tienda de la guardia de los ojos claros, fue a dar un paseo por la muralla. Una patrulla de guardias se encontró con él, e inmediatamente trató de reclutarlo. Le ofrecieron una comida gratis, sin compromiso.[130] Durante la comida, los guardias trataron de reclutarle con ofertas de comidas regulares y camaradería. Estaban dispuestos a ignorar la historia de cualquier hombre mientras fuera capaz y estuviera dispuesto a luchar con ellos. Más tarde, "el alto mariscal" Celeste pasó por allí en su ronda diaria, y Kaladin se quedó estupefacto al descubrir que en realidad era una mujer y que la Guardia de la Muralla guardaba ese secreto.[131]

Por orden de Elhokar, Kaladin se unió a ellos y salió a patrullar. Rápidamente encontró un familiar sentido de pertenencia con el escuadrón y sus bromas. El escuadrón ayudaba a repartir comida en la ciudad, y luego se dedicaba a la guardia de la muralla. Kaladin trató de sacarles información sobre Celeste. La muralla fue asaltada por los Fusionados y Kaladin empezó a dar órdenes para que los defensores se prepararan, pero los ataques acabaron en otro sitio.[132] Kaladin informó de sus hallazgos a Adolin y Shallan mientras esperaban a que pasara la alta tormenta en una cantina.[133] Después, cuando su pelotón estaba cenando con la alta mariscal Celeste, Kaladin estaba sentado en la mesa de oficiales. La alta mariscal y él mantuvieron un intercambio de palabras, ambos tratando de obtener información del otro sin revelar nada ellos mismos. Fueron interrumpidos por un nuevo ataque a la muralla.[134]

Kaladin y Celeste subieron las escaleras hasta allí y se concentraron en la defensa. La guardia era un caos bajo el ataque coordinado. Kaladin se hizo cargo de un pelotón y en el siguiente combate se vio envuelto en una lucha de uno contra uno con un Fusionado. Consiguió matarlo y se obligó a utilizar sólo el mínimo de luz tormentosa para curarse después del encuentro. Los guardias de la muralla estaban asombrados porque era el primer Fusionado muerto. Después de la batalla, Celeste señaló que se había reunido un ejército de Portadores del Vacío, listo para el asalto. Cuando se enteró de la muerte del Fusionado, Kaladin le reveló que estaba allí por órdenes del rey.[135] Convenció a la alta mariscal para que le revelara la sala oculta revestida de aluminio en la que trabajaban las moldeadoras de almas. A cambio, Kaladin le habló de la Puerta Jurada y de cómo era la única forma de salvar la ciudad.[136] La Guardia envió entre quinientos y seiscientos soldados liderados por Celeste y Kaladin para unirse al asalto al palacio.[137]

Asalto al Palacio Real

Al prepararse para el asalto, Elhokar encomendó a Kaladin el deber de salvar a la reina y a su heredero. Mientras el resto y las tropas asaltaban el palacio, Kaladin, Shallan, Cikatriz y Drehy utilizaron sus poderes radiantes para enfrentarse y distraer a los Fusionados. Se apoderaron del Paseo del Sol y de la galería oriental, utilizando las ilusiones de Shallan para fingir su muerte, y se reunieron con los demás en el palacio.[138] Kaladin se unió a Elhokar para liderar una tropa, incluido el escuadrón de Noro, que subió las escaleras hasta los aposentos reales. Encontraron a la reina, que había perdido la cabeza y se había unido al enemigo. Kaladin registró la habitación y Syl encontró al pequeño Gavinor rodeado de spren rojos. Usando a Syl como espada, Kaladin cortó uno de los spren, y asustó al resto. Elhokar y Kaladin huyeron entonces por el palacio seguidos por la Guardia de la Reina. En la parte inferior se encontraron con un grupo de parshmenios, liderado por Sah, el amigo de Kaladin. Este se congeló cuando se dio cuenta de que tenía amigos en ambos grupos de la peleay las lealtades conflictivas lo abrumaron. Intentó detener la lucha, pero sus esfuerzos fueron en vano. Estaba viendo cómo Elhokar empezaba a pronunciar el Primer Ideal cuando Moash entró y le mató. Drehy, Cikatriz y Adolin entraron justo a tiempo para rescatar a Kaladin y ponerlo a salvo.[139] Estaba conmocionado y observó mientras Shallan activaba la Puerta Jurada y el grupo acababa accidentalmente en Shadesmar.[140]

Viaje a través de Shadesmar (1174)

Kaladin, Syl, Shallan, Patrón, Celeste, Adolin y la ojomuerto de su hoja esquirlada se encontraron varados en Shadesmar. Kaladin inspiró inmediatamente luz tormentosa y comenzó a flotar, pero esto atrajo la atención de todos los spren cercanos. Ante las peticiones cada vez más urgentes de Syl, exhaló la luz. Kaladin estaba de mal humor y apenas hablaba, a pesar de la insistencia de Adolin, mientras el grupo se dirigía a la tierra que representaba el río Corredor del Viento en el Reino Físico. Acamparon porque estaban todos agotados.[141]

A la mañana siguiente, Kaladin estaba sentado en una roca observando los alrededores cuando Syl se acercó a hablar con él. Le preguntó por qué no dormía, y él evadió la pregunta. Ella sabía que algo le ocurría, a pesar de que él lo negaba.[67] Más tarde, Adolin comenzó a realizar una kata matutina; Celeste se unió a él, al igual que Kaladin, que aún tenía dificultades con los movimientos. El grupo discutió sus provisiones y su estrategia. Kaladin presionó para volver a la Puerta Jurada y ayudar a la ciudad. Además, se sorprendió al enterarse de la existencia de Shadesmar y de las ciudades spren, entre otras cosas.[142] El grupo marchó a lo largo de la península correspondiente al río Corredor del Viento en el Reino Físico. Kaladin estaba frustrado y sentía que estaban abandonando Kholinar y sus gentes, aunque era consciente de que sus pensamientos eran irracionales y estaban relacionados con el regreso de su depresión.[143]

Cuando llegaron al faro al final de la península, Kaladin intentó acercarse sigilosamente. Al atraer a varios expectaspren, fue rápidamente descubierto por el guardián, Riino. Riino creía que Kaladin estaba allí para que le adivinaran la suerte, mientras que Kaladin quería ir a buscar a los demás. Cuando comprendió de qué hablaba Riino, Kaladin se horrorizó ante la idea de ver el futuro, y dijo que estaban buscando pasaje en un barco. En el exterior, las nubes cambiaron mientras una alta tormenta pasaba por el Reino Físico. Kaladin se sintió atraído por el globo terráqueo que había sobre la mesa, que brillaba con fuerza, y lo tocó. Tuvo una visión de Dalinar con nueve sombras y del peligro que corría, y luego un flash de Ciudad Thaylen. Más tarde, Kaladin se sentó para recuperarse mientras los demás organizaban el pasaje y los suministros. Debatieron el destino, pero finalmente tuvieron que tomar el barco navegado por alcanzadores hacia Celebrant.[144]

A la mañana siguiente, Kaladin se despertó en el barco. El capitán, Ico, le llevó a la bodega para enseñarle el dispositivo especial que podía hacer agua para los humanos. Luego habló con Syl sobre la nave y sobre por qué llevaba un disfraz. Shallan y Kaladin hablaron de los spren y la extraña nave.[145] Al llegar a Celebrant, el grupo se dividió: Kaladin fue con Adolin y Syl a cambiar dinero y comprar provisiones. Kaladin se distrajo con un puesto que vendía cuadros, entre ellos uno de la Corte de los Dioses que parecía representar una figura con nueve sombras. El grupo pronto descubrió que la ciudad estaba bajo el control de los Fusionados. Escaparon por poco cuando Syl se entregó a una nave de honorspren.[146]

Estos navegaron hacia el suroeste, dejando que el grupo se moviera libremente por la cubierta a excepción de Syl, que permanecía cautiva. Kaladin estaba muy enfadado por su encarcelamiento y quería luchar para liberarla. Finalmente, fue a la cubierta alta para usar un catalejo. Se enfrentó al capitán y en el proceso reveló que Dalinar se había vinculado al Padre Tormenta, lo que impresionó mucho al honorspren. Poco después, salieron ocho Fusionados en persecución del barco.[147] Estaban cerca de los estrechos de Ceño Largo, allí una zona de tierra, con Ciudad Thaylen al otro lado. Utilizando una abertura en la bodega del barco, Adolin, Shallan, Kaladin y sus spren se colaron en el océano de cuentas mientras los honorspren y Celeste mantenían a raya a los Fusionados. Kaladin les hizo volar parte de la distancia, y el grupo tuvo una agotadora caminata por tierra para llegar a la Puerta Jurada de Ciudad Thaylen sólo para encontrarla custodiada.[148][69] El grupo atacó la Puerta Jurada en un intento de volver al Reino Físico.[149] Kaladin utilizó parte de la luz tormentosa que le quedaba para atacar a los Fusionados y consiguió atraer a cuatro en una larga persecución.[150] Consiguió desarmar a uno de ellos, y uno de los otros le ofreció un desafío. En ese momento, su luz tormentosa se agotó y cayó en las cuentas. Syl lo sacó de las cuentas, y durante toda la pelea lo animó a pronunciar el cuarto ideal. Kaladin aún no estaba preparado.[151]

Luchando contra Amaram

Batalla de la Explanada Thayleña (1174)

Dalinar abrió entonces la Perpendicularidad de Honor, permitiendo a Kaladin, junto con Shallan y Adolin, volver al Reino Físico. Al salir de la perpendicularidad, Kaladin bloqueó el golpe de Amaram que pretendía matar a Dalinar. Dalinar ordenó entonces a Kaladin que le protegiera y ajustara cuentas con Amaram.[152]

Kaladin partió hacia el cielo, y se sintió de nuevo en casa. Atacó a Amaram, que empuñaba dos espadas esquirladas y tenía un brillo rojo en el casco. La lucha de Kaladin era complicada, ya que también tenía que vigilar a Dalinar y defenderlo de los Fusionados. Poco a poco, Amaram fue consiguiendo acceso a las potencias mientras era transformado por Yelig-nar. Kaladin se vio sorprendido por ellas, y tuvo problemas para ajustar sus ataques y defensas. Durante el combate, fue golpeado repentinamente con un garrote por un Fusionado oculto en las cercanías. Kaladin inutilizó los brazos de este con su espada esquirlada para poder volver a centrarse en Amaram. Luchó alternando entre Amaram y los Fusionados. Entonces Amaram se embarcó en un sermón sobre el honor que Kaladin ignoró. Kaladin volvió a atacar y rompió la coraza del alto señor revelando un gran cristal debajo. Atacó la gema y Amaram cayó, seguido de un ataque de ocho Fusionados. Los Fusionados rodearon a Kaladin, que trató de esquivarlos mientras los mantenía alejados de Dalinar. Cuando este atrapó a la Emoción, los Fusionados huyeron y, de repente, Amaram volvió a aparecer. Kaladin susurró "Puente Cuatro" cuando Amaram recibió un flechazo de Roca en la cabeza. Después, Lopen llevó luz tormentosa a Kaladin para que se curara.[153]

Más tarde, Kaladin se sentó en un tejado con vistas a Ciudad Thaylen. Vio que Shallan besaba a Adolin en un callejón de abajo. Le mostró a Syl una roca que encontró en el campo de batalla, una que cambiaba de color cuando se mojaba. Hablaron de la Traición y de lo que significa para los actuales Radiantes. Voló hasta el Puente Cuatro y tuvo una charla íntima con Teft sobre las luchas de la vida. Más tarde llegó un explorador con un mensaje urgente.[154] Kaladin voló sobre el océano hasta el sur de Alezkar, donde encontró a Cikatriz y Drehy. Estaban escondidos entre los refugiados junto con el pequeño Gavinor.[155]

La guerra continúa (1174-1175)

Enfrentándose a Leshwi

A medida que la guerra avanzaba, Kaladin se veía cada vez más desbordado, lo que se amplificaba por el hecho de que muchos de los miembros originales de la cuadrilla habían empezado a tener sus propios escuderos. Además de dividir su tiempo entre los frentes de batalla del sur de Alezkar y Azir, supervisó el entrenamiento de los Corredores del Viento en Urithiru y organizó patrullas para vigilar las flotas de la coalición desde el cielo.[156] En algún momento, fue ascendido a alto mariscal.[53]

Cuando Navani solicitó Corredores del Viento para que fueran en una expedición a Akinah para encontrar la Puerta Jurada de allí, Kaladin sugirió inicialmente enviar a Teft. Navani rechazó la sugerencia debido al riesgo de enviar una "llave" de la Puerta Jurada, en forma de espada esquirlada, en caso de que ya estuviera tomada por el enemigo.[157] En su lugar, Kaladin envió a Lopen, Huio y Cuerda (que sustituyó a la elección original de Kaladin de Roca), encomendándoles la misión de ver si la Puerta Jurada seguía funcionando y si había caído en manos del enemigo.[156]

Renarin ayudando a Kaladin tras la batalla en Piedralar

Evacuación de Piedralar

Pocos meses después del inicio del ?, Kaladin voló a Piedralar. Era una visita concertada para que encontrara y rescatara a un general rebelde herdaziano, que sus padres esconderían. Mientras Kaladin intentaba colarse en la ciudad como parte de la fila de refugiados, llegaron algunos Fusionados. Buscaban a alguien con la descripción del Corredor del Viento y lo descubrieron.[158] Kaladin luchó con este nuevo tipo de Fusionado que podía convertirse en luz, moverse rápidamente y volver a convertirse en Fusionado. El Fusionado casi mató al Corredor del Viento al cortarle repetidamente la médula espinal, pero Kaladin consiguió escapar. Siguieron luchando mientras Syl y Kal reconocían que era un enemigo peligroso. Kaladin se dio cuenta de que, después de tres teletransportes, el Fusionado necesita un descanso para conseguir más luz del vacío. Tras dar esquinazo al Fusionado, Bendito por la Tormenta regresó a Piedralar y quedó repentinamente agotado. Cuando Syl dijo que le habían enseñado una lección, Kaladin respondió que casi lo matan dos veces. Syl expresó entonces su preocupación por Kaladin, quien insistió en que estaba bien. Mientras se acercaban a la ciudad, Syl se preguntó por qué él tenía tantos problemas para dormir, ya que los humanos dormían todos los días e incluso los bebés podían hacerlo. Kaladin no tuvo respuesta y se sintió desconectado de los demás. En el pueblo, Kal le dijo al cantor que luchara contra él, o que se fuera. Seis lucharon y uno murió, tras lo cual el resto se retiró y se fue con los demás.[159]

Kaladin se dirigió a donde le esperaba su madre y saludó a su hermano Oroden, que le llamó "Gagadin". Hesina preguntó por Lyn, y Syl respondió que había roto con Kal. Su madre y Syl hablaron sobre él, ya que él no quería hablar de temas personales. Se dirigió al cobertizo donde su madre había escondido al general de Herdaz. Encontró a varios guardias, pero el general se había escabullido, así que Kal pidió a los guardias que le pasaran el mensaje con una invitación de Dalinar. Al avanzar, fue abordado por su padre, que le reprendió por no haberse acercado con suficiente disimulo. El Corredor del Viento cortó la pelea y le dijo a su padre que empezara a hacer las maletas. Sabiendo que sus padres no dejarían a la gente del pueblo, había traído una aeronave para evacuarlos a todos.[159]

El alto mariscal acompañó a su padre hasta la rampa del Cuarto Puente y le presentó a Dalinar y Navani. Después de que Lirin se fuera a inspeccionar el alojamiento, Kaladin se disculpó por el comportamiento de su padre, que había sido poco cortés. Discutieron rápidamente sobre los nuevos Fusionados y la necesidad de defender la nave, y Kal obtuvo una nueva carga de luz tormentosa del Forjador de Vínculos. Se lanzó al aire, no sin antes tocar el lugar donde el viejo puente estaba incrustado en la cubierta.[53] Kaladin organizó a sus Corredores del Viento mientras observaban el avance de los Celestiales en la distancia. Esperaba que Leshwi estuviera entre ellos, ya que tenía ganas de volver a luchar contra ella. Los Fusionados ofrecieron a los Corredores del Viento un combate uno a uno, creando un campo de batalla organizado. Leshwi vio al alto mariscal y lo invitó a un duelo. Lucharon en el cielo, con Leshwi a la cabeza y Kaladin detrás. Su vuelo los llevó alrededor del campo de batalla y a través de la ciudad. Cuando se acercaron a la aeronave, la Fusionada redujo la velocidad para inspeccionarla con más cuidado. Esto le dio a Kaladin la oportunidad de obtener una lanza normal de Roca que utilizó un momento después para enlazar hacia la Celestial. Con algunas maniobras elegantes, la Fusionada logró escapar, dejando a Kaladin en el suelo, donde Teft le preguntó si estaba bien. Intercambiaron informes de situación y Kaladin ordenó a los Corredores del Viento que lucharan a la defensiva. Apareció un nuevo Fusionado y Kaladin aceptó su desafío.[160]

Kaladin luchó contra él, y estaba ganando bastante rápido ya que el enemigo estaba consumiendo su luz velozmente. Cuando Kaladin lo hubo derrotado, decidió dejarle marchar, ya que matarlo no serviría de nada porque pronto renacería. Cuando el Fusionado dejó caer su lanza y se alejó, Kaladin notó que una luz roja se dirigía hacia él y comenzó a esquivarla al instante. Lyn se acercó a ver cómo estaba, y él la despachó con un mensaje para que estuviera pendiente del Fusionado que se teletransportaba. Kaladin comentó a Syl cómo los demás lo estaban vigilando y voló hasta Dalinar, que estaba recibiendo un informe de Roshone. El antiguo consistor se ofreció a acompañar a un Danzante del Filo para liberar a los prisioneros de la bodega de la mansión. Syl hizo que Kal admitiera que el hombre había mejorado a pesar de que Kal seguía odiándolo.[160]

Más tarde, Kaladin tuvo que observar mientras Sigzil luchaba contra Leshwi, que era claramente más hábil. Le resultó muy difícil no interferir y ayudar a su amigo, a pesar de saber que romper las reglas sería malo para el panorama general. Al final, Leshwi derrotó a Sigzil, pero le perdonó la vida a cambio de la del Fusionado que Kaladin había perdonado antes. A continuación, desafió al alto mariscal. Lucharon y se enlanzaron por los aires, y se dio cuenta de que la mayoría de los combates habían terminado. Salieron de la ciudad, y el Corredor del Viento se dio cuenta de que conocía muy bien el terreno desde su infancia. Utilizó este conocimiento para engañar a Leshwi y consiguió una pequeña victoria. Poco después, lograron apuñalarse mutuamente al mismo tiempo, drenando la luz del otro. Ambos se retiraron al mismo tiempo y acordaron un empate. Observaron el terreno y vieron que los Fusionados de antes, cerca de la mansión, iban tras unos civiles. Leshwi le indicó a Kaladin que fuera a salvarlos.[30]

Cerca de la mansión, Kaladin observó que el extraño Fusionado entraba en el edificio con Godeke capturado. Él también entró y lucharon mientras un soldado cantor activaba un dispositivo que bloqueaba los poderes de los Radiantes. El Fusionado se burló de Kaladin diciendo que sin poderes no era nada, pero el Corredor del Viento utilizó su experiencia y mató a los soldados y al Fusionado. Lift se había colado y estaba ayudando a Godeke a salir, y Kal le pidió que le llevara el dispositivo a Navani. Kaladin avanzó hacia la bodega donde había ido Roshone.[161] Corrió a través de las llamas hacia el túnel de la bodega, donde encontró a dos prisioneros ya muertos. Se dio la vuelta y vio a Moash, que, sujetando a Roshone, degolló al antiguo consistor. Moash preguntó si Kal había venido a salvar a uno de sus enemigos. Cuando Kaladin saltó al ataque, Moash desechó su espada y se rindió. Luego discutieron sobre si Roshone y Elhokar merecían sus destinos. Entonces Moash empezó a hablar de forma fatalista, diciendo que todos iban a morir y que nadie podía salvarse. Esto hirió a Kaladin y empezó a aumentar su depresión. El Corredor del Viento se quedó helado cuando Moash sugirió directamente que Kaladin debía suicidarse. Entonces estalló una luz en la habitación que creó una visión de quien podría haber sido Moash: un Corredor del Viento que protegía a la gente. Esto llevó a Moash a huir, y la luz se desvaneció para mostrar a Renarin, que llevó a Kaladin de vuelta a la aeronave.[162]

Retiro

La aeronave había abandonado Piedralar cuando Kaladin empezó a recobrar el sentido. Tenía tan mal aspecto que uno de los fervorosos le trajo sopa como si fuera uno de los refugiados. Ni siquiera su luz tormentosa le daba energía, y se deprimió pensando en fallar a Tien y a Elhokar. Cuando Syl le informó de que Laran había jurado el Tercer Ideal, no quiso unirse a la multitud para felicitarla. La spren notó que su oscuridad era más fuerte y no supo cómo ayudarlo. Teft fue a verle y no dejó que Kal lo echara. Le dijo al alto mariscal que iría a felicitar a la Corredora del Viento, y luego hablaron de Moash. El antiguo sargento también mencionó que Renarin había informado de que había encontrado a Kaladin paralizado de nuevo. Sin responder, Kaladin se levantó y se dirigió a Laran para ver su nueva espada. Luego dirigió a los Corredores del Viento que llevaron a Dalinar y al personal de vuelta a las Llanuras Quebradas.[163]

Cuando se acercaron a su destino, Kaladin se sentía un poco mejor. Syl se acercó a él y le trajo a Yunfah, el único honorspren no vinculado dispuesto a unirse a un Radiante. Kaladin quería que el spren considerara a Rlain, pero Yunfah dudaba. Por eso, Kaladin le ordenó que intentara vincularse con Rlain antes de vincular a nadie más. El alto mariscal observó entonces Narak mientras aterrizaba. Se dirigió a donde los Corredores del Viento habían desembarcado a sus pasajeros y le pidió a Dalinar que volviera a Urithiru. El rey se negó ya que quería hablar con Kaladin. Hablaron de la guerra, de las tácticas contra los Celestiales y de la necesidad de más Corredores del Viento. Syl explicó que los otros honorspren consideraban a los humanos peligrosos. El rey elogió al alto mariscal por haber creado a los Corredores del Viento como fuerza militar y luego lo relevó del cargo. Kaladin se angustió y al principio no estuvo de acuerdo, pero tras una acalorada discusión tuvo que aceptar que necesitaba un descanso del servicio activo. Se preguntó qué pasaría si le ocurriera algo a uno de los otros por no estar él allí, a lo que Dalinar replicó preguntando qué pasaría si algo ocurriera por estar él allí y quedarse paralizado. Dalinar le permitió conservar su rango y le ofreció un puesto en el entrenamiento de las nuevas fuerzas. Kaladin no estaba seguro de que eso fuera lo correcto, y se le concedió un tiempo para pensar en cómo quería contribuir.[55]

Después de utilizar la Puerta Jurada a Urithiru, Kaladin reflexionó sobre cómo casi no le quedaban escuderos, ya que la mayoría del Puente Cuatro se habían convertido en Caballeros y habían tomado sus propios escuderos. Muchos de ellos invitaron a Kaladin a unirse a ellos para una u otra actividad, pero él los rechazó a todos y quiso estar solo. En el momento en que entró en sus habitaciones se derrumbó. Se hundió junto a la puerta y sus emociones lo abrumaron, con el agotamiento y la agonía inundándolo. Volvió a pensar en las palabras de Moash, en que todo el mundo iba a morir y él no podría impedirlo. Salió de sus pensamientos cuando alguien empezó a llamar a la puerta. Era Adolin, que había sido llevado allí por Syl. El alto príncipe insistía en que Kaladin se uniera a él para salir por la noche y no aceptaba más excusas. Kaladin se vio obligado a admitir que no debía quedarse solo esa noche, y cuando se fueron le dio las gracias a Syl.[164]

¿Es que hay alguien a quien no le gusten las listas?

—Kaladin en respuesta a Velo cuando ella mencionó que a Kal le gustaban las listas[164]

Adolin los llevó a su cantina favorita, El Deber de Jez, donde tenía su propio reservado en el que Velo ya estaba sentada. Cuando llegó la camarera pidió un vino naranja, pues sabía que el alcohol le sentaría mal en su estado de ánimo actual. Velo y Kaladin intercambiaron informes sobre sus respectivas misiones. Radiante tomó el relevo y explicó que habían encontrado un equilibrio como las Tres, pero que le estaban ocurriendo otras cosas. Kaladin admitió que no estaba seguro de poder ayudar, ya que él mismo apenas podía mantener el equilibrio. Adolin regresó, y él y Velo hablaron de la fiesta de la boda que se estaba celebrando y de cómo Kaladin no se había fijado en la gente del bar. Velo cambió el tema de la conversación por el de encontrar a alguien con quien emparejar a Kaladin, para horror del Corredor del Viento. Adolin y Velo se turnaron para sugerir mujeres, y Kal las rechazó a todas. Esto continuó hasta que Velo se fue a buscar otra bebida.

Hazle saber que te importa. Escúchala. Dale ánimos, pero no intentes obligarla a ser feliz. Y no dejes que esté sola, si te preocupas por ella, porque...

—El consejo que Kaladin da a Adolin para ayudar a Shallan[164]

Tras un rato de silencio, Adolin se sentó más cerca de Kaladin. Preguntó qué sucedía, y finalmente Kaladin admitió que había sido relevado del cargo. Adolin respondió con apoyo e incluso propuso que su padre podría estar equivocado. No sabía cómo hacerlo, pero quería ayudar, pensando que eso también podría proporcionarle una forma de ayudar a Shallan. El alto príncipe acabó consiguiendo que Kaladin le diera algunos consejos sobre cómo ayudar a Shallan, y las sugerencias de Kaladin fueron exactamente las cosas que Adolin había hecho por él aquella noche. El chico del puente llamó idiota a su compañero y sugirió que debían conseguirle un spren, diciendo que deshacerse de su espada esquirlada ayudaría; Adolin se negó rotundamente. Más tarde, Velo se unió a ellos y la velada continuó.[164]

Dos horas más tarde, cuando Roca llegó a la mesa, Adolin y Velo se marcharon para dejarles hablar a solas. Kaladin intentó evitar la conversación, pero Roca insistió, ya que Kaladin se había negado varias veces antes. Roca estuvo de acuerdo en que había sido bueno esperar y dar tiempo a su familia para descansar, pero ahora tenía que volver con su gente. Tenía que afrontar las consecuencias de su acción de alzar el arco para salvar la vida de Kaladin. Kal le advirtió sobre Moash, pero Cikatriz y Drehy habían accedido a escoltar a Roca y su familia hasta los picos. Kaladin consideró la posibilidad de ir con ellos, pero se dio cuenta de que eso no resolvería sus problemas. Se abrazaron en una última despedida, ya que Roca no esperaba volver de su viaje.[164]

Práctica de combate con Zahel

Diez días después del regreso de Piedralar, Kaladin asistió a una ceremonia en la que Sigzil fue ascendido a dirigir los asuntos cotidianos de los Corredores del Viento, mientras que Cikatriz fue ascendido a dirigir las misiones. El alto mariscal aún estaba pensando en qué nuevo papel le convenía. Se dirigió al campo de entrenamiento en busca de Zahel, pero el maestro de espadas no estaba allí porque ese día se estaba encargando de hacer la colada. Mientras caminaba hacia el campo, Kaladin hizo un pequeño desvío para visitar a Rlain en los campos de cultivo. El oyente estaba supervisando el uso de gemas para ayudar al crecimiento de los cultivos. Rlain se quejó de que los humanos no pudieran oír los Ritmos ni cantar los tonos puros. A pesar de ello, estaban haciendo progresos. Kaladin le dijo a Rlain que Yunfah intentaría vincularse con él. Cuando Rlain supo que el spren había sido presionado, no quiso el vínculo. Entonces le contó a Kaladin cómo se convirtió en un hombre del puente simplemente porque respondió a una pregunta que hizo su maestro.[165]

Kaladin encontró al maestro de espadas en los tendederos de la lavandería. Le contó a Zahel lo de su retiro y le preguntó de manera esquiva si podía unirse a los maestros de espada. Discutieron las razones para retirarse, y entonces Zahel exigió a Kaladin que luchara contra él. Lucharon entre los tendederos, con Zahel evadiendo a Kaladin mientras hacía uso de las sábanas y un montón de pañuelos de colores. Durante el combate, el maestro siguió interrogando al Radiante sobre sus motivos. Cuando Kaladin fue derrotado, Zahel declaró que no podía unirse a los fervorosos, ya que Kaladin seguía amando la lucha. Se trasladaron al borde de la meseta, y Zahel le dio a Kaladin una charla sobre la Teoría Realmática, explicándole cómo él, los Heraldos y los Fusionados eran entidades investidas de tipo dos. Le dijo que se necesitaría un arma especial que pudiera trastocar sus almas para matarlos, y esas armas eran peligrosas.[165]

Cirujano y trabajo en salud mental

Unos días después, Kaladin utilizó la Puerta Jurada para viajar a las Llanuras Quebradas mientras reflexionaba sobre el papel que quería desempeñar. Había ido al encuentro del Cuarto Puente y los refugiados de Piedralar que viajaban en él. Llevó a sus padres a Urithiru y les hizo una visita guiada por las dependencias destinadas a la gente de Piedralar. Sus padres y Syl intercambiaron alegres bromas mientras se desplazaban. Después de echar un vistazo a los espacios comunes, Syl y Kal mostraron a Lirin y Hesina el conjunto de habitaciones que habían preparado para la familia, incluida una sala de operaciones totalmente equipada. A pesar de que estaba abastecida con el mejor y más nuevo inventario, Lirin consideró que era inútil, ya que los Radiantes habían suplido la necesidad de cirujanos. Kaladin no estuvo de acuerdo y explicó que, como había muy pocos Radiantes que pudieran curar, los cirujanos normales seguían siendo muy necesarios. Ante la insistencia de Syl, Kaladin reveló que se había retirado, y su padre concluyó inmediatamente que Kaladin volvería a trabajar con él como cirujano.[54]

Antes de partir como representante ante los honorspren, Adolin se acercó a la clínica para despedirse de Kaladin. Se fijó en una larga cola mayoritariamente de mujeres que esperaban ser atendidas y le dijo a Kaladin que ahora era el soltero más codiciado de Alezkar. Syl le explicó cómo este nuevo trabajo estaba ayudando a Kal. El alto príncipe compartió algunos consejos de Zahel sobre la guerra y sugirió que se enfrentasen cuando él volviese.[166] Kaladin siguió trabajando como cirujano, lo que le mantenía ocupado y le hacía "no estar triste". Cuando la chica que leía para él se marchó, Syl se puso de repente a leer el libro de referencia médica para Kaladin, ya que había aprendido a leer la semana anterior. Durante un descanso en uno de los balcones, vio pasar volando a un grupo de Corredores del Viento que le hicieron un saludo. A su regreso, su siguiente paciente fue Teft, que no pudo irse con el ejército. Ya estaba harto de la guerra y de su lucha contra su adicción. Discutieron un poco, pero Kaladin tuvo que aceptar que Teft no le dejaría solo.[167]

Kaladin y Teft fueron a buscar a un paciente que había pasado por la clínica hacía tiempo. Había sido enviado a los fervorosos que, tras un intento de suicidio, lo enviaron al Devotario de la Piedad. Los dos hombres de los puentes encontraron el monasterio y un pasillo oscuro lleno de personas en régimen de aislamiento. Se quedaron impactados y cuestionaron ese tratamiento, que fue defendido por el fervoroso. Kaladin habló con el paciente Noril, y pudo verse reflejado en su depresión. En contra de las protestas de los fervorosos, llevaron a Noril a un balcón para hablar e intercambiar experiencias. Kaladin habló entonces con el fervoroso que dijo que esto no estaba en el libro de tratamientos. Sólo tenían un tratamiento para todos los pacientes, y Kaladin se dio cuenta de que diferentes enfermedades necesitaban diferentes respuestas. Iba a probar algo nuevo.[57]

Kaladin comenzó sus esfuerzos centrándose en los hombres con síntomas similares a los de Noril, fatiga de batalla, pesadillas y melancolía. Organizó una sesión de terapia de grupo en la que pudieron intercambiar experiencias. Su madre estaba impresionada por los resultados, y Kaladin le explicó lo importante que era poder hablar con alguien que realmente entendiera lo que uno sentía. Y para que no sólo supieran, sino que también sintieran, que no estaban solos.[168]

Salvando a su padre

Un tiempo después, Lirin y Kaladin hablaron sobre el tratamiento de los pacientes. Lirin explicó que no sabía lo escasos que eran los conocimientos sobre salud mental. Kaladin continuó diciendo que el estigma social había impedido que se investigara. Quería una revolución médica, pero su padre le advirtió que el cambio era difícil. Mientras hablaban, Kaladin se fue dando cuenta de que podría haber acabado en el sanatorio. Entonces llegó Teft diciendo que Dabbid llevaba tres días desaparecido y fueron a buscarlo.[169]

Teft y Kaladin se dirigieron a la cantina para tomar una copa, ambos de color naranja. Poco después, se les unió Rlain, y todo el lugar quedó en silencio cuando él entró. Hablaron de la guerra y de su tiempo corriendo en los puentes. Luego hablaron de Dabbid y de cómo Kaladin pensaba que las reuniones podrían ser útiles para él. Los demás, incluyendo a Syl, dejaron claro que pensaban que el propio Kaladin también debía unirse a ellos. Él admitió que le estaban ayudando.[170]

Captura de Urithiru

Mientras seguían en una taberna de Urithiru, la captura de la torre comenzó cuando Teft cayó inconsciente y se quedó en coma.[171] A pesar de estar sintiendo algunos efectos de la corrupción del Hermano, Kaladin resultó ser el único Radiante que permaneció consciente en la torre debido a lo cerca que se encontraba de jurar el Cuarto Ideal.[171][32] Cuando Kaladin llevó a Teft a la clínica de Lirin, descubrió a muchos más Radiantes inconscientes. Inicialmente, Kaladin quería organizar una resistencia contra los invasores, pero le convencieron de lo contrario a sabiendas de lo que le podría ocurrir a su familia si descubriesen al Corredor del Viento.[171] Durante el primer día de la invasión, se dedicó a proporcionar suministros y noticias a la gente de Piedralar y se quedó despierto por la noche para seguir ayudando.[172][173] Sin embargo, cuando varios Regios y soldados cantores comenzaron a recolectar a los Radiantes caídos de todo Urithiru, Kaladin no quiso que se llevaran a Teft y peleó contra ellos, matando a un Regio. Él y Lirin discutieron y su padre le dijo que se marchara: para tratar de proteger a su familia, Kaladin huyó llevándose consigo a Teft.[174] Con la ayuda de Syl, Kaladin ascendió por la torre lo más lejos posible del resto de gente, pero fue rastreado por el Perseguidor. Con la que se revelaría posteriormente que fue la ayuda del Hermano, Kaladin fue guiado a una habitación secreta en la que refugiarse.[175]

Kaladin continuó experimentando terribles pesadillas y visiones mientras se mantenía oculto. Tras despertar por primera vez desde su huida, supo que necesitaba encontrar la manera de hacerse con provisiones para poder resistir a los Fusionados y cuidar de Teft.[176] Con la ayuda de Syl, se movió sigilosamente por la torre haciéndose con luz tormentosa y llegó a Kuno para pedirle provisiones, asegurándole de que podría devolverle la ayuda en el futuro. En cuanto regresó a su escondite, Navani lo contactó por primera vez a través de las venas del Hermano diseminadas por toda la torre. Juntos, desarrollaron un plan para explorar las Puertas Juradas y averiguar cómo conseguían los Fusionados hacerlas funcionar estando los poderes de Kaladin casi inutilizados.[32]

Mientras cuidaba de Teft, Dabbid logró encontrar la sala oculta con la ayuda del Hermano. Kaladin se sintió aliviado al saber que Teft no moriría si él era capturado o asesinado; puso a Dabbid a trabajar cuidando del Radiante inconsciente mientras él mismo iba en misión de reconocimiento para examinar la Puerta Jurada. Cuando cayó la noche, Kaladin fue a espiar las Puertas Juradas con Syl. Tuvo que escalar por el lateral de la torre para no ser visto, ya que sus enlaces no funcionaban del todo bien. Descubrió un brillo de luz del vacío en la Puerta Jurada y dedujo que probablemente las usaran con la mínima frecuencia posible para que no se supiera de la invasión. Kaladin decidió robar una de las vinculacañas que los Fusionados estaban empleando para recabar más información.[25] Syl cambió de color para imitar a un vaciospren con objeto de distraer a los guardias cantores y que Kaladin pudiera colarse para robar una vinculacañas. Justo cuando logró hacerse con vinculacañas parejas, el Hermano le suplicó ayuda; uno de sus nodos había sido descubierto por los Fusionados.[177]

Aunque sabía que se estaba arriesgando a exponerse al Perseguidor, Kaladin decidió ir al nodo de todas formas. Tras encontrar su localización, Rabeniel permitió al Perseguidor atacar a Kaladin mientras ella corrompía al Hermano. Kaladin le tendió una trampa al Perseguidor para encerrarlo en otra de las salas secretas de Urithiru y logró destruir el nodo para minimizar la corrupción del Hermano. Para cuando consiguió detener a Rabeniel, la diferencia en su capacidad de curarse se había vuelto abismal, especialmente después de que la Fusionada lo hiriera para determinar cómo se comportaban sus poderes.[178] Rabeniel permitió que Kaladin escapara, y él huyó a la sala oculta y se desmayó allí.[178][179] Navani recordó el guante que había creado su fervoroso Tomor y le planteó la idea de usarlo en sustitución a sus enlaces. Con algo de práctica, Kaladin se volvió capaz de emplearlo en combate.[58]

El Hermano sintió que los Fusionados habían encontrado otro de sus nodos en el pozo del nivel principal de Urithiru. Ya que Kaladin seguía atrapado en otra pesadilla, Dabbid casi fue en su lugar para proteger el nodo. Una vez despierto, el Corredor del Viento se apresuró a la planta principal y halló al Perseguidor esperándole de nuevo. Mientras luchaba contra él, Kaladin retó a Leshwi a un duelo a sabiendas de que un enfrentamiento contra ella sería más honorable y mantendría al Perseguidor a raya. Ayudado por Syl, Kaladin se arrojó hacia el pozo para evitar recibir más heridas tras emplear un vacío legal que lo libró de combatir contra Leshwi. Aprovechando el impulso del fabrial de Tomor, Kaladin nadó hasta el nodo del pozo y lo destruyó. Desafortunadamente, la corrupción del Hermano estaba tan avanzada que su capacidad de curación era casi inexistente, lo cual se hizo notar tras ser herido de nuevo por Rabeniel. Kaladin trató de escapar del pozo, incluso aunque eso supusiera estar rodeado de Fusionados, pero él y Syl fueron separados y el Perseguidor lo encerró añadiendo pesos sobre la tapa del pozo. El Corredor del Viento escapó por la reserva de agua subterránea y trató de llegar a la sala secreta, pero se arriesgaba a acabar rodeado por cantores. En lugar de eso, decidió huir al exterior de la torre durante la alta tormenta para esperar a que su luz tormentosa se renovara.[180] Mientras pendía de un lado de la torre, Dalinar pudo contactar con él mediante la alta tormenta; cuando Kaladin cayó inconsciente, Dalinar lo empujó hacia el interior de la torre utilizando los vientos de la tormenta.[181]

Dabbid llevó a Kaladin de vuelta a la sala oculta, pero el Radiante cayó en coma y su consciencia fue trasladada a Braize por Odium.[182][183] Durante ese tiempo en Braize, Kaladin encontró a Sagaz, quien creó una burbuja protectora para prevenir que Odium lo descubriera por un breve lapso de tiempo. Fue entonces cuando le contó a Kaladin la historia "El perro y el dragón".[182]

Has dicho que iba a empeorar. Y lo hará, pero luego mejorará. Y luego empeorará otra vez. Y luego mejorará. Así es la vida, y no voy a mentirte diciendo que todos los días serán soleados. Pero volverá a haber luz del sol, que es otra cosa muy distinta. Esa es la verdad. Te lo prometo, Kaladin: volverás a estar calentito.

—Sagaz a Kaladin[182]

Dabbid fue a pedirle ayuda a Rlain, ya que creía que Kaladin estaba muriéndose, y Venli colaboró sacando a Lift de su prisión para que curara a Kaladin.[184][183] Lift curó también a Teft, y juntos empezaron a hacer planes para proteger el nodo final del Hermano.[183][185] Cuando se enteraron de que éste corría peligro, Kaladin, exhausto, fue a enfrentarse al Perseguidor junto a los remanentes del Puente Cuatro, Lift y Venli.[186][56] Kaladin destruyó la reputación del Perseguidor, renombrándolo como "el Derrotado", y lo venció humillándolo.[187] Revigorizado tras esa victoria, Kaladin descubrió que Teft había sido asesinado por Vyre y entró en estado catatónico.[188]

El Cuarto Ideal (1175)

Después de que Teft fuera asesinado por Vyre, Kaladin quedó emocionalmente destrozado. Mató al Perseguidor en un arrebato mientras un Celestial llevaba a Lirin a la cima de Urithiru. Kaladin le siguió utilizando el fabrial de Navani, con lo que el Celestial se asustó y dejó caer a Lirin.[34]

Kaladin se encontraba en lo alto de Urithiru, viendo caer a Lirin, y se dio cuenta de por qué había subido a la cima de la torre. En el Abismo de Honor eligió la vida, así que en ese instante escogió lo opuesto: saltó con intención de suicidarse.[34] Kaladin estaba en lo alto de Urithiru, viendo caer a Lirin, y saltó tras él en un intento de salvarlo. Cuando se dio cuenta de que iba a fracasar, y a perder una vez más a alguien a quien intentaba proteger, Kaladin perdió toda esperanza, y estaba dispuesto a dar la bienvenida a la muerte. Sin embargo, Dalinar, que cabalgaba la tormenta en ese momento, exigió al Padre Tormenta que diera a Kaladin más tiempo para pensar. El Padre Tormenta llevó a Kaladin al "lugar entre tiempos" y habló con él, aunque sin éxito. Dalinar, utilizando sus habilidades de Forjador de Vínculos, llevó a Kaladin a una visión conectada con Tien. La aparición de Tien convenció a Kaladin de que acogiera el presente y aceptara que todas las personas debían acabar muriendo, admitiendo que eligió ser utilizado como carne de cañón para animar a los otros chicos. Al volver al mundo real con una nueva sensación de paz, Kaladin siguió cayendo, pero encontró la fuerza para pronunciar su Cuarto Ideal.[189]

¡Acepto que habrá a quienes no pueda proteger!

—El Cuarto Ideal de Kaladin[189]

Más que el Padre Tormenta, fue Dalinar quien aceptó las palabras de Kaladin.[189] Alrededor de Kaladin, los vientospren se transformaron en su armadura esquirlada.[12]

Relaciones

Sylphrena

Sylphrena, conocida como Syl, es la honorspren a la que Kaladin se ha vinculado. Syl es la compañera constante de Kaladin y quizás su mejor amiga. Además de proporcionar a Kaladin compañía y guía, el vínculo de Kaladin con Syl es lo que le permite acceder a sus habilidades de potenciador y convertirse en miembro de los Caballeros Radiantes.[20] Syl también es un arma viviente y es capaz de manifestarse como una espada esquirlada.[29] La existencia de Syl, los Caballeros Radiantes y Kaladin están conectados. Cuando Kaladin no está a la altura de los juramentos que ha hecho como Caballero Radiante, Syl va perdiendo inteligencia de manera progresiva hasta que la situación acaba por "matarla".[107] Cuando Kaladin reafirma sus juramentos, es capaz de revivir a Syl,[190] aunque se supone que existe una manera de que Kaladin mate de forma más permanente a Syl.

Al principio, Syl se siente atraída por Kaladin por su afán de salvar a los demás.[Falta cita] En esta etapa inicial, se comporta como una vientospren normal, sin consciencia.[11] A medida que su vínculo con Kaladin crece, gana inteligencia, pasando de la ingenuidad infantil a la comprensión de conceptos complejos.[2] También empieza a recordar partes de su pasado. Por ejemplo, recuerda su propio nombre (y su apodo) cuando Kaladin le pregunta si tiene nombre.[4] También adquiere la capacidad de manifestarse en diferentes formas, al principio como una cinta de luz, una hoja y una mujer joven, y finalmente en una espada esquirlada.[11][29]

Kaladin comparte con Syl su pesar por no haber sido capaz de salvar a sus allegados. Cuando resulta ser incapaz de jurar el Cuarto Ideal, Syl se vuelca en apoyarlo.[191] Dado que quiere comprender mejor a su Caballero Radiante, acaba acudiendo a Dalinar para pedirle que la Conecte a Kaladin y así sentir lo que él siente;[192] Dalinar no atiende a su petición exactamente como ella esperaba, pero al recordar a su anterior Caballero Syl comienza a sentir aflicción y otros matices del dolor que la ayudan a entender mejor la depresión de Kaladin.[58]

Tien

Hermano menor de Kaladin, debido a la diferencia de nahn entre su familia y el resto del pueblo, Kaladin no tuvo verdaderos amigos al crecer y, en cambio, pasaba el tiempo con Tien. Como resultado, los dos se volvieron extremadamente cercanos y Tien era el único que podía animar a Kaladin cuando se deprimía, especialmente durante el Llanto. También es muy protector con su hermano, como se demostró cuando ignoró sin esfuerzo las súplicas de su padre y desperdició su oportunidad de formarse en Kharbranth. Al final, la muerte de Tien le marcó hasta el punto de que se pasó todo el año siguiente practicando con la lanza para escapar de su dolor, hasta el punto de que incluso estuvo a punto de matarlo. Años después, Kaladin sigue sintiendo remordimiento por no haber podido ayudar a Tien. Se obliga a revivir su dolor cada vez que alguien cercano a él es asesinado. Esto le hace desarrollar un grave caso de depresión, hasta el punto de que llega a saltar desde la Ciudad Radiante, Urithiru.

Refugiándose con Shallan en los abismos

Shallan Davar

Kaladin y Shallan están entre los primeros nuevos Caballeros Radiantes en siglos. Ambos se revelan por separado durante la Batalla de Narak, y juntos sirven de catalizador para la refundación de la orden.[193][29] Kaladin y Shallan tienen inicialmente una relación tensa. Durante su primer encuentro, Shallan engaña a Kaladin para quitarle sus botas nuevas.[194] Durante sus posteriores encuentros, Kaladin sospecha que Shallan es una espía u oportunista en el peor de los casos, y una ojos claros privilegiada y poco empática en el mejor.[195][94] Este choque de personalidades se refleja en sus respectivos spren, ya que los crípticos (a los que pertenece Patrón, el spren de Shallan) y los honorspren se ven envueltos en un complejo conflicto spren.

Más tarde, cuando Kaladin y Shallan se encuentran atrapados en las Llanuras Quebradas, empiezan a respetarse y admirarse mutuamente. Durante este tiempo, se revelan mutuamente parte de su historia personal y sus secretos, incluido el hecho de que Shallan tiene una espada esquirlada.[107] Aunque no están seguros de su propia naturaleza como miembros de los Caballeros Radiantes, este incidente hace que sospechen el uno del otro que son más de lo que parece. A medida que pasa el tiempo, los dos se acercan, y Shallan admite que Velo se siente atraída por él.[154] Al final, no obstante, ella elige a Adolin. Cuando Syl le pregunta cómo se siente Kaladin al respecto, él afirma que ella le alivió un poco la carga y le recordó a Tien (posiblemente porque ambos eran Tejedores de Luz), pero que en realidad nunca la amó.[154]

Adolin Kholin

Siendo el guardaespaldas de Adolin

Kaladin ve por primera vez a Adolin salvando a una prostituta ojos oscuros que está siendo acosada por unos oficiales ojos claros. A pesar de ello, Kaladin, debido a sus anteriores interacciones con los ojos claros, lo interpreta como una actuación.[10] Su relación se agria aún más cuando se encuentran cara a cara, ya que Kaladin ve a Adolin como un malcriado y arrogante y a Adolin le disgusta la actitud condescendiente de Kaladin y su disposición a dar órdenes a quienes están claramente por encima de él. Sus interacciones se manifiestan con miradas y burlas, y cada uno sólo tolera al otro por necesidad.[44]

Esto cambia cuando Kaladin, en una desventaja suicida, ayuda a Adolin en una batalla contra otros cuatro portadores de esquirlada. Tras el duelo, mientras el rey ofrece un premio a Adolin, Kaladin avergüenza sin saberlo a Elhokar al exigir un Derecho de Desafío para enfrentarse a Amaram en la arena, lo que provoca su encarcelamiento.[98] Esto no hace más que convencer a Kaladin de que los ojos claros no son de fiar. Sin embargo, al ser liberado, descubre que Adolin había exigido ser encerrado en la misma prisión, y se había negado a ser liberado hasta que Kaladin fuera perdonado. Al preguntarle por qué, el príncipe sólo dice que no estaba bien después de que Kaladin le hubiera salvado la vida. Adolin ofrece entonces a Kaladin uno de los conjuntos de esquirladas recién ganados, aunque el antiguo hombre del puente rechaza ambos, afirmando que hojas como esas han matado a demasiados amigos suyos como para querer tener algo que ver con ellas. Confundido, el príncipe le cede el juego completo a Moash por recomendación de Kaladin.[103] A partir de ahí los dos se convierten en buenos amigos, aunque su amistad se ve crispada por la atracción mutua que sienten por Shallan Davar.[108][109][133] Al cabo de un tiempo, Shallan y Adolin se confiesan su amor y Kaladin la deja ir definitivamente.[154]

A lo largo de su relación, Adolin se da cuenta de las numerosas espirales depresivas de Kaladin y le ayuda a salir de ellas, sutilmente o no, obligando a Kaladin a pasar tiempo con amigos y a no estar solo con sus pensamientos. El apoyo de Adolin a Kaladin se pone de manifiesto con más énfasis después de que éste sea relevado de su cargo de alto mariscal, lo que hace que la depresión de Kaladin empeore, y Adolin insiste en que le acompañe a las cantinas y a diversas salidas.[164]

Sagaz

La relación entre Sagaz y Kaladin es extraña pero positiva. Sólo se han encontrado y han tenido conversaciones serias unas pocas veces, pero en cada una de ellas Sagaz se ha esforzado por dar a Kaladin algo del apoyo y refuerzo emocional que necesitaba, hasta ahora contándole una historia que induce a Kaladin a algún tipo de crecimiento (a pesar de las protestas de Sagaz de que las historias no tienen ningún significado inherente y cualquier cosa que Kaladin obtenga de ellas depende enteramente de Kaladin).[20][100][182] Sagaz suele ahorrarle a Kaladin sus pullas y burlas, y lo trata con más amabilidad que la mayoría. Kaladin parece disfrutar de los encuentros con él e incluso le pidió que le contara una historia cuando se encontraron en su pesadilla, algo que Sagaz dice que la gente casi nunca hace.[182]

Desarrollo

Arte conceptual inicial de Kaladin con Syl

Cuando Kaladin aún se llamaba Merin, no funcionaba bien como personaje. Era demasiado el estereotipo de "granjero que se convierte en noble" del género fantástico.

—Anotaciones de El camino de los reyes[196]

El precursor de Kaladin en El archivo de las tormentas fue Merin, un personaje ideado por Brandon en el año 2000. En el borrador original de El camino de los reyes, El camino de los reyes Prime, Merin gana una espada esquirlada tras defender a Elhokar en el campo de batalla. Al igual que Kaladin, Merin es de bajo rango social (no está claro si el concepto de color de ojos que denota el estatus social ya estaba presente). Como tal, hay gente que no desea que tenga las esquirladas. Sin embargo, ante la insistencia de Dalenar (proto-Dalinar), Merin es convertido en portador de esquirlada y adoptado por la Casa Kholin.[197]

Sin embargo, Brandon estaba muy insatisfecho con el personaje de Merin, pues sentía que no había nada interesante en él después de que aceptara la espada esquirlada. Por ello, se propuso añadirle más personalidad. Primero fue la historia del cirujano, seguida de la tragedia personal de la pérdida de un familiar y la decisión de que Merin renunciara a las espadas esquirladas, con todas sus consecuencias. Finalmente, Brandon decidió dotar al personaje de depresión para redondearlo. En total, Merin tardó unos ocho años en evolucionar.[198] La trama de las Llanuras Quebradas, originalmente de Dragonsteel, se trasladó a Roshar en parte para ayudar a ello, dando más contexto a la esclavitud de Merin.[197]

A esas alturas, el nombre de Merin estaba en la cuerda floja, ya que sonaba demasiado a Perrin. Además, este nuevo personaje se sentía demasiado diferente para seguir llamándose Merin, y Brandon quería que este nuevo protagonista tuviera un nuevo nombre que sonara más mítico; así nació Kaladin.[199][200]

Citas

Tal vez deberías rezar al Todopoderoso para que te guíe. He oído decir que le gustan los amos de esclavos. Tiene una sala especial en Condenación para vosotros.

—Kaladin a Tvlakv[72]

Los hombres no son fiables de muchas maneras. Pero si hay algo con lo que puedas contar, es con su codicia.

—Kaladin a Sylphrena[74]

La muerte no es mejor. Oh, es fácil decir eso ahora. Pero cuando estás en el borde y miras ese oscuro pozo sin fondo, cambias de opinión. Tal como hizo Hobber. Tal como he hecho yo. Creo que tú también lo has visto.

—Kaladin a Teft[75]

La tradición es la excusa que utilizan para condenarnos. Es la caja bonita que usan para envolver sus mentiras. Nos hace servirlos.

—Kaladin sobre los ojos claros[48]

Pronto ya no serás una spren, sino una pequeña filósofa transparente. Tendremos que enviarte a un monasterio para que pases el tiempo sumida en profundos e importantes pensamientos.

—Kaladin a Sylphrena[201]

¡La tormenta os lleve! ¡Mirad eso! ¿Quién se preocupa por ellos? Sadeas, no. Ni sus compañeros de cuadrilla. Dudo que incluso los Heraldos mismos les dediquen un pensamiento. No me quedaré aquí viendo hombres morir a mi espalda. ¡Tenemos que ser mejores que eso! No podemos apartar la mirada como los ojos claros, fingiendo que no vemos. Este hombre es uno de nosotros. Igual que lo era Dunny. Los ojos claros hablan de honor. Farfullan bravatas huecas sobre su nobleza. Bien, yo solo he conocido a una persona en mi vida que fuera un auténtico hombre de honor. Era un cirujano que ayudaba a cualquiera, incluso a aquellos que lo odiaban. Especialmente a aquellos que lo odiaban. Bien, vamos a enseñarle a Gaz, y a Sadeas, Hashal y cualquier otro necio inflado que sea capaz de mirar, lo que ese hombre me enseñó a mí. ¡Ahora poneos a trabajar y dejad de quejaros!

—Kaladin acerca de los miembros de otras cuadrillas de los puentes[79]

¡He estado aquí antes! ¿Qué pasó la última vez? ¡He aprendido! ¡No volveré a ser un idiota! No te debo nada, Kholin.

—Kaladin gritando antes de ayudar al ejército de Dalinar[33]

El honor ha muerto. [...] Pero veré qué puedo hacer.

—Kaladin a Dalinar antes de saltar a la arena[97]

Una futura nuera, entregada sana y salva. Lamento los daños causados al envío.

—Kaladin a Dalinar sobre Shallan tras regresar de los abismos[14]

Curiosidades

  • En la actualidad, Kaladin es inmune a la Emoción, aunque puede haberla sentido en el pasado.[202][60]
  • Kaladin pronunció el Segundo Ideal de los Corredores del Viento en alezi moderno.[203]
  • En algunos momentos Brandon quiso tener un segundo libro con flashbacks de Kaladin, pero el plan ha cambiado desde entonces, y cada uno de los diez libros de El archivo de las tormentas tiene flashbacks de un personaje diferente.[204][205]
  • El nombre de Kaladin proviene de la combinación del nombre Kalak y el sufijo alezi "din". Su nombre significa "nacido para la eternidad".[206]
  • Kaladin y la ex reina Aesudan Kholin tienen un parentesco lejano a través de Hesina.[207]
  • El aspecto físico de Kaladin está inspirado en una persona de ascendencia mixta japonesa e isleña del Pacífico, aunque también podría confundirse con alguien de ascendencia mixta japonesa y de Oriente Medio.[208]
  • Lo más probable es que Kaladin sea un Hufflepuff.[209]
  • El Padre Tormenta se refiere a Kaladin como "Hijo de Tanavast", mientras que a muchos otros personajes los llama "Hijo del Honor". Hay una razón para esto.[210][35]
  • Durante los eventos de El ritmo de la guerra, Kaladin se encontraba lo más humanamente posible cerca del Cuarto Ideal sin haberlo jurado. Esto, junto con lo mucho que ejemplificaba los valores de los Corredores del Viento, le permitió resistir los efectos de la influencia parcialmente corrupta del Hermano.[211]

Notas del traductor

  1. En el texto original en inglés aparece que están en torno a la hoguera.

Notas

  1. Word of Peter - 17th Shard post
    Arcanum - 2014-01-25#
  2. a b c d El camino de los reyes capítulo 14#
  3. FanX 2021
    Arcanum - 2021-09-16#
  4. a b c d e f El camino de los reyes capítulo 6#
  5. El camino de los reyes prólogo#
  6. a b c d El camino de los reyes capítulo 1#
  7. a b Juramentada capítulo 5#
  8. /r/fantasy AMA 2013
    Arcanum - 2013-04-15#
  9. a b El camino de los reyes capítulo 38#
  10. a b c d El camino de los reyes capítulo 46#
  11. a b c d e f g h El camino de los reyes capítulo 2#
  12. a b c El ritmo de la guerra capítulo 110#
  13. a b c El camino de los reyes capítulo 73#
  14. a b c Palabras radiantes capítulo 75#
  15. a b c d e El camino de los reyes capítulo 44#
  16. a b c d e f g h El camino de los reyes capítulo 47#
  17. a b El camino de los reyes capítulo 11#
  18. a b c El camino de los reyes capítulo 43#
  19. Palabras radiantes capítulo 87#
  20. a b c d e f El camino de los reyes capítulo 57#
  21. a b El camino de los reyes capítulo 62#
  22. a b c d e Palabras radiantes capítulo 52#
  23. El camino de los reyes Ars Arcanum#
  24. a b c El camino de los reyes capítulo 59#
  25. a b c El ritmo de la guerra capítulo 55#
  26. a b Palabras radiantes capítulo 12#
  27. a b Palabras radiantes capítulo 25#
  28. a b c Palabras radiantes capítulo 41#
  29. a b c d e f g Palabras radiantes capítulo 86#
  30. a b El ritmo de la guerra capítulo 6#
  31. a b Juramentada capítulo 60#
  32. a b c El ritmo de la guerra capítulo 49#
  33. a b c d e f El camino de los reyes capítulo 67#
  34. a b c El ritmo de la guerra capítulo 106#
  35. a b c d e Juramentada capítulo 31#
  36. Firefight Seattle UBooks signing
    Arcanum - 2015-01-06#
  37. Firefight Phoenix signing
    Arcanum - 2015-01-21#
  38. Words of Radiance Chicago signing
    Arcanum - 2014-03-22#
  39. a b Juramentada capítulo 7#
  40. El ritmo de la guerra capítulo 114#
  41. El ritmo de la guerra capítulo 111#
  42. a b c d El camino de los reyes capítulo 27#
  43. a b c El camino de los reyes capítulo 63#
  44. a b c El camino de los reyes capítulo 68#
  45. a b Palabras radiantes capítulo 16#
  46. a b El camino de los reyes capítulo 32#
  47. a b c El camino de los reyes capítulo 10#
  48. a b c El camino de los reyes capítulo 23#
  49. a b c El camino de los reyes capítulo 51#
  50. ICon 2019
    Arcanum - 2019-10-15#
  51. a b Palabras radiantes capítulo 5#
  52. a b Juramentada capítulo 58#
  53. a b c El ritmo de la guerra capítulo 3#
  54. a b El ritmo de la guerra capítulo 18#
  55. a b El ritmo de la guerra capítulo 10#
  56. a b El ritmo de la guerra capítulo 102#
  57. a b El ritmo de la guerra capítulo 25#
  58. a b c El ritmo de la guerra capítulo 63#
  59. El ritmo de la guerra capítulo 116#
  60. a b c d El camino de los reyes capítulo 16#
  61. a b El camino de los reyes capítulo 20#
  62. a b El camino de los reyes capítulo 25#
  63. El camino de los reyes capítulo 31#
  64. a b c El camino de los reyes capítulo 37#
  65. a b El camino de los reyes capítulo 41#
  66. a b El camino de los reyes capítulo 49#
  67. a b Juramentada capítulo 91#
  68. a b Palabras radiantes capítulo 68#
  69. a b Juramentada capítulo 112#
  70. Palabras radiantes capítulo 73#
  71. General Signed Books 2015
    Arcanum - 2015-11-26#
  72. a b c d e f El camino de los reyes capítulo 4#
  73. El camino de los reyes capítulo 9#
  74. a b El camino de los reyes capítulo 17#
  75. a b El camino de los reyes capítulo 21#
  76. a b El camino de los reyes capítulo 35#
  77. El camino de los reyes capítulo 34#
  78. a b El camino de los reyes capítulo 40#
  79. a b El camino de los reyes capítulo 53#
  80. El camino de los reyes capítulo 55#
  81. El camino de los reyes capítulo 64#
  82. El camino de los reyes capítulo 65#
  83. El camino de los reyes capítulo 66#
  84. El camino de los reyes capítulo 69#
  85. a b c d Palabras radiantes capítulo 2#
  86. Palabras radiantes capítulo 4#
  87. Palabras radiantes capítulo 9#
  88. Palabras radiantes capítulo 18#
  89. a b Palabras radiantes capítulo 22#
  90. Palabras radiantes capítulo 23#
  91. Palabras radiantes capítulo 32#
  92. a b Palabras radiantes capítulo 33#
  93. Palabras radiantes interludio I-6#
  94. a b Palabras radiantes capítulo 44#
  95. Palabras radiantes capítulo 46#
  96. Palabras radiantes capítulo 55#
  97. a b c Palabras radiantes capítulo 56#
  98. a b c d Palabras radiantes capítulo 57#
  99. Palabras radiantes capítulo 58#
  100. a b Palabras radiantes capítulo 59#
  101. Palabras radiantes capítulo 62#
  102. Palabras radiantes capítulo 64#
  103. a b Palabras radiantes capítulo 66#
  104. Palabras radiantes capítulo 69#
  105. a b Palabras radiantes capítulo 71#
  106. Palabras radiantes capítulo 72#
  107. a b c Palabras radiantes capítulo 74#
  108. a b Palabras radiantes capítulo 76#
  109. a b Palabras radiantes capítulo 77#
  110. Palabras radiantes capítulo 80#
  111. Palabras radiantes capítulo 81#
  112. Palabras radiantes capítulo 82#
  113. Palabras radiantes capítulo 83#
  114. Juramentada capítulo 6#
  115. a b Juramentada capítulo 10#
  116. Juramentada capítulo 14#
  117. a b Juramentada capítulo 17#
  118. Juramentada capítulo 20#
  119. Juramentada capítulo 23#
  120. Juramentada capítulo 35#
  121. Juramentada capítulo 37#
  122. Juramentada capítulo 39#
  123. Juramentada capítulo 46#
  124. Juramentada capítulo 55#
  125. Juramentada capítulo 50#
  126. Juramentada capítulo 61#
  127. Juramentada capítulo 62#
  128. Juramentada capítulo 63#
  129. Juramentada capítulo 67#
  130. Juramentada capítulo 69#
  131. Juramentada capítulo 70#
  132. Juramentada capítulo 73#
  133. a b Juramentada capítulo 77#
  134. Juramentada capítulo 78#
  135. Juramentada capítulo 79#
  136. Juramentada capítulo 81#
  137. Juramentada capítulo 82#
  138. Juramentada capítulo 83#
  139. Juramentada capítulo 84#
  140. Juramentada capítulo 85#
  141. Juramentada capítulo 89#
  142. Juramentada capítulo 93#
  143. Juramentada capítulo 95#
  144. Juramentada capítulo 97#
  145. Juramentada capítulo 99#
  146. Juramentada capítulo 102#
  147. Juramentada capítulo 108#
  148. Juramentada capítulo 110#
  149. Juramentada capítulo 115#
  150. Juramentada capítulo 116#
  151. Juramentada capítulo 117#
  152. Juramentada capítulo 119#
  153. Juramentada capítulo 120#
  154. a b c d Juramentada capítulo 121#
  155. Juramentada capítulo 122#
  156. a b Esquirla del Amanecer (novella) capítulo 3#
  157. Esquirla del Amanecer (novella) capítulo 13#
  158. El ritmo de la guerra capítulo 1#
  159. a b El ritmo de la guerra capítulo 2#
  160. a b El ritmo de la guerra capítulo 5#
  161. El ritmo de la guerra capítulo 7#
  162. El ritmo de la guerra capítulo 8#
  163. El ritmo de la guerra capítulo 9#
  164. a b c d e f El ritmo de la guerra capítulo 12#
  165. a b El ritmo de la guerra capítulo 15#
  166. El ritmo de la guerra capítulo 21#
  167. El ritmo de la guerra capítulo 23#
  168. El ritmo de la guerra capítulo 33#
  169. El ritmo de la guerra capítulo 37#
  170. El ritmo de la guerra capítulo 38#
  171. a b c El ritmo de la guerra capítulo 39#
  172. El ritmo de la guerra capítulo 41#
  173. El ritmo de la guerra capítulo 42#
  174. El ritmo de la guerra capítulo 43#
  175. El ritmo de la guerra capítulo 44#
  176. El ritmo de la guerra capítulo 46#
  177. El ritmo de la guerra capítulo 58#
  178. a b El ritmo de la guerra capítulo 59#
  179. El ritmo de la guerra capítulo 61#
  180. El ritmo de la guerra capítulo 70#
  181. El ritmo de la guerra capítulo 71#
  182. a b c d e El ritmo de la guerra capítulo 80#
  183. a b c El ritmo de la guerra capítulo 85#
  184. El ritmo de la guerra capítulo 83#
  185. El ritmo de la guerra capítulo 91#
  186. El ritmo de la guerra capítulo 100#
  187. El ritmo de la guerra capítulo 104#
  188. El ritmo de la guerra capítulo 105#
  189. a b c El ritmo de la guerra capítulo 108#
  190. Palabras radiantes capítulo 84#
  191. Juramentada capítulo 118#
  192. El ritmo de la guerra interludio I-1#
  193. Palabras radiantes capítulo 78#
  194. Palabras radiantes capítulo 28#
  195. Palabras radiantes capítulo 36#
  196. The Way of Kings Annotations
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  197. a b Tor.com Q&A with Brandon Sanderson
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  198. Barnes & Noble B-Fest 2016
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  199. 17th Shard Interview
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  200. A StompingMad YetiHatter Collaboration Interview
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  201. El camino de los reyes capítulo 30#
  202. SpoCon 2013
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  203. /r/fantasy AMA 2013
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  204. 17th Shard Interview
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  205. Stormlight Three Update #4
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  206. Holiday signing
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  207. Legion Release Party
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  208. Steelheart release party
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  209. Skyward Denver signing
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  210. Stuttgart signing
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  211. YouTube Livestream 23
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